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Guía del Plan General Contable para Pymes | PGC

La contabilidad empresarial puede parecer un desafío lleno de detalles y variables. Sin embargo, es crucial llevarla de forma correcta para garantizar el buen funcionamiento del negocio.

El PGC Pymes, aunque pueda sonar como un término super técnico, es esencial para gestionar adecuadamente la contabilidad de pequeñas y medianas empresas. Estas siglas hacen referencia al Plan General de Contabilidad adaptado a este tipo de negocios, que organiza las cuentas necesarias para registrar sus transacciones.

Te lo explico todo a continuación. 

Qué se considera Pyme

Vamos a empezar por lo básico, entender qué es una pyme.

Una Pequeña y Mediana Empresa (Pyme) es aquella que, al cierre del ejercicio, cumple al menos dos de estos criterios:

  • Su activo total no supera los 4.000.000 de euros.
  • Su cifra de negocios anual no supera los 8.000.000 de euros.
  • Su plantilla media durante el ejercicio no supera los 50 empleados.

Es importante destacar que cualquier empresa que cumpla estas condiciones, ya sea una persona física o jurídica, se considera una Pyme. Sin embargo, en la práctica, solemos asociar el término «Pyme» con las sociedades mercantiles, mientras que el término «autónomo» se utiliza para referirse a empresarios individuales.

¿Qué es la contabilidad aplicada para pymes? 

La contabilidad aplicada a las pymes se refiere a la establecida en el Código de Comercio, no a un simple registro de ingresos y gastos. Es obligatoria para sociedades, otras entidades jurídicas y personas físicas acogidas al régimen de estimación directa no simplificada, e implica la gestión de una serie de libros contables específicos.

La contabilidad aplicada para pymes es la metodología que utilizan las pequeñas y medianas empresas para gestionar de forma eficiente sus finanzas y asuntos fiscales.

Mediante el proceso de contabilidad se procede a registrar, ordenar y agrupar de una manera determinada todas las operaciones económicas que la persona o entidad de que se trate ha realizado en un período de tiempo concreto. 

Pero, para que se denomine contabilidad, hay que seguir unas pautas e informes determinados. Es decir, no siempre que se deja constancia de movimientos económicos se está realizando una contabilidad. 

Por ese motivo, en el ámbito empresarial y donde se realizan actividades económicas es cuando se lleva a cabo una contabilidad propiamente dicha, porque estas organizaciones llevan su contabilidad de acuerdo a lo establecido en la normativa vigente. 

¿Qué es el Plan General de Contabilidad para pymes?

El Plan General de Contabilidad para Pymes (PGC-PYMES) es un marco legal que las empresas deben cumplir en España. 

Existen dos normativas diferentes, el PGC y el específico de pequeñas y medianas empresas. Dependiendo del tipo de entidad que seas, deberás cumplir con uno o con otro. 

El PGC-PYMES es más simple y flexible que el PGC, y requiere de menos recursos para su elaboración. Ya te chivateo que si se utilizas un software adecuado, podrás hacerlo de forma sencilla. 

La normativa relacionada con el PGC para Pymes es el Real Decreto 1515/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas.

Estructura del plan general contable 

El Plan General Contable se estructura de la siguiente forma: 

  • Primera parte, Marco conceptual de la contabilidad. Se especifican los principios contables, los criterios que hay que seguir a la hora de registrar las partidas y los distintos elementos que forman las cuentas anuales. 
  • Segunda parte, Normas de registro y valoración para pequeñas y medianas empresas. En esta segunda parte se detallan los principios y otras disposiciones contenidas en la primera parte. También incluye criterios y reglas que se aplican a los distintos hechos económicos y diversos elementos patrimoniales.
  • Tercera parte, Cuentas anuales. Contiene, además de las normas a seguir para su elaboración, los modelos normalizados a emplear por las pequeñas y medianas empresas.
  • Cuarta parte, Cuadro de cuentas. Contiene la lista completa de las cuentas contables a utilizar.
  • Quinta parte, Definiciones y relaciones contables. En esta última parte se explica el funcionamiento de cada una de las cuentas, para qué se utilizan y dónde se encuentran dentro del balance. 

Aplicación del Plan General Contable en una pyme paso a paso

Para implementar el Plan General Contable en una Pyme, lo mejor es seguir los siguientes pasos. 

Entender el PGC-pymes

Primero, conocer la legislación vigente que hará que haya que elaborar de una forma u otra el Plan General Contable de la Pyme. 

Cuando conozcas la Ley, lo mejor es adaptar el PGC a la empresa y las particularidades que ésta tenga. Debes estar seguro de que cuentas con todos los documentos y cumples con los requisitos establecidos en el Marco Conceptual del PGC.

Implementa un software contable

Tener un programa de contabilidad puede ser una gran diferencia para tu empresa. 

Elige el que mejor se adapte a las necesidades de tu negocio y asegúrate de que el software sea intuitivo y que pueda integrarse con otras herramientas con las que ya cuentes. 

Además, en el caso del que estamos hablando, es fundamental que el programa pueda adaptarse al PGC-PYMES y que lo puedas personalizar.

Si no tienes ni la menor idea de software no pasa nada, porque para eso están los asesores de Rafael Marquina & Asociados que te ayudarán a elegir el que mejor se adapte a tu negocio. Además, te resolverán todas las dudas que tengas sobre el Plan General Contable. No dudes en contactar con ellos 

Registra las operaciones

Una vez que ya tienes instalado el programa de contabilidad, comienza a registrar todas las transacciones, facturas y recibos de manera detallada y precisa. 

No olvides asignar cada operación a su cuenta contable correspondiente.

Conciliación bancaria

Tendrás que comparar de forma regular los movimientos que tienes en los bancos con los registros contables que tienes en tu programa.

De esta forma podrás detectar cualquier diferencia y descuadre y mantener tu contabilidad correcta y al día. 

Análisis de datos

Para tomar decisiones informadas y mejorar tu negocio día a día lo mejor es apoyarse en informes. 

La contabilidad analítica, llevada cumpliendo con la normativa y con un programa adecuado para tu empresa, te ayudará a tener una visión general de todo el funcionamiento para así poder cambiar y mejorar lo que sea necesario. 

Qué es el cuadro de cuentas en el PGC Pymes

El cuadro de cuentas contiene los grupos, subgrupos y cuentas necesarios con su codificación en forma decimal y con un título expresivo de su contenido, intentando dar cabida a todas las situaciones que pueden darse en el mundo empresarial. 

Para tratar de garantizar cierta flexibilidad en la contabilidad española, no es obligatoria la numeración de las cuentas y la denominación de las mismas. Pero, eso sí, este cuadro de cuentas es una guía o referente obligado en relación con las partidas de las cuentas anuales. 

El Plan General Contable se puede descargar para poder consultar todo lo relativo a las cuentas y que te sirva de guía. 

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Todos los gastos deducibles en la Declaración de la Renta

Eres autónomo, llega el momento de hacer la declaración de la renta y te da escalofríos.

Para pasar este trámite sin morir en el intento tendrás que tener en cuenta los gastos deducibles, sí, eso que devuelve Hacienda.

Ponte cómodo que te lo voy a explicar todo paso a paso para que la declaración de la renta no se te haga cuesta arriba, anda 😜

¿Qué son los gastos deducibles?

Los gastos deducibles se pueden definir como aquellos gastos que pueden restarse de los ingresos brutos para calcular el beneficio real que ha tenido una actividad económica en el momento de pagar impuestos.

Estos gastos deducibles tienen que estar directamente relacionados con la actividad económica o profesional y reducen la base imponible, disminuyendo la carga fiscal.

Los gastos deducibles es lo que devuelve hacienda, lo que permite dejar de pagar y ahorrar.

Estos gastos pueden considerarse deducibles siempre y cuando estén vinculados a la actividad realizada, se contabilicen adecuadamente y cuenten con una justificación correcta.

¿Cuáles son los gastos deducibles?

Aunque hay gastos deducibles que son comunes para todos, en este caso es importante distinguir entre empresas y autónomos.

En el caso de las empresas, la variedad de gastos deducibles es amplia y está sujeta a diversas variables. 

En el caso de los profesionales autónomos hay que tener en cuenta los criterios básicos de necesidad, causalidad y justificación suficiente, existe una amplia variedad de gastos deducibles.

Gastos deducibles para empresas

Como ya hemos mencionado anteriormente, existen diversos gastos deducibles pero, vamos a destacar los más comunes:

  • Los consumos de explotación. En este apartado se incluye la compra de mercaderías, materias primas, envases y material de oficina, ya que estos gastos contribuyen a la obtención de ingresos.
  • Los sueldos y salarios. Engloban las retribuciones mensuales, pagas extras, dietas y gastos de viaje, así como la retribución en especie.
  • Seguridad Social. Es lo que se paga en concepto de las cotizaciones en nómina de los trabajadores.
  • Otros gastos de personal. Se incluyen los costes de formación, aportaciones a planes de pensiones, indemnizaciones y seguros de accidente.
  • Los arrendamientos y cánones. Lo más habitual son los gastos de alquiler, uso de patentes y marcas.
  • Las reparaciones y conservación. Son los costes que se destinan a cubrir los gastos de mantenimiento y reparaciones de bienes muebles e inmuebles.
  • Los servicios de profesionales independientes. Incluyen los honorarios de abogados, notarios, traductores y comisiones de agentes comerciales.
  • Otros servicios exteriores. Aquí se puede incluir una gran variedad, como el transporte, telefonía, primas de seguro, servicios bancarios, publicidad y relaciones públicas.
  • Otros gastos deducibles. Son el resto de gastos no incluidos en los apartados anteriores, como los gastos financieros, tributos fiscalmente deducibles, amortizaciones de inmovilizado material, recargos por aplazamiento de deudas, compra de libros o suscripción a revistas profesionales, cuotas de colegios profesionales, asistencia a cursos o conferencias, y primas de seguro de enfermedad.

Gastos deducibles de autónomos

Aunque pueden variar, al igual que en el caso anterior, los gastos deducibles más habituales en autónomos son:

  • Gastos de alquiler. Se incluyen los de la oficina, local o almacén.
  • Suministros. Se refiere a la luz y el agua.
  • IBI y comunidad.
  • Teléfono e internet.
  • Consumos de explotación. Tienen esta consideración todas las mercaderías, materias primas y demás bienes y productos que son necesarios para poder trabajar. Esto incluye material de oficina, compra de stock, herramientas, programas informáticos, etc.
  • Adquisición y reparación de bienes de inversión.
  • Amortizaciones. Las más habituales son las de maquinaria y ordenadores.
  • Marketing y publicidad. Tanto online como offline, incluyendo redes sociales, Google o folletos.
  • Página web. La creación, el diseño y el mantenimiento.
  • Asesoría o gestoría.
  • Servicios de otros profesionales. Abogados y notarios son los más habituales, aunque también se incluyen aquí especialistas en distintos campos. 
  • Gastos financieros. Intereses y comisiones, además del coste del datáfono, por ejemplo.
  • Cuota de autónomos.
  • Gastos de los trabajadores. Se incluyen aquí los salarios y también los gastos de la Seguridad Social.
  • Dietas. Las más habituales son en hoteles y restaurantes.
  • Viajes y desplazamientos. Trenes y aviones, por ejemplo.
  • Vehículos. Reparaciones, parkings y combustible.
  • Software.
  • Seguros.

¿Cómo se contabilizan los gastos deducibles?

Los autónomos, aunque de forma algo distinta a las empresas, tienen que llevar una contabilidad tanto de los ingresos como los gastos de la actividad.

En cuanto a los gastos, hay que registrarlos en los correspondientes libros de facturas recibidas, de registro de bienes de inversión y en el libro de registro y de compras y gastos, según corresponda.

Hay que dejar constancia de:

  • Fecha de la factura o fecha en que se produce el gasto, en caso de que no haya factura.
  • Número de factura o de recibo.
  • Identidad del proveedor. Incluyendo nombre y apellidos, razón o denominación social, NIF y domicilio fiscal.
  • Identidad del destinatario del bien o el servicio, es decir, el autónomo.
  • Concepto. Descripción del bien comprado o el servicio contratado.
  • Base imponible. Es el importe antes de impuestos.
  • Tipo de gravamen. En caso de que este gasto lleve IVA.
  • Cuota de IVA soportada. Solo si es un gasto que lleve IVA.

Ya hemos visto que los gastos deducibles es lo que devuelve hacienda, o más bien lo que deja descontar de los ingresos que ha generado una actividad cuando llegue el momento de calcular los impuestos que hay que pagar.

Al ser algo complicado y que influye en tu bolsillo directamente, te aconsejo que acudas a asesores expertos como los de Rafael Marquina & Asociados. Ellos mejor que nadie podrán manejar tu contabilidad y fiscalidad para que no pagues de más 🙌

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Permisos retribuidos | Qué son y qué tipos hay

Si eres empleador, es posible que en algún momento te preguntes si puedes obligar a un trabajador a coger un permiso retribuido.

Para aclararlo, lo mejor es entender bien qué son estos permisos, cómo funcionan y qué tipos existen. Prepárate que te lo cuento todo 😊

¿Qué son los permisos retribuidos?

Los permisos retribuidos son los días en que un empleado tiene derecho a ausentarse de su puesto de trabajo por motivos personales o familiares y recibe su salario habitual.

El Estatuto de los Trabajadores regula los derechos que tienen los empleados en relación a estos permisos e indica los tipos que existen.

Sin embargo, son los convenios colectivos los que regulan este tipo de permisos, pudiendo ampliar el número de días a los que tiene derecho un trabajador, las causas por las que se puede solicitar y las circunstancias en las que debe concederse un permiso retribuido a un trabajador.

Todos los empleados de una empresa, independientemente de su tipo de contrato y de si trabajan a jornada completa o a tiempo parcial, tienen derecho a los permisos retribuidos.

¿Cómo funcionan los permisos retribuidos?

Tus empleados obtienen como beneficio de los permisos retribuidos la posibilidad de ausentarse del trabajo y seguir cobrando la nómina como si no lo hicieran.

Pero para las empresas también tienen beneficios los permisos retribuidos y no hay que pasarlos por alto.

Tener una buena política de permisos retribuidos hace que los trabajadores estén satisfechos y motivados, ya que sienten que se entienden sus necesidades y que la empresa se preocupa por su bienestar. Esto suele significar un aumento de la productividad.

Además, garantizando los derechos fundamentales de los trabajadores se contribuye de forma importante a mejorar la imagen que tienen de la empresa. Si ven que los permisos retribuidos se gestionan de forma adecuada, dando importancia a su bienestar y valorando el tiempo y esfuerzo que emplean en su puesto de trabajo, el denominado como employer branding mejorará.

Esto no sólo sirve para retener el talento dentro de la compañía si no que atraerá a los mejores candidatos a la hora de cubrir las vacantes dentro de la empresa, ya que sentirán que es una buena oportunidad dentro de una empresa que los valorará.

Tipos de permisos retribuidos

Los diferentes permisos retribuidos que las empresas deben conceder a sus trabajadores están recogidos en el Estatuto de los Trabajadores.

Además, en algunos convenios mejoran esos permisos, ampliando las condiciones y los plazos.

Vamos a ver los diferentes permisos retribuidos.

Permiso retribuido obligado por la empresa

Aunque los permisos retribuidos son un derecho del trabajador en determinados supuestos, hay ocasiones en las que es la empresa quien impone la ausencia con derecho a salario.

Esto suele ocurrir en situaciones excepcionales como cierres temporales, emergencias sanitarias o causas económicas que impiden el desarrollo normal de la actividad.

La legalidad de este tipo de permiso suele generar dudas, pero la respuesta es sí, es legal… siempre que haya razones de peso. Un permiso retribuido obligatorio será legal siempre que esté justificado, no altere las condiciones del contrato y respete la negociación colectiva.

Permiso retribuido por matrimonio

Este permiso lo pueden solicitar todos los trabajadores que se casen, previa solicitud de un documento que acredite que han contraído matrimonio.

En algunos convenios también se permite solicitarlo a los trabajadores que formalicen una unión en pareja de hecho.

La duración del permiso por matrimonio es de 15 días naturales.

Permiso por enfermedad, accidente o fallecimiento de un familiar

La empresa concederá este permiso retribuido a los trabajadores en caso de enfermedad, accidente, hospitalización o fallecimiento de un familiar de hasta segundo grado.

El empleado podrá solicitar un permiso retribuido de 2 días, ampliable a 4 días en caso de que se requiera un desplazamiento.

Algunos convenios establecen periodos de tiempo más largos.

Permiso retribuido por traslado de domicilio habitual

Para las mudanzas se suele conceder un permiso retribuido de 1 día, aunque los convenios pueden ampliar su duración según la distancia a la cual el empleado se traslada.

Las empresas podrían solicitar un documento que justifique el cambio de domicilio.

Permiso por deberes de carácter público

El caso más conocido en el que se concede este tipo de permiso es cuando los trabajadores tienen que ir a votar o forman parte de la mesa electoral.

El tiempo del permiso dependerá de varios factores, como el tipo de deber público que el empleado deba realizar.

Permiso para realizar funciones sindicales

Este permiso tiene que ver con la necesidad de hacer funciones sindicales o relacionadas con la representación de los trabajadores.

La duración dependerá de la función que haya que desarrollar y de lo que el convenio colectivo correspondiente establezca.

Permiso para la preparación del parto, exámenes prenatales o adopción

A las trabajadoras embarazadas que tengan que realizar técnicas de preparación del parto o exámenes prenatales que coincidan con su jornada laboral, habrá que concederles un permiso retribuido.

La empresa podrá solicitar un documento justificativo.

La duración de este permiso dependerá del tiempo necesario para realizar estas técnicas o exámenes.

Además, también es posible para los trabajadores solicitar un permiso retribuido en caso de tener que acudir a sesiones informativas o de preparación relacionadas con el proceso de adopción.

Permiso retribuido por lactancia

Para los trabajadores con hijos menores de 9 meses, existe el derecho a un permiso retribuido por lactancia.

Consiste en el derecho a ausentarse del trabajo durante una hora o dos periodos de 30 minutos para alimentar al bebé.

Otra opción para este permiso es reducir la jornada laboral media hora a la entrada o a la salida.

La duración de este permiso aumenta proporcionalmente en caso de parto o de adopción múltiple.

Algunos convenios y empresas también contemplan la posibilidad de acumular la duración total en horas del permiso en jornadas completas.

Permiso por motivos académicos

Para los trabajadores que están cursando estudios, existe este permiso que permite ausentarse del trabajo para la realización de exámenes o similares.

Ya sabes que es posible dar a los trabajadores un permiso retribuido obligado por la empresa, de un modo similar al que ocurre con el resto de permisos retribuidos.

Permiso por fuerza mayor familiar

En el caso de que hayas tenido una urgencia o un suceso inesperado en el ámbito familiar, el trabajador podrá ausentarse de su puesto y que esas horas les sean retribuidas. Además, se le otorgan 4 días que podrá disfrutar de forma continua o no. Este es uno de los último permisos aprobados. 

Permiso por disfrute de permiso parental

El segundo permiso retribuido aprobado recientemente concede al trabajador un permiso de 8 semanas para el cuidado de hijos menores de 8 años.

Estos dos últimos permisos están recogidos en Real Decreto-ley 5/2023, conocida como la Ley de Familias.

Si sigues teniendo dudas sobre los permisos retribuidos o cualquier otra cuestión, lo mejor es contar con una asesoría como la de Rafael Marquina & Asociados. De esta forma, tendrás todo más claro y también te asegurarás de hacer las cosas correctamente.