Categorías
Sin categoría

Cómo hacer el plan de viabilidad de una empresa

¡STOP! 🛑 ¿Ibas a emprender sin elaborar un plan de viabilidad primero? Tú y yo tenemos que hablar.

Un plan de viabilidad de una empresa es el documento que analiza si una idea de negocio es realmente sostenible desde el punto de vista económico, financiero y operativo. Si quieres hacerlo bien desde antes de abrir las puertas de tu negocio, lo necesitas.

En este post te voy a enseñar cómo hacerlo de forma sencilla y sin rodeos. ¡Al turrón!

¿Para qué sirve un plan de viabilidad de una empresa?

Un plan de viabilidad es una herramienta estratégica que te permitirá saber si tu proyecto empresarial tiene sentido antes de que pongas toda la carne en el asador.

Su función principal es evaluar si la idea de negocio puede sostener en el tiempo, pero tiene muchas más:

  • Comprobar si el negocio será rentable.
  • Calcular la inversión necesaria.
  • Detectar riesgos antes de empezar.
  • Tomar decisiones con datos reales.
  • Convencer a inversores o entidades financieras.

Digamos que sirve de punto de partida para no empezar a ciegas.

Cómo hacer un plan de viabilidad de una empresa

Hacer un plan de viabilidad para una empresa es fácil si lo estructuras bien (y me haces caso). Te lo voy a explicar y verás cómo hacerlo paso a paso.

Pasos para hacer el plan de viabilidad de una empresa

El plan de viabilidad no es solo un Excel con números. Es un análisis completo que combina estrategia, mercado y finanzas. Para hacerlo bien, sigue estos pasos:

1. Define la idea de negocio con claridad

Este paso es la base de todo. Si la idea no está bien definida, los números que hagas después no van a servir de mucho. Este primer paso es una forma de aterrizar tu proyecto y responder, con precisión, a las preguntas básicas que determinarán si tiene sentido en el mercado.

💡 Ten clara las respuestas a: qué vas a vender, a quién, qué problema solucionas y qué te diferencia de la competencia.

No basta con decir “quiero montar un bar” o “voy a montar una tienda online“. Debes concretar qué producto o servicio vas a vender, qué características tiene, qué lo hace diferente y qué necesidad cubre.

Además, tendrás que definir tu cliente ideal. No cometas el error de querer vender a todo el mundo. Un negocio viable suele tener un público objetivo bien definido.

Sintetiza por qué tu negocio merece existir. Puede ser por un mejor precio, mayor calidad, especialización, rapidez, atención personalizada o innovación. Esta será tu propuesta de valor, el eje en el que girará el resto del plan.

2. Analiza el mercado y la competencia

Una idea puede parecer brillante en tu mente, pero cuando la sacas de ahí… Por eso, dentro del plan de viabilidad, llega un momento en el que tienes que analizar el mercado. Es el punto en el que pasas de “puede” a “esto funciona”.

Lo primero es comprobar el terreno donde vas a jugar. ¿Cuántos clientes potenciales existen realmente? ¿Es un mercado que está creciendo o más bien lleva tiempo estancado? ¿Se trata de un sector en auge o en declive? También conviene valorar si es fácil entrar o si las barreras son altas. Un mercado pequeño puede limitarte y uno saturado puede obligarte a pelear con los demás.

Después toca afinar el foco y definir bien a tu público objetivo. ¿Cuánto está dispuesto a pagar? ¿Cómo decide? ¿Compra por impulso o compara durante semanas? ¿Se mueve por precio, calidad, marca o rapidez?

El siguiente paso es estudiar a la competencia. No te vayas a quedar en la superficie. Identifica a tus competidores directos e indirectos. Analiza sus precios, propuesta de valor, cómo se posicionan y qué opinan sus clientes.

Fíjate en las tendencias del sector. Cambios tecnológicos, nuevas regulaciones, transformación digital, variaciones en los hábitos de consumo…

Y, por último, evalúa las barreras de entrada. ¿Necesitas una inversión muy alta? ¿Existen requisitos legales complejos? ¿Es difícil acceder a proveedores? ¿Los clientes son fieles a marcar consolidadas? Cuantas más barreras… más difícil.

3. Diseña el modelo de negocio

Si la idea es el “qué” y el mercado es el “donde”, el modelo de negocio es el “cómo”. Es el momento de dejar de hablar en abstracto y empezar a explicar, con claridad, cómo va a ganar dinero tu empresa.

Lo primero que debes hacer es definir tus fuentes de ingresos. No es lo mismo depender de una sola vía que cobrar tu producto por unidad vendida. Los ingresos recurrentes suelen aportar más estabilidad que las ventas puntuales, pero no todos los negocios encajan en ese formato.

Después llega uno de los puntos más sensibles, el precio. Fijarlo al azar es uno de los errores más habituales. Para definirlo bien debes tener en cuenta tus costes, los precios de la competencia, el valor que percibe el cliente y el posicionamiento que quieres ocupar. Ojito con esto, un precio demasiado alto puede reducir tu volumen de ventas y uno demasiado bajo asfixiar tu rentabilidad.

En paralelo, debes tener clara tu estructura de costes. Diferencia bien entre costes fijos, como alquiler o salarios; costes variables. como materias primas o comisiones; y costes indirectos, como marketing o servicios externos. Esto es esencial para calcular márgenes y saber cuánta facturación necesitas para sostener el negocio.

Además, tendrás que definir cómo vas a vender. Cada canal tiene costes, márgenes y niveles de control distintos.

Una herramienta muy útil en esta fase es el Business Model Canvas, que permite visualizar todos estos elementos en un solo esquema y detectar incoherencias antes de que se conviertan en problemas reales.

4. Calcula la inversión inicial

Esta es la fase en la que la ilusión pasa a ser números. Calcular la inversión inicial significa responder a la pregunta: ¿cuánto dinero necesito para poner en marcha el negocio antes de empezar a generar ingresos?

Aquí te conviene ser prudente, subestimar la inversión suele ser un error muy muy frecuente a la hora de emprender.

En primer lugar, identifica todos los gastos necesarios para arrancar. Dependiendo del tipo de negocio, la inversión puede incluir la constitución de la empresa, licencias, permisos, reformas, compra de maquinaria, equipos, desarrollo web y mil cosas más.

Cada partida debe estar detallada y presupuestada. Cuanto más preciso sea el cálculo, más realista será el plan.

No basta con cubrir los gastos de arranque. También debes prever el capital circulante, es decir, el dinero necesario para operar durante los primeros meses hasta que el negocio genere ingresos suficientes. Por ejemplo el alquiler, las nóminas, suministros, pagos a proveedores…

Además, siempre aparecen imprevistos y conviene que añadas un margen adicional del 10% al 20% sobre la inversión calculada. Esto puede ser la diferencia entre ajustar el presupuesto o quedarte sin recursos a mitad de camino.

Con la cifra ya calculada, tendrás que pensar cómo vas a financiar esa inversión. ¿Aportarás fondos propios? ¿Necesitarás un préstamo bancario? ¿Contará con inversores o subvenciones?

5. Estima los costes fijos y variables

Ya sabes cuánto vas a necesitar para arrancar. Ahora toca hacerte otra pregunta incómoda: ¿cuánto me va a costar mantener el negocio abierto cada mes?

Aquí es donde muchos planes empiezan a hacer aguas. No todos los gastos funcionan igual, por eso es fundamental diferenciar entre costes fijos y costes variables.

  • Costes fijos. Lo que tendrás que pagar sí o sí, vendas mucho o poco. El alquiler del local, nóminas y la Seguridad Social, cuota de autónomos, seguros, asesoría y demás. Son la base de tu estructura. Estos costes determinan el umbral mínimo de ingresos que necesitas alcanzar cada mes para cubrir gastos.
  • Costes variables. Cambian según el nivel de actividad. Materias primas, mercancía, comisiones por venta, transporte etc. Si vendes más, aumentan. Si vendes menos, se reducen. Influyen directamente en tu margen.

Cuando ya los tengas, podrás calcular el margen bruto:

Ingresos – Costes variables

Ese margen es el dinero que te queda para cubrir los costes fijos y, si todo va bien, generar beneficio.

6. Haz una previsión de ingresos

Llegamos a uno de los momentos más sensibles del plan de viabilidad, estimar cuánto vas a vender. Una buena previsión de ingresos debe ser realista, prudente y fundamentada. Es mejor quedarse corto que inflar cifras que luego no se cumplirán.

Para eso, apóyate en datos objetivos. Analiza el tamaño del mercado, tu capacidad productiva real, el número de clientes potenciales, el precio medio de venta, los datos del sector y, si es posible, referencias de la competencia.

Después debes decidir cómo vas a calcular esos ingresos. Puedes hacerlo por unidades vendidas multiplicadas por el precio medio, por número de clientes captados y frecuencia de compra o, por suscripciones si tu modelo lo permite.

💡 Te recomiendo que trabajes con varios escenarios. Uno conservador, donde las ventas son más bajas de lo esperado. Uno realista, que sería tu previsión más probable. Y otro optimista, en el que las cosas van mejor de lo previsto.

7. Calcula el punto de equilibrio

El punto de equilibrio es ese momento en el que tu negocio deja de estar en números rojos, pero todavía no está ganando dinero. Es el umbral exacto en el que cubres todos tus costes.

Dentro del plan de viabilidad, este es uno de los indicadores más importantes. Porque aquí la idea se enfrenta a su primera prueba seria. La fórmula es sencilla:

Punto de equilibrio = Costes fijos/ Margen de contribución

El margen de contribución es aquello que te queda de cada venta después de restar los costes variables. y se calcula así:

Precio de venta – Coste variables por unidad

Si el punto de equilibrio exige vender más de lo que el mercado puede absorber, quizá el problema no esté en el mercado, sino en tu planteamiento.

8. Elabora previsiones financieras

Hasta ahora has estado trabajando con estimaciones, ahora toca dar un paso más y convertir todo eso en documentos financieros estructurados. Este es el momento en el que realmente se ve si el negocio se sostiene o no.

Las previsiones financieras te ayudarán a anticipar resultados, detectar tensiones antes de que aparezcan y tomar decisiones con margen de reacción. Para conseguirlo tienes que hacer tres documentos:

  • Cuenta de resultados previsional. En ella debes reflejar los ingresos estimados, los costes variables, los costes fijos, el resultado antes de impuestos y el beneficio neto esperado. Te recomiendo que la proyectes con al menos 12 meses, y si es posible, extenderla a dos o tres años.
  • Plan de tesorería. Este documento recoge los cobros previstos, los pagos previstos, las fechas de entrada y salida de dinero y el saldo mensual acumulado.
  • Balance previsional. Debe reflejar los activos (lo que tiene la empresa), los pasivos (lo que debe) y el patrimonio neto (lo que realmente es suyo). Este análisis te ayuda a evaluar la estructura financiera y el nivel de endeudamiento desde el principio.

Con estos tres documentos elaborados, podrás identificar tus necesidades de financiación. Si necesitas dinero externo, cuándo lo necesitarás, cuánto será necesario y en cuánto tiempo podrías devolverlo.

9. Analiza la rentabilidad

Después de hacer números, estimar ingresos, calcular costes y proyectar escenarios, llega la pregunta del millón: ¿merece la pena este negocio? 🤔

Analizar la rentabilidad no consiste solo en ver si hay beneficio, sino en medir si ese beneficio es suficiente. Tendrás que observar bien los distintos niveles de resultados (beneficio bruto, beneficio operativo y beneficio neto) y después, fijarte en los márgenes (margen bruto y variable).

Otro indicador fundamental es el retorno de la inversión, el ROI:

ROI = (Beneficio neto/ Inversión inicial) x 100

Este cálculo te permite saber cuánto ganas en proporción a lo que has invertido. Si el retorno es bajo en relación con el riesgo asumido, puede que el proyecto necesite ajustes.

También conviene estimar el plazo de recuperación de la inversión y revisar cómo cambia la rentabilidad en distintos escenarios.

10. Valora los riesgos y escenarios alternativos

Por fin llegas al último paso del plan. La vida en general sigue la Ley de Murphy, por lo que te sugiero valorar qué puede salir mal.

Empieza identificando los principales riesgos. Detectar los posibles escenarios negativos te permite anticiparte en lugar de reaccionar tarde.

Conviene diferenciar entre riesgos internos y externos. Los internos pueden estar relacionados con la falta de experiencia, problemas de gestión, dependencia excesiva de una sola persona o una planificación financiera débil. Los externos, en cambio, incluyen cambios regulatorios, crisis económicas, transformaciones en los hábitos de consumo o depender en exceso de un único cliente o proveedor.

¿Qué no hacer en un plan de viabilidad para tu empresa?

Como puedes comprobar, un plan de viabilidad puede ser una buena herramienta a la hora de poner en marcha tu idea, pero su éxito dependerá de cómo lo hagas. Estos son los errores más habituales a la hora de realizar un plan de viabilidad:

  • Sobreestimar los ingresos. Es el clásico. Calcular ventas demasiado altas desde el primer mes hace que el plan parezca rentable cuando en realidad no lo es. Lo recomendable es trabajar con previsiones prudentes y construir distintos escenarios.
  • Subestimar los costes. A veces se olvidan gastos pequeños que, sumados, tienen un gran peso. Por ejemplo las comisiones bancarias, mantenimiento, seguros, suscripciones, asesoría, etc. Un plan de viabilidad debe incluir todos los costes, incluso los menos evidentes.
  • No incluir capital circulante. Muchos emprendedores calculan la inversión inicial per olvidan el dinero necesario para sobrevivir los primeros meses.
  • No diferenciar entre rentabilidad y liquidez. Un proyecto puede ser rentable pero no tener caja suficiente para pagar nóminas o proveedores. Por eso, es fundamental, elaborar un plan de tesorería, no solo una cuenta de resultados.
  • No analizar distintos escenarios. Si solo trabajar con el escenario “ideal”, tu plan será frágil. Es imprescindible qué ocurre si las ventas bajan o los costes suben.
  • No revisar el plan una vez iniciado el negocio. El plan de viabilidad no termina cuando arrancas la empresa. Debe servir como referencia para comprar previsiones con resultados reales y corregir desviaciones.

Aunque, el mayor error que puedes cometer es no tomarte en serio el plan de viabilidad. Un buen análisis previo no va a garantizar el éxito, pero si que te ayudará muchísimo a alcanzarlo.

Ejemplo de un plan de viabilidad

Para que entiendas del todo cómo hacer un plan de viabilidad para una empresa, voy a dejarte un ejemplo ficticio muy sencillo. Partimos de que Laura quiere abrir una cafetería de especialidad en una zona céntrica.

  1. Idea de negocio. Laura quiere abrir una cafetería enfocada a café de especialidad y desayunos saludables, dirigida a trabajadores de oficina y estudiantes de la zona. Su propuesta de valor es el café de alta calidad, productos artesanales, ambiente moderno y acogedor y servicio rápido para clientes con poco tiempo.
  2. Análisis de mercado. Zona con alta densidad de oficinas. Su competencia son tres cafeterías tradicionales y lo que las diferencia de ellas es la especialización en café premium y productos saludables. El ticket medio estimado son 6 €.
  3. Inversión inicial. Reforma del local (18.000 €), maquinaria (12.000 €), Mobiliario (8.000 €), licencias y constitución (2.000 €), stock inicial (3.000 €), marketing inicial (2.000 €). En total la inversión estimada son unos 45.000 €.
  4. Costes mensuales estimados. Como sabes los dividimos en dos:
    • Costes fijos. Alquiler (1.500 €), nómina empleado (1.300 €), Seguridad Social (400 €), suministros (300 €) y asesoría (200 €). En total unos 3.700 €.
    • Costes variables. Materias primas (un 35 % de ventas).
  5. Previsión de ingresos. Laura estima vender 80 tickets diarios, con un ticket medio de 6 € con 26 días de apertura al mes. Lo que da como resultado son unos ingresos mensuales estimados de 12.480 €.
  6. Margen y punto de equilibrio. El coste variable estimado es un 35 % de la previsión de ingresos, es decir, 4.368 €. El margen bruto son unos 8.112 €. El beneficio antes de impuestos de 4.412 €. Por lo que el punto de equilibrio serían (3.700 € / (6 € – 2,10 € de coste variable)= 1.050 tickets mensuales) unos 40 tickets diarios.
  7. Rentabilidad. La inversión inicial es de 45.000 € y el beneficio mensual de 4.412 €. El plazo estimado de recuperación de la inversión es de unos 10 u 11 meses.
  8. Análisis de riesgos. Si solo vende 60 tickets diarios, el beneficio se reduce considerablemente. La cafetería de Laura depende mucho de la ubicación. Debe tener en cuenta que existe la posibilidad de que el alquiler suba con el paso del tiempo y que necesitará mantener una calidad constante.

Según este plan, la cafetería sería viable si alcanza el volumen de ventas previsto. El punto de equilibrio es razonable y el plazo de recuperación atractivo. Este ejemplo, demuestra que un plan de viabilidad convierte una idea en números concretos y permite tomar decisiones antes de asumir riesgos económicos reales.

Hacer un plan de viabilidad para una empresa es una forma de definir el camino que debes de seguir para que todo salga a pedir de boca. Te obliga a poner los pies en la tierra y eso, aunque pueda doler un poquito, es lo que evita muchos fracasos.

Si después de leer todo esto, necesitas ayuda para poner en marcha tu negocio, los asesores de RAFAEL MARQUINA & ASOCIADOS estarán encantados de poder echarte una mano. Ellos se encargarán de todo para que puedas darle forma a tu ilusión 🙌

Categorías
Sin categoría

18+1 negocios rentables que montar en un pueblo

Montar un negocio en un pueblo es una oportunidad que bien enfocada puede suponer menos competencia, costes más bajos y necesidades concretas que pueden ayudar a que los proyectos funcionen mejor que en grandes ciudades.

En este post te voy a hacer un repaso por negocios rentables que montar en un pueblo, ideas realistas pensadas para cubrir servicios esenciales, aprovechar la cercanía con los vecinos y responder a lo que de verdad se necesita en el día a día. 

Qué negocios rentables puedes montar en un pueblo

Si estás valorando emprender fuera de la ciudad o buscas negocios para montar en un pueblo pequeño, aquí encontrarás propuestas prácticas y adaptadas a la realidad rural. ¡Allá vamos!

Servicio de recados y gestiones para mayores

En muchos pueblos, una gran parte de la población es mayor y vive sola o con movilidad reducida. El servicio de recados y gestiones para mayores responde a una necesidad diaria que rara vez está cubierta de forma profesional.

Compras en el supermercado, recogida de medicamentos, acompañamiento a citas médicas, gestiones en el banco o trámites administrativos. Son tareas sencillas, pero esenciales, que aportan tranquilidad tanto a los mayores como a sus familias.

Es un negocio con costes bajos, alta demanda y fuerte componente de confianza, ideal para pueblos pequeños. Además, permite fidelizar clientes fácilmente, ya que quienes lo necesitan suelen requerir el servicio de forma recurrente. En entornos rurales, ayudar en el día a día es también crear un negocio sostenible.

Obrador artesanal compartido

Muchos vecinos saben hacer pan, dulces, conservas o platos tradicionales, pero no pueden venderlos por falta de un espacio homologado. Un obrador artesanal compartido soluciona ese problema y abre la puerta a pequeños productores locales.

La idea es sencilla, una cocina profesional equipada que se alquila por horas o por turnos. Cada usuario produce sus elaboraciones cumpliendo la normativa sanitaria, sin tener que asumir el coste de montar su propio obrador.

Es un negocio muy interesante para pueblos pequeños porque dinamiza la economía local, fomenta el emprendimiento y aprovecha el saber hacer tradicional. Además, puede complementarse con formación, degustaciones o venta directa de productos artesanos.

Taller móvil de reparaciones domésticas

En un pueblo, los pequeños arreglos del hogar son constantes, pero no siempre hay profesionales disponibles o compensa desplazarse a la ciudad. El taller móvil de reparaciones domésticas cubre justo ese hueco.

Electricidad básica, fontanería ligera, persianas, grifos, enchufes, puertas o mantenimiento general. El servicio se presta a domicilio, con una furgoneta equipada, sin necesidad de local físico.

Es un negocio muy rentable en entornos rurales porque responde a necesidades reales, tiene poca inversión inicial y genera clientes recurrentes. En pueblos pequeños, la rapidez y la cercanía marcan la diferencia… y este servicio las ofrece ambas.

Centro de día rural flexible

En muchos pueblos no existen recursos intermedios entre vivir en casa y entrar en una residencia. El centro de día rural flexible cubre precisamente ese vacío, ofreciendo atención a mayores por horas o por días, según las necesidades de cada familia.

Acompañamiento, actividades básicas, comidas, control y socialización en un entorno cercano y familiar. No es una residencia, sino un espacio de apoyo que permite a los mayores seguir viviendo en su entorno habitual.

Es un negocio con alta demanda en zonas rurales, donde la población envejece y los servicios son escasos. Además, genera empleo local y cumple una función social clave, lo que facilita acuerdos con administraciones y familias del entorno.

Tienda híbrida de alimentación básica + paquetería

En un pueblo pequeño, la viabilidad de un negocio muchas veces está en combinar servicios. La tienda híbrida de alimentación básica + paquetería es un ejemplo perfecto de cómo hacerlo bien.

Por un lado, cubre la necesidad diaria de productos esenciales: pan, leche, conservas, fruta o artículos de primera necesidad. Por otro, funciona como punto de recogida y envío de paquetes, algo cada vez más demandado por el auge de las compras online.

Es un negocio que genera tráfico constante, aprovecha un mismo local para varias funciones y se convierte rápidamente en un punto de referencia del pueblo. En entornos rurales, ofrecer más de un servicio no es solo una ventaja… es la clave para que el negocio funcione.

Servicio de mantenimiento de fincas y segundas viviendas

En muchos pueblos hay más casas que habitantes permanentes. El servicio de mantenimiento de fincas y segundas viviendas responde a una necesidad clara de propietarios que no viven todo el año en el pueblo.

Revisión periódica de la vivienda, ventilación, limpieza, control de humedades, pequeñas reparaciones, recogida de correspondencia o apertura y cierre de la casa en vacaciones. Son servicios sencillos, pero muy valorados.

Es un negocio con clientes estables y contratos recurrentes, ideal para zonas rurales con turismo o segundas residencias. Además, requiere poca inversión inicial y se basa en la confianza y cercanía.

Negocio de alquiler de herramientas y maquinaria pequeña

En un pueblo, muchas herramientas se usan solo unas pocas veces al año. El negocio de alquiler de herramientas y maquinaria pequeña ofrece una alternativa lógica a la compra, especialmente cuando el presupuesto es limitado.

Desbrozadoras, cortacéspedes, motosierras, taladros, hidrolimpiadoras o pequeñas máquinas agrícolas. El vecino paga solo por el uso puntual y evita el gasto, el mantenimiento y el almacenamiento.

Es un negocio muy bien adaptado a entornos rurales, con inversión controlada y demanda recurrente en determinadas épocas del año. En pueblos pequeños, alquilar lo que se necesita es más práctico que tenerlo todo en propiedad.

Comida casera a domicilio para el día a día

No todo el mundo tiene tiempo o ganas de cocinar a diario, y en muchos pueblos no hay restaurantes abiertos todos los días. La comida casera a domicilio para el día a día cubre esa necesidad de forma sencilla y muy valorada.

Menús tradicionales, platos de cuchara, comidas equilibradas y raciones pensadas para personas mayores, familias o trabajadores. Nada de carta extensa: comida de siempre, bien hecha y a precio razonable.

Es un negocio especialmente rentable en entornos rurales porque genera pedidos recurrentes y fideliza rápido. Cuando comer bien sin complicaciones se convierte en un servicio cercano, el pueblo responde.

Gestión de alojamientos rurales para propietarios

Muchos propietarios de casas rurales o viviendas turísticas viven fuera del pueblo y no pueden gestionar el día a día. El servicio de gestión de alojamientos rurales para propietarios resuelve ese problema de forma profesional.

Check-in y check-out, limpieza, coordinación de mantenimiento, atención al huésped, gestión de reservas y pequeñas incidencias. El propietario delega y el alojamiento funciona sin que tenga que estar presente.

Es un negocio muy interesante en pueblos con turismo rural, porque no requiere grandes inversiones y se basa en servicios recurrentes. Además, mejora la experiencia del visitante y genera ingresos estables a nivel local.

Taller de reparación y reacondicionado de bicicletas y patinetes

El uso de bicicletas y patinetes ha crecido también en entornos rurales, tanto para desplazamientos cortos como para ocio. Un taller de reparación y reacondicionado de bicicletas y patinetes cubre una necesidad cada vez más visible en los pueblos.

Puestas a punto, cambios de frenos, ruedas, baterías, ajustes y reacondicionado de modelos usados. Son servicios frecuentes que evitan desplazamientos a otras localidades y fomentan la movilidad sostenible.

Es un negocio con baja inversión inicial, fácil de especializar y con demanda constante en zonas rurales y turísticas. En un pueblo, tener un taller cercano convierte un problema puntual en una solución inmediata.

Lavandería autoservicio rural

En muchos pueblos no hay lavanderías cercanas y no todas las viviendas cuentan con lavadora o espacio suficiente para grandes coladas. La lavandería autoservicio rural cubre una necesidad muy concreta y cada vez más habitual.

Es especialmente útil para personas mayores, familias sin equipamiento adecuado, alojamientos rurales, segundas residencias o trabajadores temporales. El modelo es sencillo: autoservicio, horarios amplios y mantenimiento mínimo.

Se trata de un negocio con ingresos recurrentes y poca gestión diaria, que funciona muy bien en zonas rurales donde no existe alternativa cercana. En un pueblo pequeño, ofrecer un servicio práctico y accesible marca la diferencia.

Huerto ecológico con venta directa al vecino

El huerto ecológico con venta directa al vecino aprovecha dos realidades muy claras como la tierra disponible y la cercanía con el cliente final. No hay intermediarios ni grandes desplazamientos, solo producto fresco y de confianza.

Verduras de temporada, cestas semanales, pedidos por encargo o puntos de recogida locales. El vecino sabe de dónde viene lo que compra y el productor asegura una venta estable.

Es un negocio muy alineado con el consumo consciente y con costes controlados, ideal para pueblos pequeños. Cuando la alimentación vuelve a ser local, el huerto se convierte en una oportunidad rentable y sostenible.

Servicio de digitalización para negocios locales

Muchos negocios de pueblo funcionan bien… pero no existen en internet. El servicio de digitalización para negocios locales cubre esa brecha sin necesidad de grandes desarrollos técnicos.

Alta y optimización en Google Maps, redes sociales básicas, cartas digitales, sistemas de reservas, WhatsApp Business o gestión de reseñas. Son pequeños cambios que tienen un impacto enorme en la visibilidad y las ventas.

Es un negocio con muy poca inversión inicial, alta demanda y fácil escalabilidad. En pueblos pequeños, ayudar a los negocios de siempre a adaptarse al entorno digital es una oportunidad clara… y muy necesaria.

Espacio coworking rural con sala multiusos

El trabajo remoto ha cambiado las reglas del juego, también en los pueblos. Un espacio coworking rural con sala multiusos permite atraer a profesionales que viven o se desplazan al entorno rural, pero necesitan un lugar adecuado para trabajar.

Puestos de trabajo, buena conexión a internet, salas para reuniones, formación o actividades comunitarias. No se trata solo de trabajar, sino de crear un punto de encuentro para el pueblo.

Es un negocio flexible, que puede adaptarse a la demanda local y combinar trabajo, eventos y formación. En pueblos pequeños, un espacio así dinamiza la actividad económica y social a la vez.

Tienda de segunda mano hiperlocal

La tienda de segunda mano hiperlocal se basa en algo muy propio de los pueblos: aprovechar lo que ya existe en la comunidad. Ropa, herramientas, pequeños electrodomésticos, muebles o artículos que los propios vecinos ya no usan, pero que siguen teniendo valor.

A diferencia de las tiendas de segunda mano genéricas, este modelo se centra en productos del entorno cercano, lo que facilita la logística y genera confianza. El cliente sabe de dónde vienen los artículos y puede acceder a precios muy ajustados.

Es un negocio con costes bajos, rotación constante y fuerte componente social. En un pueblo pequeño, reutilizar lo que sobra no solo es una forma de ahorrar, también es una oportunidad de negocio sostenible.

Asistencia administrativa para vecinos y autónomos

En muchos pueblos, hacer un trámite online sigue siendo un problema. La asistencia administrativa para vecinos y autónomos cubre una necesidad tan real como ayudar con gestiones que hoy son digitales, pero no siempre accesibles para todos.

Citas con la administración, certificados, ayudas, declaraciones sencillas, trámites de autónomos o gestiones con la Seguridad Social. Son servicios que requieren conocimiento, pero no grandes infraestructuras.

Es un negocio con alta demanda, poca inversión inicial y clientes recurrentes. En un pueblo pequeño, convertirse en la persona que “sabe cómo hacer los papeles” es crear un servicio imprescindible.

Centro de actividades extraescolares rurales

En los pueblos, las opciones de ocio educativo para niños y adolescentes suelen ser limitadas. El centro de actividades extraescolares rurales responde a esa carencia ofreciendo un espacio seguro y formativo fuera del horario escolar.

Refuerzo escolar, apoyo con deberes, actividades creativas, tecnología básica o talleres prácticos adaptados a distintas edades. No se trata de grandes academias, sino de soluciones cercanas y adaptadas a la realidad del pueblo.

Es un negocio muy valorado por las familias, con demanda estable durante el curso escolar y posibilidad de ampliarse en vacaciones. En entornos rurales, facilitar la conciliación y la educación es una oportunidad clara y necesaria.

Servicio de cuidado de mascotas y fincas

En los pueblos es habitual tener mascotas, huertos o fincas que necesitan atención diaria, especialmente cuando los propietarios se ausentan. El servicio de cuidado de mascotas y fincas cubre esa necesidad de forma flexible y muy demandada.

Alimentación, paseos, limpieza básica, riego, vigilancia y pequeñas revisiones. Servicios sencillos, pero clave para quienes tienen animales o terrenos y no pueden estar siempre presentes.

Es un negocio con baja inversión inicial y alta confianza, ideal para entornos rurales. En pueblos pequeños, saber que alguien cuida de lo tuyo cuando no estás es un valor que muchos están dispuestos a pagar.

Negocio de compostaje y reciclaje local

El negocio de compostaje y reciclaje local encaja especialmente bien en pueblos, donde la cercanía y el contacto con el entorno hacen más fácil cerrar el círculo de los residuos. Restos orgánicos, poda, residuos agrícolas o domésticos pueden transformarse en compost útil para huertos y fincas locales.

El servicio puede incluir recogida selectiva, tratamiento del residuo y venta o distribución del compost generado. Es una solución práctica para vecinos, agricultores y pequeños productores que buscan alternativas sostenibles y económicas.

Además de ser un negocio con futuro, tiene un fuerte impacto positivo en la comunidad, reduce residuos y fomenta la economía circular. En un pueblo pequeño, reciclar de forma local no solo es viable… es inteligente y rentable.

Después de esto, saber qué negocio montar en un pueblo queda en tus manos, teniendo en cuenta que lo primordial es saber detectar las necesidades reales.

En Rafael Marquina & Asociados te ayudarán a darte de alta como autónomo o crear tu empresa, de una forma sencilla, clara, rápida y sin líos administrativos, para que puedas centrarte en hacer crecer tu negocio 🙌

Categorías
Sin categoría

¿Cómo vender participaciones de una S.L. a tu socio?

Las participaciones de una Sociedad Limitada son las partes en las que se divide su capital social. Cada participación pertenece a un socio y representa su peso dentro de la empresa.

Estas participaciones no se pueden vender libremente. En la compraventa de participaciones hay un acuerdo entre un socio que vende y otro que compra, fijando un precio por esas participaciones.

Y como sé que este tema es extenso y un poco lioso, te voy a explicar cómo vender participaciones de una Sociedad Limitada entre socios 🙌

¿Cómo vender participaciones de una Sociedad Limitada entre socios?

Vender participaciones de una Sociedad Limita no es tan sencilla como vender un coche o cualquier otro objeto. Al tratarse de fracciones del capital social, su transmisión está regulada por la Ley de Sociedades de Capital y los estatutos de la propia empresa.

👉 Lo habitual es que los socios, incluso la propia sociedad, tenga derecho a una adquisición preferente. Esto significa que antes de vender a un tercero, deben tener la oportunidad de comprar las participaciones en las mismas condiciones ofrecidas. Solo si renuncian a este derecho, la venta a un tercero puede realizarse libremente.

Para garantizar que la operación sea válida, el contrato debe identificar correctamente:

  • Las partes implicadas y el representante legal de la sociedad.
  • Las participaciones objeto de la venta y su numeración específica.
  • La titularidad del vendedor y un certificado de la junta de socios que confirme que la transmisión es libre y que nadie ha ejercido su derecho de adquisición preferente.

Pasos legales la compraventa de participaciones entre socios

Formalizar la compraventa de participaciones en una Sociedad Limitada requiere cumplir con varios pasos legales que aseguren que la operación sea válida y tenga efectos frente a terceros:

  • Acuerdo entre vendedor y comprador. Lo primero es pactar el número de participaciones a vender, el precio y las condiciones de pago. Ambas partes deben estar de acuerdo antes de iniciar cualquier trámite.
  • Comprobación del derecho de adquisición preferente. Los socios y, en algunos casos, la sociedad, tienen prioridad para adquirir las participaciones en las mismas condiciones ofrecidas a un tercero. Solo si renuncian o no ejercen este derecho, la venta puede continuar.
  • Elevación a escritura pública. La compraventa debe formalizarse ante notario, para darle validez legal y efectos frente a terceros. El notario certifica la titularidad del vendedor y que la operación cumple la normativa vigente.
  • Certificado de la junta de socios. Se debe aportar un certificado de la junta, que confirme que la transmisión es libre y que ni la sociedad ni los socios han ejercido su derecho de adquisición preferente.
  • Inscripción en el libro registro de socios. Finalmente, la operación se anota en el libro de socios, actualizando la titularidad de las participaciones y garantizando que la sociedad mantiene un registro actualizado de sus socios.
  • Pago de gastos y formalidades adicionales. Es habitual que el comprador asuma los gastos de notaría, aunque este punto debe pactarse en el contrato. También pueden generarse otros gastos administrativos o fiscales según el caso.

Siguiendo estos pasos y requisitos para la venta de participaciones de una Sociedad Limitada lo harás de manera legal, segura y transparente, protegiendo tanto al vendedor como al comprador y a la sociedad misma.

¿Cómo tributa la venta de participaciones de una S.L?

Cuando un socio vende sus participaciones en una Sociedad Limitada, la operación genera una ganancia o pérdida patrimonial que debe integrarse en la base del ahorro del IRPF.

Para calcularla, simplemente se resta al precio de venta el valor de adquisición de las participaciones, es decir, lo que el socio pagó por ellas originalmente, incluyendo los gastos asociados a su compra.

Una vez determinada la ganancia, esta se grava según los tipos progresivos del ahorro:

  • Primeros 6.000 €: 19%.
  • Entre 6.000 € y 50.000 €: 21%.
  • Desde 50.000 € a 200.000 €: 23%.
  • A partir de 200.000 €: 27%.

Además, es importante recordar que algunos gastos vinculados directamente a la operación pueden deducirse de la ganancia, como los honorarios de notaría, registrales o de asesoramiento, siempre que estén debidamente justificados.

La buena noticia de la fiscalidad de la venta de participaciones de una Sociedad Limitada es que estará exenta del pago tanto del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales como del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

🚨 Aunque existen algunas excepciones o regímenes especiales. Por ejemplo, si el socio es persona jurídica, la tributación se realiza a través del Impuesto sobre Sociedades. También se aplican reglas específicas en transmisiones familiares o en planes de reinversión en vivienda habitual, aunque estas situaciones son menos frecuentes en el contexto de las participaciones de una SL.

Preguntas frecuentes de la venta de participaciones de una S.L entre socios

Te voy a contestar a las principales dudas que suelen surgir sobre la venta de participaciones de una Sociedad Limitada entre socios.

¿Cuándo una sociedad puede comprar sus propias acciones?

Para que una Sociedad Limitada pueda adquirir sus propias participaciones o acciones deben darse circunstancias muy concretas, además de cumplir con ciertos requisitos legales que están reguladas en la Ley de Sociedades del Capital.

En términos generales, la sociedad puede comprar sus propias participaciones cuando:

  • Existen excedentes disponibles en el patrimonio neto, es decir, hay recursos suficientes que no afecten al capital mínimo legal.
  • La operación está aprobada por la junta general de socios o accionistas, indicando el número de participaciones a adquirir, el precio y las condiciones de la compra.
  • La compra tiene un objetivo legítimo, como:
    • Recomprar participaciones de socios que quieran vender.
    • Implementar planes de incentivos o recompra de acciones para empleados.
    • Reducir el capital social de forma ordenada.

En cualquier caso, no se puede utilizar la compra de acciones propias para manipular el valor de la empresa o perjudicar a los socios. Además, la operación debe inscribirse en el libro de socios y cumplir todas las formalidades legales para que tenga validez.

¿Quién paga los gastos de notaría en una compraventa de participaciones?

En la compraventa de participaciones de una sociedad limitada, los gastos de notaría suelen ser a cargo de las partes que acuerden asumirlos, aunque en la práctica lo más habitual es que el comprador pague la escritura pública.

Esto incluye tanto los honorarios de notario por elevar la compraventa a escritura pública y los gastos de inscripción en el libro registro de socios, si corresponde.

Sin embargo, es importante que quede reflejado por escrito en el contrato de compraventa quién se hace cargo de estos costes, para evitar conflictos entre las partes.

¿Quién paga la escritura de compraventa de participaciones?

En el caso de la escritura pública será el vendedor el que deba hacerse cargo del pago. Eso sí, el comprador se encargará de la primera copia y de las siguientes a la venta.

¿Es necesario presentar el Modelo 600 de la venta de participaciones de una S.L?

El Modelo 600 se utiliza como formulario para declarar y pagar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales. Como te dije antes, en la venta de participaciones en una S.L está exenta de dicho pago.

Aún así, para evitar que se eludan impuestos en la compraventa de inmuebles realizadas para constituir o ampliar el capital de las sociedades sí que está sujeta a estas transmisiones, si entre la aportación y la trasmisión no han pasado 3 años.

La compraventa de participaciones en una sociedad limitada no es un simple intercambio entre socios, sino una operación con implicaciones legales, fiscales y notariales que debe hacerse con cuidado. Para hacerlo de la forma correcta, lo mejor es que acudas a los asesores especializados de Rafael Marquina & Asociados para que te iluminen con su sabiduría 😊

Categorías
Sin categoría

Cómo crear un holding en España

Montar una holding puede sonar a jugada de grandes corporaciones, pero cada vez más emprendedores y pymes están descubriendo que esta estructura es una forma inteligente de organizar, proteger y optimizar fiscalmente sus negocios.

En este post te voy a contar cómo crear una holding en España paso a paso, qué necesitas tener en cuenta antes de lanzarte y por qué puede ser una buena idea si manejas varias sociedades o planeas crecer con nuevos proyectos.

Qué es una sociedad holding

Una sociedad holding es una empresa que busca poseer y gestionar participaciones o acciones de otras sociedades. En otras palabras, actúa como la “empresa madre” de un grupo, controlando las decisiones estratégicas y financieras de sus “filiales”.

Su objetivo es centralizar la gestión y optimizar la estructura empresarial, tanto desde el punto de vista organizativo como fiscal. La holding puede coordinar la actividad de sus filiales, repartir beneficios, recibir dividendos o incluso encargarse de tareas comunes como la administración o la financiación del grupo.

Por así decirlo, es una herramienta estratégica cada vez más utilizada por emprendedores, pymes y grupos familiares que buscan proteger su patrimonio, planificar el crecimiento y pagar menos impuestos de forma legal.

Tipos de sociedades holding

No todas las holding son iguales. Aunque comparten el mismo objetivo, su función dentro del grupo puede variar mucho. En España, las más comunes son las siguientes:

Holding pura

Este tipo de sociedad se dedica exclusivamente a poseer participaciones o acciones de otras empresas. No interviene en su gestión ni presta servicios a las filiales: su función es puramente patrimonial y estratégica.

Un ejemplo sería una sociedad que tiene el 100% de tres filiales y se limita a recibir dividendos.

Holding mixta o de gestión

Además de ser propietaria de las participaciones, participa activamente en la gestión y coordinación de las empresas del grupo. Centraliza funciones comunes, como contabilidad, recursos humanos o marketing, y aprovecha economías de escala. Es la más habitual entre pymes y grupos familiares.

Un ejemplo de esto sería una sociedad que coordina la estrategia financiera y administrativa de todas sus filiales.

Holding financiera o patrimonial

Su objetivo principal es invertir y gestionar activos financieros o patrimoniales, no solo acciones o participaciones. Suele ser utilizada por inversores o familiares que buscan una estructura para proteger, organizar y optimizar su patrimonio.

Holding familiar

Este tipo de holding es una variante de la anterior, pero que se crea para gestionar y transmitir el patrimonio de una familia empresaria, agrupando tanto las empresas operativas como los bienes personales bajo una sola estructura.

Permite profesionalizar la gestión, facilitar el relevo generacional y aprovechar ventajas fiscales en el Impuesto sobre Sociedades y el de Sucesiones y Donaciones.

El ejemplo perfecto es el de una familia que crea una sociedad holding para concentrar las participaciones de sus distintas empresas y gestionar su patrimonio de forma conjunta y eficiente.

Ventajas y desventajas de crear una holding en España

Antes de dar el paso de crear una holding tienes que tener claro si de verdad es lo mejor para ti. Aunque este tipo de estructura ofrece beneficios muy potentes, sobre todo a nivel fiscal y organizativo, también implica cierta complejidad administrativa, costes y obligaciones adicionales.

Por eso, antes de lanzarte, te conviene saber cuáles son sus ventajas y sus desventajas:

Ventajas fiscales de una holding

Una de las principales razones por las que muchas empresas crean una sociedad holding es su eficiencia fiscal. Este tipo de estructura permite optimizar la tributación dentro del grupo y reducir la carga impositiva de forma totalmente legal.

  • Exención del Impuesto sobre Sociedades en los dividendos y plusvalías. Si la holding posee menos del 5% de las participaciones de otra empresa durante más de un año, puede beneficiarse de la exención del 95% en los dividendos que reciba y en las ganancias obtenidas por la venta de esas participaciones. En la práctica, esto supone evitar la doble imposición.
  • Optimización en la distribución de beneficios. La holding puede decidir cómo y cuándo repartir dividendos entre sus filiales o socios, lo que da un margen de maniobra importante para planificar la carga fiscal y reinvertir beneficios de forma más eficiente.
  • Transmisión más ventajosa del patrimonio. En holdings familiares, permite organizar la sucesión empresarial sin necesidad de vender activos individualmente. Se puede transferir la propiedad a los herederos mediante participaciones, evitando costes y manteniendo el control de la estructura.
  • Mayor facilidad para deducir gastos comunes. La holding puede centralizar servicios administrativos, financieros o jurídicos del grupo, lo que permite imputar gastos deducibles de forma agrupada y reducir el coste global.

Como puedes comprobar, una holding bien estructurada puede convertirse en una herramienta fiscal super potente para crecer, diversificar y proteger el patrimonio empresarial.

Desventajas del holding

Aunque las ventajas fiscales son muchas, no todo es bueno. Crear una sociedad holding implica una estructura más compleja que no siempre compensa, sobre todo si el grupo no tiene el volumen o el patrimonio necesarios.

  • Mayor complejidad administrativa y contable. Una holding no deja de ser una empresa más, por lo que tendrás que cumplir con sus obligaciones. A esto tendrás que sumarle la gestión de las filiales, lo que puede duplicar las tareas y los costes.
  • Costes iniciales y de mantenimiento. La constitución de la sociedad, las escrituras notariales, el Registro Mercantil, las certificaciones y la llevanza de contabilidades separadas generan gastos fijos que pueden resultar innecesarios para estructuras pequeñas.
  • Posible pérdida de transparencia fiscal. Hacienda analiza con lupa las holdings, sobre todo si se sospecha que se han creado únicamente con fines de elusión fiscal. Para evitar problemas, tendrás que demostrar que la sociedad desarrolla una verdadera actividad de gestión o control empresarial.
  • Limitaciones para aplicar los beneficios fiscales. La exención del 95% en dividendos o plusvalías no se aplica automáticamente, es necesario cumplir ciertos requisitos. Si no se cumplen, los beneficios tributan con normalidad.
  • Riesgos en caso de mala planificación. Una holding mal estructurada puede generar conflictos entre socios, duplicidad de impuestos o incluso perder su función principal.

Cuándo conviene crear un holding

No todas las empresas necesitan una holding. Este tipo de estructura tiene sentido cuando existe una estrategia clara de expansión, diversificación o protección patrimonial.

Crear una holding puede ser una buena idea cuando:

  • Tienes varias empresas o actividades y quieres gestionarlas desde una sola matriz que centralice las decisiones y la financiación.
  • Buscas optimizar la carga fiscal, especialmente en lo relativo a dividendos o venta de participaciones, beneficiándote del régimen de consolidación fiscal.
  • Quieres planificar una sucesión familiar y proteger el patrimonio, algo muy habitual en holdings familiares.
  • Planeas vender parte del negocio o atraer inversores sin comprometer el control total de la estructura.
  • Necesitas separar riesgos, por ejemplo, aislando activos (como inmuebles o marcas) de las operaciones más expuestas.

Una sociedad holding no es una fórmula mágica, pero bien diseñada puede marcar la diferencia en tu eficiencia.

Requisitos para crear un holding

Ahora que ya tienes más o menos claro si esta forma jurídica es lo que buscas, debes saber qué se necesita para crear un holding:

  • Tipo de sociedad. El holding debe constituirse como una SL o una SA, dependiendo de la dimensión del grupo y de la estrategia de inversión. 
  • Objeto social adecuado. Debe incluir explícitamente la tenencia y gestión de participaciones o acciones de otras sociedades, así como, si procede, la gestión de bienes o actividades patrimoniales.
  • Capital social mínimo. Aunque no hay un mínimo legal específico para un holding más allá del establecido para SL o SA, se recomienda contar con un capital suficiente para realizar las adquisiciones de participaciones de las filiales y cubrir los gastos iniciales de constitución y gestión.
  • Participaciones de las filiales. Para poder beneficiarse del régimen fiscal de exención de dividendos y plusvalías, la holding debe poseer al menos un 5% de las participaciones de cada filial durante un periodo mínimo de 12 meses.
  • Escritura pública y registro. Debe formalizarse mediante escritura pública ante notario e inscribirse en el Registro Mercantil para asegurar la legalidad.
  • Cumplimiento fiscal y contable. Debe llevar contabilidad separada y cumplir con las obligaciones fiscales, incluyendo impuestos sobre sociedades, retenciones y, en caso de holdings familiares, la correcta planificación de sucesiones y reparto de dividendos.
  • Organización interna y estatutos claros. Es fundamental establecer unos estatutos sólidos que definan los derechos y obligaciones de los socios, el funcionamiento de juntas y órganos de gobierno, y los criterios para la transmisión de participaciones dentro del grupo.

¿Cumples los requisitos y quieres saber cómo constituir el holding? Vamos 😜

Cómo crear un holding paso a paso

Crear una sociedad holding no es tan complicado como suena, pero sí requiere una buena planificación y asesoramiento desde el principio.

No basta con constituir una empresa e ir agrupando a otras. Hay que estructurarla correctamente para cumplir con los requisitos legales y, sobre todo, aprovechar sus ventajas fiscales sin riesgos ante Hacienda.

Antes de ponerte manos a la obra, conviene tener claro qué tipo de holding quieres montar (familiar, patrimonial, empresarial…), qué sociedades formarán parte del grupo y cómo se relacionarán entre sí. Una vez definido el esquema, llega el momento de dar los pasos formales para crearla.

1. Define la estructura del grupo empresarial

Lo primero es tener claro qué sociedades formarán parte del holding y cuál será su papel. La sociedad holding será la matriz, y las demás dependerán de ella.

Este paso implica analizar las participaciones, sectores y posibles sinergias entre empresas.

2. Crea o adapta la sociedad matriz

Si no tienes una sociedad principal, tendrás que constituir una nueva. En ese caso, puedes optar por una Sociedad Limitada (SL) o una Sociedad Anónima (SA). Si ya tienes una empresa operativa que quieres convertir en holding, habrá que adaptar sus estatutos y objeto social para incluir la tenencia de participaciones.

3. Aporta las participaciones al holding

La clave del proceso está en que la sociedad matriz adquiera participaciones de las demás. Esto puede hacerse mediante compra directa de participaciones o acciones, o bien a través de una aportación no dineraria, es decir, aportando las participaciones a cambio de participaciones de la nueva sociedad.

4. Formaliza todo ante notario y en el Registro Mercantil

La creación o reestructuración de una holding requiere escritura pública y su inscripción en el Registro Mercantil. En la escritura deben detallarse las participaciones, los socios y el objeto social.

5. Comunica la operación a Hacienda

Una vez inscrita, hay que dar de alta la sociedad en la Agencia Tributaria y comunicar las operaciones realizadas, especialmente si ha habido aportaciones no dinerarias o transmisión de participaciones, que pueden tener implicaciones fiscales.

6. Revisa el cumplimiento de los requisitos fiscales del régimen de exención

Si quieres beneficiarte de las ventajas fiscales del régimen de sociedades holding es fundamental comprobar que cumples los requisitos del artículo 21 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, como mantener una participación mínima del 5 % durante al menos un año.

Si ves que se te hace bola, no dudes en acudir a una asesoría que ya esté acostumbrada a crear holdings, para que te agilice el proceso, además de guiarte entre los requisitos y las diferentes leyes que hay que cumplir para que Hacienda no te ponga sanciones.

Preguntas frecuentes sobre crear un holding

Te dejo con esta tanda de preguntas frecuentes que os suelen surgir cuando hablamos de crear un holding:

¿Cuánto cuesta crear un holding en España?

El coste de crear una sociedad holding en España depende de varios factores, como el tipo de sociedad, el capital social, los honorarios de notaría y registro y el asesoramiento profesional que se contrate. A grandes rasgos, los gastos más importantes son:

  • Capital social mínimo:
    • Para una Sociedad Limitada (SL), el capital mínimo es de 1 €, aunque se recomienda aportar más para cubrir operaciones y gastos iniciales.
    • Para una Sociedad Anónima (SA), el mínimo es de 60.000 €, de los cuales al menos el 25 % debe estar desembolsado al constituirla.
  • Gastos notariales y registrales. Elevar la escritura pública de constitución a notario y registrarla en el Registro Mercantil puede suponer entre 300 € y 1.000 €, dependiendo de la complejidad de la operación y del número de filiales aportadas.
  • Honorarios de asesoría y gestoría. Es muy recomendable contar con un asesor fiscal y legal especializado en holdings, cuya tarifa puede oscilar entre 500 € y 2.500 € según el alcance del servicio (constitución, planificación fiscal, redacción de estatutos, etc.).
  • Otros costes administrativos. Incluyen apertura de cuentas bancarias, obtención de certificados, publicación en el BORME y posibles gastos asociados a aportaciones no dinerarias o adquisición de participaciones.

¿Cómo tributa un holding en España?

Una sociedad holding tributa a través del Impuesto de Sociedades, pero su régimen fiscal puede variar según la estructura del grupo y las operaciones que realice. Lo más importante es entender cómo funcionan las exenciones y deducciones que diferencian a un holding de una empresa tradicional:

  • Régimen general del Impuesto sobre Sociedades. La holding tributa sobre sus beneficios netos a un tipo general del 25%, salvo que se acoja a regímenes especiales aplicables a entidades más pequeñas. 
  • Exención por dividendos y plusvalías de filiales. La holding tiene una exención parcial del 95% sobre los dividendos y las ganancias patrimoniales obtenidas de la transmisión de participaciones en otras sociedades.
  • Tributación de operaciones externas. Si la holding realiza actividades distintas a la tenencia y gestión de participaciones, esos beneficios tributarán con normalidad al 25% del Impuesto sobre Sociedades. 
  • Consideraciones en holdings familiares. Además del Impuesto de Sociedades, hay que planificar la transmisión de participaciones a herederos y posibles implicaciones en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, aprovechando los beneficios legales y evitando costes innecesarios.

Diferencia entre holding y grupo empresarial

Es habitual que estos dos conceptos se usen como sinónimos, pero en realidad no son exactamente lo mismo.

Un holding es una sociedad matriz creada específicamente para controlar y gestionar otras sociedades mediante la tenencia de participaciones o acciones. Su actividad principal no suele ser operar directamente, sino centralizar decisiones y demás.

Mientras que, un grupo empresarial es un conjunto de empresas vinculadas, que pueden o no tener un holding como matriz. El grupo se define por la relación de control o participación entre las sociedades, independientemente de si existe una sociedad específica dedicada a la gestión.

¿Cómo gana dinero un holding?

La holding no suele generar beneficios por sí misma. Su negocio se basa en obtener la rentabilidad a través de la gestión de sus participaciones en otras empresas de esta forma:

  • Con dividendos de filiales. Cuando las empresas participadas generan beneficios y los reparten, la holding recibe dividendos proporcionales a su participación. Gracias al régimen fiscal de exención del 95%, la mayor parte de esos dividendos no tributa, convirtiéndose en una fuente de ingresos eficiente.
  • Plusvalías por venta de participaciones. Si el holding vende las acciones o participaciones de una filial, puede obtener ganancias patrimoniales. Al igual que con los dividendos, el 95% de la ganancia suele estar exento, siempre que se cumplan los requisitos legales.
  • Gestión de activos y otras inversiones. Algunos holdings también generan ingresos mediante inversiones financieras, alquiler de inmuebles o prestación de servicios filiales, aunque estos ingresos tributan de manera normal al tipo general del Impuesto sobre Sociedades.
  • Optimización de la estructura fiscal. Aunque no es un ingreso directo, un holding puede aumentar la rentabilidad del grupo mediante planificación fiscal y financiera, centralizando beneficios, reduciendo costes administrativos y aprovechando deducciones y exenciones. 

¿Cuál es la estructura de un holding en España?

La estructura de un holding en España se organiza a través del holding que hará de sociedad matriz de la que dependen las sociedades filiales o participadas. Aunque puede variar según el tamaño y el objetivo del grupo, lo habitual es encontrar los siguientes elementos:

1. Sociedad matriz (holding). Es la empresa central que posee participaciones o acciones mayoritarias en las filiales.

2. Filiales o participadas. Son las sociedades en las que el holding tiene una participación significativa, generalmente superior al 5 % para poder beneficiarse del régimen fiscal de exención. Estas filiales pueden ser:

  • Operativas: realizan la actividad comercial o industrial del grupo.
  • Patrimoniales: gestionan activos como inmuebles, marcas o inversiones financieras.

3. Órganos de gobierno. El holding debe contar con los órganos típicos de una sociedad (junta de socios, administradores, etc.), que toman decisiones estratégicas y aseguran la correcta gestión del grupo. Además, puede establecer comités internos para coordinar filiales y supervisar inversiones o riesgos.

4. Participaciones intermedias (opcional). En grupos más complejos, puede haber sociedades intermedias que actúan como “holding de holdings” para gestionar varios subgrupos, facilitando la organización y la planificación fiscal de grandes estructuras.

Crear un holding en España es una estrategia súper eficaz para centralizar la gestión de varias empresas, optimizar la fiscalidad y proteger el patrimonio. Aunque su estructura y funcionamiento pueden parecer complejos al principio, con una planificación adecuada y cumpliendo con los requisitos legales es posible montar un holding sólido y eficiente.

Si estás pensando en dar el paso, contar con asesoramiento especializado marcará la diferencia y para eso nadie mejor que los asesores expertos de Rafael Marquina & Asociados 😜

Categorías
Sin categoría

6 Pasos para iniciar un negocio | Emprende sin tropiezos

La idea de lanzarse a emprender suele venir acompañada de un montón de preguntas y, para muchos, del temor a la complejidad de montar una sociedad; pero no siempre es necesario, hay otras opciones.

Para una gran cantidad de emprendedores y pequeños proyectos, la figura del autónomo es, de lejos, el punto de partida más inteligente.

Este post es tu guía definitiva, voy a descifrarte todas las claves y explicarte cuáles son los pasos para iniciar un negocio desde cero. 😎

1. Define la idea u oportunidad de negocio

Antes de lanzarte a por los trámites, el primer y más crucial de los pasos es definir con claridad tu idea y, sobre todo, la oportunidad de negocio que hay detrás.

Muchos se lanzan con una idea vaga o con algo que les apasiona, pero sin haber validado si existe un mercado para ello. Esto es como construir una casa sin cimientos 😥

Plantéate qué problema resuelves o qué necesidad satisfaces. No vendas un productos o servicio; vende una solución a un problema o la satisfacción de una necesidad. Ponte en los zapatos de tu cliente y piensa: ¿Qué les frustra? ¿Qué les quita el sueño? ¿Qué les gustaría que fuera más fácil, rápido o mejor?

Y claro, para ponerte en sus zapatos, tienes que identificar a tu cliente ideal, y lo harás en el siguiente paso.

2. Elabora un plan de negocio

Cuando comienzas un negocio, necesitas un mapa que te guíe, te ayude a tomar decisiones y evite que te desvíes del camino; para eso tienes el plan de negocio.

Elaborar uno, aunque sea simple, te obliga a sentarte y pensar en la viabilidad de tu idea de forma estructurada. Esto es lo esencial en lo que debes centrarte para hacerlo:

Define al cliente ideal

Un error muy común al empezar es pensar que tu producto o servicio es para todo el mundo, y no. ¡Nada más lejos de la realidad! No puedes venderles a todos, sorry 🙄

Por eso, el segundo paso crucial es definir a tu cliente ideal. Esta persona no es un perfil demográfico vago, sino una representación semificticia de tu cliente perfecto. Conocerla te permitirá enfocar tus esfuerzos de marketing y ventas de forma precisa y efectiva.

Para poder construir a ese cliente ideal tienes que responder las siguientes preguntas:

  • Información demográfica:
    • ¿Quién es? ¿Qué edad tiene?
    • ¿Dónde vive? ¿En una gran ciudad, en un pueblo, o quizás en el extranjero?
    • ¿A qué se dedica? ¿Es empleado, autónomo, estudiante? ¿Cuáles son sus ingresos aproximados?
  • Sus problemas y desafíos:
    • ¿Qué le frustra de su día a día?
    • ¿Qué problema tiene que tu producto o servicio puede resolver?
    • ¿Qué obstáculos le impiden alcanzar sus objetivos?
  • Sus objetivos y motivaciones:
    • ¿Qué quiere conseguir en su vida personal o profesional?
    • ¿Qué es importante para él? ¿Ahorrar tiempo, ganar dinero, sentirse mejor, tener más seguridad?
    • ¿Qué le impulsa a tomar una decisión de compra?
  • Sus hábitos y comportamientos:
    • ¿Cómo busca información? ¿En Google, en blogs, en redes sociales?
    • ¿Qué redes sociales utiliza más? ¿Instagram, LinkedIn, TikTok?
    • ¿Prefiere leer, ver vídeos, o escuchar podcasts?
    • ¿Qué tipo de lenguaje utiliza? ¿Es formal, informal, técnico?

Mi consejo es que te imagines a la persona. Dale un nombre, una cara, un trabajo. Al tener este perfil detallado, no solo sabrás qué ofrecerle, sino dónde encontrarla y cómo comunicarte con ella.

Investigación de mercado

Una vez que tienes una idea clara y sabes a quién te diriges, es fundamental mirar hacia los lados. No tengas miedo a la competencia; en realidad, es una señal de que hay un mercado. Tu misión no es evitarla, sino estudiarla para encontrar tu lugar.

Para hacer una investigación de mercado efectiva y sin complicarte, sigue estos pasos:

  1. Identifica a tus competidores:
    • ¿Quiénes son los jugadores principales en tu nicho de mercado?
    • Haz una lista de 3-5 competidores directos e indirectos.
    • Los directos son los que ofrecen exactamente lo mismo que tú.
    • Los indirectos son los que ofrecen una solución alternativa al mismo problema.
  2. Analiza lo que hacen:
    • Precios: ¿Cuánto cobran? ¿Ofrecen diferentes planes o productos?
    • Servicios/Productos: ¿Qué exactamente venden? ¿Cuáles son sus puntos fuertes y débiles?
    • Comunicación: ¿Cómo se anuncian? ¿Qué mensaje transmiten? ¿Qué redes sociales usan? ¿Cómo interactúan con sus clientes?
    • Opiniones de clientes: Busca reseñas online y comentarios en sus redes sociales. ¿Qué les gusta a sus clientes y de qué se quejan? Ahí puedes encontrar las brechas que tú puedes cubrir.
  3. Encuentra tu diferenciación:
    • Una vez que has analizado a la competencia, es el momento de responder a la pregunta clave: ¿Qué te hace único?
    • No intentes ser mejor en todo, céntrate en una o dos cosas que te hagan destacar. ¿Es tu precio? ¿Tu calidad excepcional? ¿Un servicio al cliente 24/7? ¿Un enfoque más personalizado? ¿Un producto más ecológico?
    • Esta diferenciación es la Propuesta de valor única que usarás para atraer a tus clientes ideales.

Una buena investigación de mercado te proporcionará la información necesaria para posicionarte de manera inteligente y evitar los errores que otros ya han cometido, dándote una ventaja competitiva desde el primer día.

Propuesta de valor única

Después de analizar el mercado y definir a tu cliente ideal, ha llega el momento de la verdad. Tu propuesta de valor es el corazón de tu negocio. Es la promesa que le haces a tu cliente, la razón principal por la que debería elegirte a ti y no a tu competencia.

En un mercado donde hay miles de opciones, ser “uno” más es el camino más rápido al fracaso. Tienes que encontrar eso que te haga destacar.

Para definir tu propuesta de valor de forma efectiva, céntrate en responder lo siguiente:

  • ¿Qué valor extra aportas?: No se trata solo de qué vendes, sino de cómo tu producto o servicio mejora la vida de tus clientes. Piensa en los beneficios reales que ofreces. Puede ser un valor añadido de precio, calidad, atención al cliente, diseño…
  • Sé conciso y persuasivo. Una buena propuesta de valor debe ser tan clara que tu cliente la entienda en menos de 5 segundos. Debe ser una frase o eslogan que resuma perfectamente qué haces, para quién y por qué eres la mejor opción.
  • Diferenciación. No se trata de reinventar la rueda, sino de encontrar una forma única de hacer las cosas.

Al finalizar este paso, deberías tener una visión clara de qué vas a ofrecer, a quién se lo vas a ofrecer y, sobre todo, por qué eres la mejor opción. Esta claridad es la base sobre la que construirás el resto de tu estrategia.

3. Realiza un plan de financiación

Tener una gran idea de negocio es solo la mitad del camino. La otra mitad, y una de las más críticas, es saber cómo lo vas a financiar. Ya sea que te hagas autónomo o que montes una sociedad, necesitas plan de financiación que te permita arrancar y mantenerte a flote durante los primeros meses, cuando los ingresos aún son inestables.

Estos son los puntos claves que deberás considerar en tu plan de financiación:

¿Cuánto dinero vas a necesitar?

Para financiar tu negocio, uno de los pasos principales es saber qué cantidad exacta de dinero necesitas. Olvídate de los cálculos aproximados, porque los imprevistos siempre aparecen. Tienes que hacer ejercicio de sinceridad y realismo con tus finanzas para evitar quedarte sin liquidez a los pocos meses.

Te dejo aquí un listado de todos los gastos, dividiéndolos en dos categorías:

1. Inversión inicial

Estos son los gastos que solo harás una vez para poner tu negocio en marcha. Son la base de tu inversión y, una vez pagados, no volverán a aparecer (al menos por un tiempo).

  • Tecnología y equipamiento: No subestimes este punto. Un buen ordenador, software de diseño, licencias de programas, una cámara o equipo de sonido si eres creador de contenido, o una impresora de calidad pueden ser inversiones necesarias.
  • Identidad y presencia online: Esto incluye el dominio de tu web, el diseño de la misma, un logotipo profesional y la creación de perfiles en redes sociales.
  • Trámites legales:
    • Autónomos: El coste de la gestoría para el alta (muchas lo hacen gratis si contratas sus servicios) y posibles licencias.
    • Sociedades: Los gastos de notaría, el Registro Mercantil y el capital social mínimo de 3.000 € para una S.L.
  • Mobiliario y herramientas: Si necesitas montar una oficina o un taller, considera el coste de mesas, sillas, estanterías, herramientas específicas, etc.
  • Marketing inicial: El coste de imprimir tarjetas de visita, folletos, o la inversión inicial en publicidad digital para darte a conocer.

2. Gastos fijos mensuales

Estos son los gastos recurrentes que tendrás que afrontar cada mes, vendas o no. Mantenerlos bajo control es vital para asegurar la supervivencia de tu negocio.

  • Gastos laborales:
    • Autónomos: Tu cuota mensual de autónomo.
    • Sociedades: Los salarios de los empleados, los seguros sociales, etc.
  • Asesoría y software de gestión: La cuota mensual de tu asesoría y las suscripciones a programas de facturación, contabilidad o gestión de proyectos.
  • Alquiler y suministros: El alquiler de tu oficina o local, la luz, el agua, el gas e internet.
  • Comunicaciones: El coste de tu línea de teléfono, el hosting y el mantenimiento de tu página web.
  • Marketing y publicidad: Si mantienes una campaña de anuncios constante, este será un gasto fijo mensual.
  • Otros gastos: Seguros, gastos bancarios, mantenimiento de equipos, etc.

Una vez que tengas este listado, suma todas las cantidades. Pero, ¡no te quedes ahí! A este total, añade un fondo de seguridad de al menos un 15-20%. Los imprevistos siempre surgen y tener este margen te dará la tranquilidad necesaria para afrontar los primeros y más inciertos meses de tu negocio.

ntidades y añade un colchón de seguridad del 15-20%. Esto es vital para cubrir imprevistos que siempre surgen al principio.

Fuentes de financiación

Sabiendo exactamente cuánto dinero necesitas para arrancar, es el momento de explorar las opciones para conseguirlo. No todas las fuentes de financiación son iguales. Cada una tiene sus ventajas y sus riesgos, y la elección dependerá del tipo de negocio que tengas y de tu situación personal.

Estas son las fuentes de financiación más comunes:

  • Autofinanciación. Es la forma más directa y sin complicaciones de financiar tu proyecto. Consiste en utilizar tus propios ahorros y los ingresos que generas desde el inicio.
  • Ayudas y subvenciones. Las instituciones públicas, tanto a nivel nacional como autonómico y local, ofrecen diversas ayudas para fomentar el emprendimiento.
  • Financiación bancaria. Su tus ahorros no son suficientes, el banco puede ser tu mejor aliado. Puedes optar por los microcréditos o los préstamos.
  • Financiación alternativa. Si tu proyecto tiene un alto potencial de crecimiento o un componente social, estas opciones pueden ser interesantes. Puedes optar por los inversores externos o plataformas de crowdfunding.

La clave para una financiación exitosa es la combinación estratégica. Empieza siempre por lo más sencillo y seguro (autofinanciación, subvenciones) y considera la financiación externa solo cuando sea estrictamente necesario y tengas un plan sólido para devolverla.

Proyección de ingresos

Este paso es fundamental para saber si el negocio es viable y en cuánto tiempo puedes empezar a ver beneficios. No vale tirar por lo alto, aquí la sinceridad es clave:

  • Estima cuántos clientes puedes tener en los primeros meses.
  • Calcula el ticket medio (cuánto gasta de media un cliente).
  • Sé conservador los primeros 6 meses, y algo más optimista a partir del séptimo.

Ejemplo para un pequeño comercio:

  • Ticket medio: 25 €
  • Objetivo mes 1: 60 ventas → 1.500 €
  • Objetivo mes 6: 200 ventas → 5.000 €

Mi consejo es que será mejor quedarte corto y tener margen de reacción que fliparte y acabar en números rojos desde el segundo mes 🙄

Plan de amortización

Si pides un préstamo, tienes que tener claro cómo lo vas a devolver. Esto se llama plan de amortización. Incluye:

  • Importe total del préstamo.
  • Tipo de interés.
  • Número de meses para devolverlo.
  • Cuota mensual.
  • Inicio del pago (¿hay carencia?).

Ejemplo:

  • 15.000 € a devolver en 3 años con un 5% de interés
  • Cuota mensual aproximada: 450 €
  • Intereses totales: ~1.200 €

No te comprometas a una cuota mensual que supere el 25-30% de tus ingresos medios. Si no, acabarás ahogado.

4. Escoge la forma jurídica

Ahora toca formalizar tu situación. El camino que elijas para empezar, como autónomo o como sociedad, tendrá implicaciones importantes en tu responsabilidad, fiscalidad y gestión.

Alta como autónomo

El alta como autónomo es la forma más rápida y económica de empezar a operar legalmente, y es ideal para proyectos que están arrancando.

Esto es lo que deberías hacer:

  • Alta en Hacienda. Este es el paso que te convierte oficialmente en un profesional por cuenta propia ante la Agencia Tributaria. Para ello, tienes que presentar el modelo 036 para declarar tus datos personales y de contacto, la fecha de inicia de tu actividad, y el epígrafe del IAE (Impuestos de Actividad Económicas) que identifica tu actividad, vital para tus obligaciones fiscales.
  • Alta en la Seguridad Social. Una vez que has dado el primer paso, tienes un plazo de 60 días para darte de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos). Este paso es fundamental para cotizar y tener derecho a prestaciones sociales.
  • Licencia de actividad. Si vas a abrir un local comercial, una tienda o una oficina con atención al público, es muy probable que necesites una licencia de actividad y apertura de tu ayuntamiento.

👀 Y ojito, porque si es la primera vez que te das de alta o si han pasado más de dos años, puedes acceder a la Tarifa Plana, una bonificación que reduce significativamente tu cuota durante los primeros meses.

Constituir una sociedad

Constituir una sociedad, como una Sociedad Limitada (S.L), es una opción un poco más costosa y con más trámites, pero que ofrece mayor separación entre tu patrimonio personal y el de la empresa.

Estos son los pasos que tienes que seguir:

  • Certificación negativa de nombre. El primer paso es solicitar al Registro Mercantil Central una certificación que garantice que el nombre que has elegido para tu empresa no está ya registrado.
  • Depósito del capital social. Para constituir una SL en España, necesitas un capital social mínimo de entre 3.000 € o 1€. Sí, sí, como lo lees, puedes constituir una empresa con un euro. Este capital debe ser depositado en una cuenta bancaria a nombre de la futura sociedad.
  • Estatutos sociales. Debes redactar los estatutos sociales, que son las normas de funcionamiento de la empresa. Aquí se definen el objeto social, el domicilio, la administración, etc.
  • Escritura pública ante notario. Con la certificación de nombre, el depósito y los estatutos listos, el siguiente paso es acudir a un notario para firmar la escritura pública de constitución de la sociedad.
  • Obtén el NIF y Alta en Hacienda. En la notaría te darán el Número de Identificación Fiscal (NIF) provisional. Luego deberás dar de alta la sociedad en Hacienda a través del modelo 036 y, una vez inscrita en el Registro Mercantil, pedir el NIF definitivo.
  • Inscripción en el Registro Mercantil. Finalmente, el último paso legal es inscribir la escritura de constitución de la sociedad en el Registro Mercantil de la provincia correspondiente. A partir de ese momento, la sociedad adquiere personalidad jurídica propia.

Sabiendo todo esto, ¿qué opción debes elegir?

Si vas a empezar solo o con un socio de confianza, con una inversión inicial limitada y sin grandes riesgos, empezar como autónomo es la mejor opción. Si prevés un alto volumen de negocio, quieres proteger tu patrimonio personal o necesitas la credibilidad de una empresa para acceder a financiación, la constitución de una sociedad puede ser la mejor decisión a medio y largo plazo.

Y si quieres quitarte de tanto papeleo y dudas, lo mejor es que acudas a una asesoría especializada como Rafael Marquina & Asociados. Sus asesores te acompañarán durante todo el proceso, ayudándote y aconsejándote para que tomes las mejores decisiones 😎

Categorías
Sin categoría

Qué hacer cuando los socios no se llevan bien | Consejos

Cuando decides montar una empresa junto a otra persona la cosa empieza con ilusión, ideas y planes para comeros el mundo. Pero… ¡Ay! Al igual que sucede en las parejas, las relaciones entre socios no siempre son idílicas.

Con el tiempo pueden aparecer problemas y claro, si los socios no están bien… la empresa puede que no esté en su mejor momento 🤔

Saber qué hacer cuando los socios no se llevan bien te ayudará a gestionar lo mejor posible en esas situaciones, sobre todo para que el negocio no se vea afectado. Toma nota de estos consejos que son mano de santo. 

Qué hacer cuando los socios no se llevan bien

Vamos a ir despacito y con buena letra para que no se nos queda nada colgado, pero si necesitas más ayuda no dudes en que contactar con los asesores de Rafael Marquina & Asociados. Ellos seguro que pueden iluminarte si lo necesitas 🙌

Deja todo claro por escrito

Este artículo te va a sonar a matrimonio, pero es que esto es un poco así. Lo primero de todo, cuando os lancéis a formar una sociedad tenéis que pensar en el futuro y decidir qué pasará si os peleáis. 

Para eso existe un documento llamado “pacto de socios” que actúa como un acuerdo matrimonial. La cosa es no tener que usarlo, pero si algún día hace falta no está de más tenerlo hecho.

Un pacto de socios incluye puntos como:

  • Qué pasa si uno de los dos quiere dejar la empresa.
  • Cómo debéis tomar las decisiones importantes para el negocio.
  • Qué hacer si uno de los dos hace un bloqueo.

Tener estas cosas ya decididas de antemano os puede evitar muchas discusiones en el futuro, y también tener que pagar a un abogado.

Mantener la comunicación

Esto puede parecer obvio, pero es que muchas veces el verdadero problema entre socios es que no se comunican lo suficiente y esto lleva a que haya roces, conflictos y al final se os caliente la boca y acabéis fatal.

Establecer momentos para reuniros es importante para poner sobre la mesa qué os preocupa, hacia dónde queréis que vaya el negocio y tratar los temas que vayan surgiendo. 

Una conversación cara a cara es mucho mejor que un mail o un whatsapp pasivo-agresivo  con indirectas.

Si llega un punto en el que veis que la cosa no va bien, siempre podéis contar con un mediador externo como alguien de confianza o un asesor como los de Rafael Marquina & Asociados.

Cómo es una separación de socios

Cuando los socios no se llevan bien y veis que la cosa no da para más, es el momento de separarse. Aquí lo importante es hacerlo bien. Para eso:

  • Revisad lo que tenéis escrito en el pacto de socios. Y no solo revisarlo, haced caso de lo que diga para evitar que el conflicto se alargue innecesariamente.
  • Haced una valoración justa de la empresa. Para esto lo mejor es contar con un mediador para que haga una tasación de la empresa real que permita dividir las partes de forma justa.
  • Definir si se compra o se vende la participación en el negocio. Esto es una estrategia muy común. Uno de los socios compra las acciones del otro para que pueda retirarse de la sociedad. 
  • Recurrir al arbitraje o pasar a nivel judicial. Si no hay manera de que os pongáis de acuerdo de forma “amistosa”, es posible resolver el conflicto a través de un arbitraje o por la vía judicial. 

El arbitraje es más rápido que pasar por los tribunales así que os recomiendo que tratéis de contar con este sistema antes de ir a juicio.

  • Dejad todo documentado legalmente. Es importante que todas las decisiones que toméis queden bien registradas para que no vuelvan a salir conflictos en el futuro o queden cosas por resolver. 

👉 Sobre todo, cuando los socios no se llevan bien, lo más importante al final es mantener el respeto en todo momento. Es verdad que termina un proyecto conjunto pero tampoco hace falta llevarse fatal porque no se sabe cuándo la vida va a hacer que os crucéis otra vez.

Separación cuando los socios no se llevan bien

No te preocupes, aunque tener que romper una relación laboral cuando los socios no se llevan bien es un mal momento, la realidad es que ayuda a aprender. 

Así, la próxima vez que decidas comenzar un proyecto tendrás más experiencia a la hora de asociarte, o sabrás qué límites poner, y eso también es una buena enseñanza para un emprendedor.

Los socios pueden tener roces en el día a día, pero lo importante es evitar que llegue un punto en el que ir a trabajar sea como ir a la guerra. 

Mantener una buena comunicación y  tener claros los roles de cada uno puede hacer que la mayoría de los conflictos se resuelvan sin problema. 

Si de todas formas la relación no funciona, lo mejor es tener un buen pacto de socios hecho previamente o contar con la ayuda de expertos en la gestión de empresas como los de Rafael Marquina & Asociados. 

Recuerda que no tenéis por qué pasar por el proceso solos porque para eso están los asesores que os echarán una mano en todo momento para que lleguéis a un acuerdo justo para ambas partes. ¡Mucho ánimo! 😉

Categorías
Sin categoría

10 negocios sin explotar en 2025

Seguro que habías escuchado eso de «es que ya todo está inventado». Pues no estoy de acuerdo, de hecho queda mucho por inventar todavía; y no solo eso, aunque ya estuviese todo inventado, quedan muchos negocios sin explotar con los que puedas conseguir grandes beneficios.

Te voy dar algunas ideas de empresas originales que se necesitan para la realidad actual y que no tienen tanta competencia hoy en día 😜

¿Quién sabe? Lo mismo en esta lista encuentras algo que te apasiona, te lanzas a hacerlo y te conviertes en el Amancio Ortega de ese sector. ¡Por soñar que no quede!

Negocios sin explotar en 2025

Te dejo mi top 10 de los mejores negocios sin explotar: 

1. Reparación de persianas eléctricas y puertas automáticas

Algunos de los negocios que más alta demanda tienen tanto en hogares como en oficinas o locales comerciales son aquellos dedicados a labores técnicas y de mantenimiento de los locales. 

Actualmente hay poca competencia especializada en el área de la reparación de persianas eléctricas y puertas automáticas y se trata de un sector en el que se puede obtener una buena rentabilidad, ya sea al ofrecer servicios urgentes o contratos mensuales. 

Piensa en la de edificios de obra nueva en los que todo va por domótica o automatizado, ¡ahí tienes un hueco para explotar!

2. Instalación de césped artificial

Si algo nos enseñó el tiempo encerrados en casa fueron las ganas de hacer que nuestro hogar sea lo más bonito y cómodo posible, pero no solo eso, también las empresas buscan adornar sus espacios exteriores con una solución que les ahorre agua y mantenimiento. 

Enfocar tu carrera hacia la venta e instalación del césped artificial puede ser interesante porque hay pocas instalaciones que ofrezcan soluciones personalizadas. La ganancia está en el metro cuadrado instalado así que es mejor coger grandes proyectos.

3. Mantenimiento de extractores en restaurantes

En nuestro país la ley obliga a que los establecimientos de restauración cuenten con extractores que estén limpios y en buen estado. 

Si haces una búsqueda rápida verás que hay pocos servicios especializados en este área y se trata de algo que los hosteleros deben hacer sí o sí. Un negocio perfecto para conseguir contratos fijos en el mundo de la hostelería.

4. Reparación y mantenimiento de cargadores de coche eléctrico

Si te interesa el mundo del motor sabrás que uno de los principales problemas que encuentran los conductores de coche eléctrico es los fallos en los cargadores. 

El parque de este tipo de vehículos está creciendo rápidamente y hay pocos técnicos que puedan instalar, reparar y hacer el mantenimiento de los cargadores. 

Esta situación facilita que puedas obtener un amplio margen de beneficio y que, incluso, puedas llegar a acuerdos con municipios, comunidades autónomas o empresas privadas para ser tú quien proporciona el servicio.

5. Limpieza de paneles solares

Cada vez son más los hogares y comunidades de vecinos que optan por la energía solar pero la suciedad reduce drásticamente la eficiencia de los paneles. 

Si eliges este negocio tendrás una demanda creciente y poca competencia, además, puedes combinarlo con tareas de mantenimiento eléctrico o reparación de tejados.

6. Tiendas de productos sostenibles

La conciencia medioambiental está en aumento y cada vez son más las personas que buscan consumir de una forma más responsable. 

Tiendas de segunda mano, productos a granel o de productos ecológicos pueden ser un negocio interesante para captar al público y conseguir beneficios.

7. Reparación o reacondicionamiento de electrodomésticos

Por mucho que digan, la obsolescencia programada existe y da mucha rabia tener que tirar un electrodoméstico que llevas utilizando poco tiempo. 

Pocos servicios técnicos o talleres se hacen cargo de estas tareas por lo que se trata de un negocio sin explotar que además puedes compaginar con la venta de repuestos o de electrodomésticos reacondicionados de segunda mano.

8. Reparación de elementos exteriores y mobiliario urbano

Bancos, pérgolas, toldos, vallas o parques infantiles necesitan empresas que puedan hacer el mantenimiento y reparación de los elementos que se encuentran en el exterior y apenas hay competencia. Un negocio con alta demanda tanto desde el sector público como el privado.

9. Servicios de ciberseguridad para hogares y empresas

Cada vez estamos más conectados y eso favorece el aumento de hackeos. Especialízate en la auditoría de seguridad o la configuración y mantenimiento de sistemas seguros. 

Un negocio con una alta demanda que además se percibe como importante y tiene una alta valoración, por lo que la rentabilidad puede ser muy alta.

10. Desarrollo de servicios digitales personalizados

Muchos de los servicios que antes solo se podían hacer de forma presencial están pasando a darse en el entorno online de una forma personalizada. Orienta tu carrera al desarrollo y mantenimiento de servicios de salud digital, telemedicina, ecommerce o formación online, un área de las tecnologías digitales cada vez más demandada por las empresas.

Como ves, te he hecho una lista de 10 negocios sin explotar,  pero aún quedan muchos más. 

Sal de lo común y busca un nicho en el que falten profesionales para hacer que tu negocio crezca como la espuma. Está claro que no todo está inventado y si lo está… ¡falta gente para cubrir las necesidades! 

Echa un ojo a esta lista pensando en tus capacidades y no tengas miedo a lanzarte a la piscina, claro, siempre mejor con asesores top como los de Rafael Marquina & Asociados. Ser valiente al emprender es importante, pero montar un negocio sabiendo que tiene una gran demanda y rentabilidad hace que se duerma mejor por las noches. ¡Es el momento de lanzarse a la aventura!

Categorías
Sin categoría

¿Quién paga las deudas de una Sociedad Limitada?

Cuando crece el negocio, para muchos autónomos la mejor solución es crear una Sociedad Limitada para proteger su patrimonio, si las cosas van mal. 

La SL responde con el patrimonio de la propia sociedad, pero, y si no es suficiente… ¿quién paga las deudas?

Si estás pensando en hacerte SL, necesitas tener una respuesta para que luego no te quedes con cara de póker si, por desgracia, te toca pasar por eso 🤔

Cómo funciona la responsabilidad en una SL

Una sociedad limitada (SL) es una empresa con personalidad jurídica propia, que tiene un capital social y también sus propios bienes, derechos y obligaciones.

La SL es “alguien” distinto de ti ante clientes, bancos y Hacienda en los negocios y que sirve para:

  • Separar y proteger tu patrimonio, separando tu cuenta personal de las empresariales. Así, si el proyecto se complica, la deuda impacta primero en la empresa.
  • Operar con imagen empresarial, porque facilita contratos B2B, licitaciones y acceso a financiación, ofrece una imagen de profesionalidad y genera confianza. También da garantía de continuidad, puesto que es algo separado de ti que puede funcionar si la lidera otra persona.
  • Organizar el crecimiento, ya que admite entrada y salida de socios, abrir delegaciones, optimizar la retribución, etc.
  • Tributar de forma eficiente. Esto es porque al tributar por el impuesto sobre sociedades, el tipo impositivo es menor y se puede contar con ayudas, bonificaciones y con posibles incentivos para nuevas entidades. Así será más fácil planificar retribuciones (nómina, dividendos, alquileres) con cabeza.

¿Quién maneja los hilos de una Sociedad Limitada?

Aunque la SL es una entidad por sí misma, en realidad necesita estar vinculada a una persona física para poder existir y operar. Estas personas pueden tener la categoría de:

Socio

El socio tiene la propiedad de la sociedad, es el dueño. Sus características son:

  • Puede ser único socio o ser varios.
  • Aporta el capital social, tiene participaciones.
  • Su responsabilidad queda limitada a lo aportado, salvo avales o marrones de fraude.

Además, los socios son los que toman las decisiones en Junta (cuando son varios) como el nombramiento o cese de administrador y otros cargos, aprobación de cuentas, reparto de beneficios, etc. 

Administrador

Es quien gestiona, lleva el día a día y representa a la sociedad frente a terceros:

  • Puede haber uno solo o varios, que a su vez pueden ser solidarios o mancomunados, e incluso puede haber un consejo de administración.
  • Debe actuar con diligencia y lealtad.
  • Tiene que cumplir con Hacienda y la Seguridad Social.
  • Puede convocar juntas y debe documentar las decisiones.

¿Qué sucede cuando la Sociedad Limitada tiene deudas?

Como te he comentado antes, la Sociedad Limitada tiene su propio patrimonio, por lo que puede responder con él a las deudas en las que incurra desarrollando su actividad empresarial, dejando el tuyo a salvo.

Cuando empiezan a aparecer las deudas, cada acreedor intentará cobrarlas como pueda:

  • Los bancos aplicarán las hipotecas (si las hubiera).
  • Hacienda y la Seguridad Social embargarán las cuentas para cobrar impuestos y cotizaciones.
  • Trabajadores, proveedores, etc., cada uno irá reclamando y se irán pagando por orden de reclamación.

Pero cuando las deudas ya son tan importantes que se presentan en concurso de acreedores, entonces existe un orden de prioridad en los pagos:

  1. Los trabajadores y gastos imprescindibles.
  2. Los bancos y quienes tengan garantías reales, es decir, que el objeto de la deuda sea un bien en concreto que lo puedan vender para recuperar el dinero (maquinaria, vehículos…).
  3. La Administración (AEAT y Seguridad Social). 
  4. Los proveedores y resto de acreedores sin garantías, gastos subordinados (multas, intereses, etc.).

¿Se puede embargar a una Sociedad Limitada?

Ahora bien, imagínate que las deudas son cada vez más importantes y ya no hay capital disponible. ¿Qué se hace?

Lo siguiente es embargar:

  • Los bienes de la sociedad limitada, es decir, dinero (caja y cuentas bancarias).
  • Los derechos de cobro a corto plazo, es decir, facturas que estén a punto de vencer, efectos, valores, etc.
  • Los sueldos y pensiones paguen a sus trabajadores jubilados.
  • Inmuebles, almacenes, oficinas, etc. que sean propiedad de la sociedad.
  • Rentas o intereses que generen sus inversiones (si las ha hecho) y objetos de valor (joyas, cuadros, enseres, etc.).

¿Cuándo se reclama el pago de la deuda a los socios?

Ya te comenté que la finalidad de crear una Sociedad Limitada era proteger el patrimonio de los socios y que la sociedad responda por todo lo que debe.

🚨 Si ocurriera que ni siquiera embargando los bienes de la sociedad se llegase a poder saldar la deuda, lo siguiente es reclamar a los socios porque son sus propietarios.

Entonces, aunque según la Ley de Capital la respuesta a la deuda de los socios se limita a sus aportaciones de capital, puede suceder que les toque pagar si:

  • Tiene aportaciones de capital social pendientes, por lo que se les puede exigir la parte aún no desembolsada.
  • Hay avales o garantías personales firmadas por el socio (préstamos, alquileres, contratos…) que hiciera la empresa.
  • Existe una garantía real del socio, es decir, que el socio tiene una hipoteca o pidió un préstamo para respaldar a la empresa.
  • Se han repartido dividendos o beneficios sin tener en cuenta la mala situación de la empresa, así que se le puede pedir la devolución.
  • Cuando se liquida la empresa, el socio recibe su parte, pero no se han pagado a los acreedores, así que habrá que devolver el dinero.
  • Se utiliza la SL como pantalla para eludir pagos y responsabilidades
  • El socio actúa como administrador (pero no figura formalmente), entonces responderá como administrador

Si el socio no cumple nada de esto, entonces no tiene que pagar nada. 

Por ejemplo, una empresa con 2 socios que incurre en 40.000 € de deuda por un préstamo en el que uno de los socios firmó un aval de garantía de 30.000 €.

El banco podrá ejecutar el aval firmado, por lo el socio que firmó el aval responderá por esos 30.000 €. 

Sin embargo, al otro socio no se le podrá reclamar nada y no pagará nada.

¿Cuándo se reclama el pago de la deuda a administrador/es?

En cuanto a la otra figura de la sociedad, el administrador, en principio, no tiene que pagar por las deudas de la empresa porque es un “trabajador”, aunque sea especial.

Por lo tanto, a un administrador no se le puede reclamar ninguna deuda y responsabilidades, salvo en un par de casos:

  • Cuando incumple sus deberes legales como administrador y no ha actuado ni con diligencia ni lealtad. Esto sucede si:
  • La empresa se iba a disolver, pero no se convocó a la junta ni se pidió un concurso de acreedores.
  • Trabajó con mala praxis, es decir, a sabiendas de que no lo hizo como debería y va a tener consecuencias para la empresa.
  • Incumple repetidamente los pagos a la Administración.
  • Un juez dictamina que el concurso de acreedores de la empresa no se ha hecho.
  • Actúa como administrador, pero no figura formalmente en ninguna parte.
  • Cuando ha puesto su firma como garantía (como pasaba antes con los socios).

Para ver mejor esto, ahora imagina que la SL tiene pérdidas y el administrador no convoca una junta ni tampoco solicita concurso de acreedores y, encima, firma un leasing para la empresa de 20.000 €.

Lo que va a ocurrir es que la empresa del leasing reclame al administrador los 20.000 € porque es el que firmó como persona y no actuando en nombre de la empresa.

Además, ha hecho esto sin que se haya disuelto la empresa, por lo que se le presupone mala praxis.  

¿Cómo puedes blindarte para que no vayan a por ti siendo socio o administrador?

Si no quieres pagar el pato por las deudas de tu empresa, lo que tienes que hacer es:

  • Tener las cuentas separadas y no mezclar el patrimonio personal y empresarial.
  • Tener tu remuneración (nómina, contrato) bien documentada.
  • No mezclar gastos: los tuyos son tuyos y los de la empresa van a la sede.
  • Realiza controles periódicos del patrimonio neto, convoca juntas, etc.
  • Mantén la empresa al día en sus obligaciones fiscales y tributarias. Y, por supuesto, con Hacienda.
  • No firmes avales, garantías y demás si no es en representación de la SL.
  • Crea y conserva las actas de las juntas, no repartas dividendos si las cuentas no están saneadas.

En definitiva, si tienes una SL, tu patrimonio personal está a salvo siempre que hagas las cosas bien. 

Pero si quieres estar bien seguro, te aconsejo que consultes y te asesores con un buen profesional, como los de Rafael Marquina & Asociados, para garantizar que las cuentas están claras y tu dinero a salvo.

Categorías
Sin categoría

VeriFactu | El nuevo sistema de facturación para autónomos

¿Un nuevo sistema de facturación? Sí, como lo lees. 

Pero antes de que empieces a pensar en qué difícil es todo y cuánta complicación supone ser autónomo, lee lo que te voy a explicar, quizás hasta te acabes enamorando del mundo Verifactu y la factura simplificada.

Qué es VeriFactu

Se trata de una de las medidas establecidas por la ley 58/2003, de 17 de diciembre para luchar contra el fraude fiscal.

VeriFactu ha surgido con la Ley Antifraude. Tiene como principal objetivo evitar o reducir las posibilidades de manipulación en las facturas emitidas. 

Se puede considerar VeriFactu a cualquier sistema de facturación electrónica que se pueda verificar a través de su envío a la Agencia Tributaria.

Los requisitos que debe cumplir este software están recogidos en el RD 1007/2023, de 5 de diciembre.

Recuerda, el cambio a este sistema podrás realizarlo en cualquier momento, pero cuando una vez lo hagas tendrás que usarlo de forma obligatoria hasta el final del año natural.

Cómo funciona VeriFactu

VeriFactu funciona a través de un software de facturación que esté certificado por la Agencia Tributaria. Con esta herramienta es posible que el emisor de la factura pueda enviarla inmediatamente y de forma segura a la Agencia Tributaria por medios telemáticos. 

Entonces, el proceso es el siguiente: 

  • La empresa o autónomo genera la factura de la venta o prestación de servicios a través del software de facturación correspondiente. 
  • El programa envía la factura junto con todos los detalles a la Agencia Tributaria. Este envío se hace en tiempo real a través de internet, en formato XML. 
  • El cliente recibe la factura, donde pone en la parte superior la palabra VeriFactu, para que el receptor sepa que el proceso se ha hecho correctamente y Hacienda tiene toda la información. 

Como ves, el funcionamiento de VeriFactu no tiene diferencia alguna en cuanto al proceso de emisión de la factura, puesto que es el programa de facturación el que se encarga del envío de la información y el emisor no tiene que hacer nada. Dejarán de ser válidas aquellas facturas emitidas en Word o Excel.

¿Qué datos envía VeriFactu a la Agencia Tributaria?

Los datos que envía el programa de facturación a Hacienda son los siguientes: 

  • Datos identificativos. Se incluyen el NIF, nombre y apellidos o razón social tanto del emisor como del destinatario, salvo que la factura sea simplificada. También consta si fue emitida por un tercero.
  • Número y serie de la factura
  • Fechas. Se debe informar de la fecha de expedición, de las operaciones y de la recepción del pago anticipado.
  • Tipo de factura. Es decir, si es completa o simplificada.
  • Factura rectificativa o sustitutiva. En ambos casos habrá que indicar las respectivas rectificaciones o sustituciones.
  • Descripción de las operaciones que han generado la factura.
  • Importe total de la factura.
  • Regímenes fiscales aplicados a las operaciones. 
  • Códigos de identificación del sistema informático y del registro del alta.
  • IVA. Si se aplica habrá que indicar el tipo, la cuota, la base imponible, tipos del recargo de equivalencia y si no habrá que especificar que está exenta. 
  • Cuándo se generó. Se indica fecha, hora, minuto y segundo en la que se creó.
  • Código QR. Y no, no necesitarás imprimir la factura.

Qué ventajas tiene VeriFactu

La empresa o autónomo que emite una factura con VeriFactu se puede beneficiar de las siguientes ventajas: 

  • Calidad en la facturación. El software VeriFactu asegura la exactitud y autenticidad de los registros de facturación. 
  • Mejora la relación con Hacienda. La automatización de la facturación conforme a este sistema hace que las relaciones con la AEAT sean más fluidas y transparentes.
  • Genera más confianza. Los clientes a los que vendes tus productos y servicios lo tendrán más fácil a la hora de verificar los datos contenidos en tus facturas.
  • Ayuda a la digitalización de tu empresa. Ahorra recursos y también mejora la productividad.
  • Simplifica la contabilidad y fiscalidad. La presentación de los modelos trimestrales y anuales será más sencilla, ya que la Agencia Tributaria ya tendrá toda la información.
  • Menos requisitos técnicos: Los sistemas VERI*FACTU son más sencillos de implementar que los no verificables.

Qué necesitas para usar VeriFactu

El RD 1007/2023 es el que establece los requisitos que debe cumplir el software que utilices para tu facturación. 

Te lo explico.

¿Qué requisitos exige VeriFactu al software de facturación?

Los requisitos exigidos para el uso de VeriFactu con el software de facturación son: 

  • Que tenga la capacidad para garantizar la conservación, integridad, accesibilidad, trazabilidad, inalterabilidad y legibilidad de los registros de facturación.
  • Poder generar de manera inmediata un registro de facturación de alta por cada factura que se emita.
  • Tiene que ser apto para remitir información de los registros de facturación generados electrónicamente a la AEAT. Dicha comunicación se hará de forma segura, correcta, automática, integra, continuada, consecutiva, fehaciente e instantánea.
  • Deberá encadenar las facturas entre sí. Con esto se consigue facilitar la verificación de que no han sido alteradas con posterioridad a su presentación.

Cuándo entra en vigor VeriFactu

El reglamento VeriFactu (RD 1007/2023) entró en vigor al día siguiente al de su publicación, que fue el 7 de diciembre de 2023. Sin embargo, como exige ciertos requisitos técnicos, se da más plazo a los obligados tributarios para que puedan adaptar su software de facturación a ellas.

Así, la fecha límite para que entre en vigor la obligatoriedad en la factura electrónica es el 1 de enero 2026 para las sociedades y el 1 de julio para los autónomos.

 Recientemente, la Agencia Tributaria confirmó que a partir de julio de 2025 todos los programas de facturación que se vendan en España deberán ofrecer la opción de activar Verifactu y enviar las facturas a Hacienda de forma automática.

Quiénes deben usar VeriFactu 

En cuanto al término territorial, deben utilizarlos todos los que no se encuentren en territorios forales, Canarias, Ceuta y Melilla

No deberán utilizarlo las empresas que estén acogidas al Suministro Inmediato de Información (SII), pues ya están informando a Hacienda de todas sus transacciones. 

Deberán acogerse a este nuevo sistema todos aquellos que usen sistemas informáticos de facturación, ya sea en una parte o en la totalidad de su actividad. 

En cuanto al tipo de contribuyente, se incluyen en el uso de VeriFactu:

  • Contribuyentes del Impuesto de Sociedades, con excepciones.
  • Contribuyentes del IRPF que lleven a cabo actividades económicas.
  • Contribuyentes del IRNR que obtengan rentas por medio del establecimiento permanente.
  • Entidades en régimen de atribución de rentas que desarrollen actividades económicas.
  • Quienes desarrollen y comercialicen el software de facturación.

¿Deben usar VeriFactu los autónomos?

Solo se excluye el cumplimiento de la norma en relación con aquellas transacciones que, con base en la normativa tributaria (especialmente en el Reglamento de obligaciones de facturación (ROF) RD 1619/2012) no deban documentarse en factura, así como aquellos otros supuestos que dispongan de autorizaciones específicas, emitidas por el Departamento de Gestión de la Agencia Estatal de Administración Tributaria para no emitir facturación.

Ahora ya conoces el nuevo sistema de facturación para autónomos. VeriFactu no tiene que ser algo negativo, al revés, puede aportar muchas cosas buenas a tu empresa. 

Desde Rafael Marquina & Asociados podemos ayudarte con la facturación y todas las gestiones de tu negocio. Un equipo especializado estará a tu servicio para todo lo que necesites.

Categorías
Sin categoría

¿Cuáles son las sanciones de Hacienda por aplicar deducciones indebidas?

Cuando llega el momento de hacer la declaración de la renta o del IVA, es cuando te pones a buscar hasta debajo de las piedras cualquier gasto que se pueda colar para pagar menos a Hacienda 🙄

El problema es que no todo vale, hay gastos que se pueden deducir y otros que no. Si aplicas gastos de forma indebida, Hacienda te puede obligar a devolver la cantidad deducida y, además, aplicarte importantes sanciones. 

¿Qué es una “deducción indebida”?

Una deducción indebida es cuando se aplica una deducción, gasto o beneficio fiscal que no cumple los criterios establecidos por la Ley General Tributaria 58/2003 para ser considerado fiscalmente deducible.

Un gasto es deducible si:

  • Está relacionado directamente con la actividad económica.
  • Tiene documentación que justifica la deducción, como facturas, recibos o contratos
  • Cumple los requisitos específicos que hay en cada tipo de deducción, por ejemplo, su naturaleza, el momento de aplicación, etc.

¿Cuándo una deducción es indebida?

  • Cuando dejas de ingresar la deuda tributaria por aplicar mal deducciones o incluir gastos que no son fiscalmente deducibles.
  • Cuando obtienes devoluciones que no te corresponden y, por ejemplo, te devuelven demás en el IVA o en el IRPF.
  • Cuando solicitas devoluciones, beneficios o incentivos fiscales que no te corresponden.
  • Cuando incluyes gastos o deducciones en la base imponible o en la cuota que no son deducibles.
  • Cuando en una sociedad se imputan a los socios y/o partícipes deducciones, bonificaciones o pagos incorrectos.
  • Cuando se utilizan artificios legales para aparentar deducciones cuando en realidad no corresponden.

¿Cuánto puede sancionar Hacienda por deducciones indebidas?

Las sanciones por deducciones indebidas no son algo arbitrario, Hacienda no se las inventa.

La Ley General Tributaria es la ley que regula todo lo referente a la gestión, liquidación, inspección y recaudación de los tributos en España y es la que clasifica las sanciones en tres bloques por orden de gravedad y cuantía:

Infracción leve: 

  • Cuando la cantidad indebidamente deducida no supera los 3.000 € y no hay ocultación.
  • La multa es del 50 % de lo deducido demás.

Infracción grave:

  • Se produce cuando la base supera los 3.000 € o cuando existe ocultación de datos, aunque no se supera esta cifra.
  • En este caso, la multa varía entre el 50 % y el 100 % de lo deducido indebidamente.

Infracción muy grave:

  • Se reserva para los casos de fraude más evidentes, en los que se utilizan medios fraudulentos, como facturas falsas, artificios contables, etc.
  • La multa puede oscilar entre el 100 % y el 150 %.

Por otro lado, Hacienda también ha considerado que esa mala aplicación de una deducción puede haberse realizado:

  • Con intención fraudulenta, es decir, que existe una intención de defraudar a Hacienda porque conocer la ley, pero aun así la incumples:
  • Por desconocimiento, cuando no conoces bien la normativa o no tienes información actualizada y aplicas la deducción pensando que sí podías hacerlo.

Entonces, ¿Qué sucede si no ha habido mala intención? 

Una deducción indebida siempre es sancionable, ya que el desconocimiento no te exime de cumplir la ley. 

No obstante, la dureza de Hacienda en la aplicación de la sanción varía en función de si se demuestra o no la existencia de voluntad de cometer fraude. Y así se indica en los artículos 183 y 187 de la Ley General Tributaria.

Otra punto importante es que la AEAT valora positivamente la colaboración cuando hay que corregir una situación de aplicación indebida de deducciones. 

Entonces, es muy recomendable que lo hagas de manera voluntaria antes de que la Agencia te lo reclame, y arreglarlo con una declaración complementaria, con lo que podrás reducir la sanción e incluso evitarla.

Ejemplos de sanciones por deducciones indebidas

Para que puedas ver cómo se aplican las sanciones a las deducciones indebidas, te voy a mostrar un par de ejemplos prácticos.

Ejemplo 1

Un autónomo incluye la gasolina de consumo personal como gasto de su actividad.

Imagina que un diseñador gráfico trabaja desde casa y decide deducirse el consumo de la gasolina de su coche personal que asciende a 2.000€ anuales, aunque no lo usa para la actividad.

Si Hacienda revisa su declaración y considera que el gasto no es deducible, se le aplicará la sanción correspondiente a una infracción leve:

  • Se le exigirá que devuelva todo lo que se haya deducido indebidamente más intereses
  • Tendrá una multa del 50% sobre lo deducido según el art. 191 ya que no supera los 3.000 €.

Ejemplo 2

Una empresa solicita una devolución de IVA demasiado alta.

Cuando una SL presenta su modelo de IVA inflando las facturas de proveedores para que la devolución de IVA salga más alta., Hacienda lo va a detectar mediante el cruce de facturas con los proveedores, y va a comprobar que no cuadra.

Como consecuencia, se le aplicará una sanción por infracción grave y según el art.193 le corresponderá una multa del 50 % al 100 % de la devolución solicitada de más. Y por supuesto, la devolución de la cantidad devuelta más intereses.

Otras consecuencias de aplicar deducciones indebidas

Cuando te aplicas una deducción que no te corresponde, no solo vas a tener que afrontar una sanción y la devolución de la cantidad que te has deducido erróneamente. También vas a tener que lidiar con otro tipo de consecuencias:

  • Intereses de demora. Esta es la consecuencia más habitual y conocida. No es que tengas que pagar una sanción, es que además, vas a tener que devolver la cantidad que te querías ahorrar con intereses de demora. Estos se calculan desde el momento en el que se produjo la deducción hasta cuando se corrige, utilizándose el tipo de interés legal del dinero que publica el BOE cada año.
  • Pérdida de beneficios fiscales futuros. Sobre todo, si Hacienda descubre que lo has hecho intencionadamente o que eres reincidente (lo has intentado otras veces). Lo que va a ocurrir en estos casos es que va a poder retirarte los incentivos fiscales que tengas o limitarte el acceso a deducciones en los próximos ejercicios.
  • Mayor probabilidad de inspección. Cuando comentes un error puntual, Hacienda puede sancionarte e ir a más. Pero si detecta que lo has intentado hacer varias veces (aunque sea de diferentes formas), es muy probable que recibas una inspección para poder comprobarlo todo más a fondo.
  • Problemas con clientes o proveedores. Como te he comentado, una de las maneras en la que la deducción puede ser indebida es porque se vincule a facturas falsas o mal emitidas. En ese caso, Hacienda no solo te revisará a ti, sino que también puede extender la investigación a tus proveedores o clientes, generando así conflictos comerciales y pérdida de confianza.
  • Inclusión en la lista de morosos. Esto sucede en los casos graves y lo que ocurre es que, al entrar en este tipo de listas, va a ser mucho más difícil acceder a créditos y financiación. Y a la larga, también afectará negativamente a la imagen de la empresa o el autónomo y a su credibilidad.
  • Consecuencias penales. Esta última consecuencia es cuando las cosas ya son muy graves. Por ejemplo, si la cuantía defraudada supera los 120.000 € en un ejercicio, ya no se va a considerar solo una sanción administrativa. Desde ese momento se puede convertir en un delito fiscal conforme al artículo 305 del Código Penal lo que puede suponer:
    • Multas mucho más elevadas.
    • Penas de prisión de 1 a 5 años en los casos más graves.

Por todo ello, te recomiendo que no te la juegues por intentar ahorrarte algo de dinero en impuestos. Al final te puede salir mucho más caro.

¿Qué pasa si me aplico una deducción que no me corresponde?

Si te das cuenta de que te has equivocado y te has aplicado alguna deducción que no te correspondía, la propia LGT ha previsto mecanismos para que lo puedas arreglar sin ir a mayores.

Solo tendrás que hacer una declaración complementaria, tal y como te adelanté antes. Se utiliza el mismo formulario de la presentación del impuesto marcando la casilla “declaración complementaria” y corrigiendo lo que esté mal.

De esta forma regularizas tu situación, devuelves el dinero que te dedujiste mal con los intereses de demora, por supuesto, y evitas la sanción.

También, puedes presentar una autoliquidación rectificativa si se te ha olvidado deducir un gasto al que tenías derecho. En este caso, como Hacienda es la que te debe dinero a ti, puedes solicitar la devolución y, de forma implícita. 

¿Cómo detecta Hacienda una deducción indebida?

En ocasiones, tu no te das cuenta de sí has hecho algo mal en la declaración, con lo que no sabrás nada hasta que Hacienda lo detecte y te lo notifique.

Según la LGT, en general la AEAT tiene 4 años desde el momento de tu declaración para revisarla y sancionarte. 

Sin embargo, si la cantidad que se defrauda es superior a los 120.000€ en un ejercicio, el plazo se va a ampliar hasta los 5 años.

Los mecanismos que utiliza la AEAT para detectar errores son los siguientes:

  1. El cruce de datos automáticos con los de tus proveedores o clientes mediante el Sistema de Suministro Inmediato de Información del IVA (SII).
  2. Las declaraciones informativas, modelos 347 de operaciones con terceros y 349 de operaciones intracomunitarias.
  3. Las inspecciones selectivas. Son menos frecuentes, pero más implacables porque como detecten un patrón de riesgo pueden dar un paso más allá y realizar una comprobación más profunda.
  4. Por denuncias o actuaciones externas, es decir, si salen a la luz reclamaciones de clientes o proveedores. También si estás en un proceso judicial y piden revisión de todas tus facturas.

Después, los pasos que va a dar Hacienda son los siguientes:

  • Requerir más información (facturas, justificantes) para hacer una comprobación limitada y ver si la deducción procede o no.
  • Emitir una liquidación provisional que corrige tu error y te dice qué cantidad te has deducido de más, cuanto tenías que haber pagado realmente y el tipo de interés que te aplicarán por demora.
  • Proponer una sanción. Esto es cuando hay sospechas de infracción voluntaria y es cuando decidirán cuál será la sanción según su gravedad (leve, grave o muy grave).
  • Emitir un acta de conformidad o disconformidad, para aceptar la sanción o reclamarla.
  • Recurso por vía administrativa, es el siguiente paso si no estás conforme con la sanción decides recurrirla. Esto no quiere decir que te den la razón, solo que la vas a reclamar por vía judicial contencioso-administrativa.
  • Abrir un proceso penal. Pero solo cuando se convierte en un delito fiscal y pueden derivarse sanciones penales.

¿Qué puedes hacer cuando te notifican la sanción? 

En el caso de que Hacienda detecte una infracción por deducción indebida, cuando te llegue el acta de conformidad, puedes pagar la sanción antes de finalizar los plazos.

La ventaja es que así puedes reducir la cuantía:

  • Si aceptas la sanción y das tu conformidad tendrás un 30% de reducción de la sanción.
  • Si pagas la sanción dentro del período voluntario tendrás un 40% adicional de descuento.

Con lo que puedes ahorrarte más de la mitad de la sanción impuesta.

En resumen, jugar con las deducciones y aplicarlas de manera indebida nunca sale bien. Al final terminas pagando más dinero por los intereses y las sanciones, además del importe defraudado.

Por eso, si quieres estar tranquilo con tus obligaciones tributarias, confía en asesores y profesionales expertos, como los de Rafael Marquina & Asociados, para seguir haciendo lo que más te gusta: hacer crecer tu negocio.