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Despido disciplinario en 2025 | Qué es y cómo diferenciarlo

El despido disciplinario suena serio, ¿verdad? Como si estuvieras sacando la tarjeta roja en un Madrid-Barça en el minuto 85. Pero, ojo, no es cuestión de apretar el botón de “game over” sin más. Este tipo de despido es una herramienta legal que, como empresario, puedes utilizar en situaciones muy concretas, siempre y cuando sigas las reglas del juego.

Te voy a explicar todo lo que necesitas saber sobre este tipo de despido y cuáles pueden ser sus consecuencias si lo haces mal.

¿Qué es despido disciplinario?

Entre los distintos tipos de despido, el más contundente es, sin duda, el despido disciplinario. Se trata de la medida más seria que un empleador puede tomar contra un trabajador. Eso sí, para llevarlo a cabo deben darse causas muy concretas y justificadas. Vamos, que no puedes despedir a alguien por este procedimiento porque sí. Pero no te preocupes, que enseguida te lo explico con más detalle.

Tipos de despido

Los tipos de despido están desarrollados en el artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores y son los siguientes:

  • Despido procedente. Se considera procedente cuando hay pruebas claras de que el trabajador ha incumplido alguna norma y se le ha comunicado correctamente. En este caso, no hay derecho a indemnización ni a salarios tramitados. Aunque suene técnico, no hay diferencia entre un despido procedente y un despido disciplinario. De hecho, un despido disciplinario puede ser procedente, improcedente o incluso nulo, dependiendo de las circunstancias. En resumen, el despido disciplinario es una forma de despido, mientras que procedente, improcedente o nulo son «características» con consecuencias específicas.
  • Despido improcedente. El despido es improcedente cuando no se han aportado pruebas suficientes que justifiquen el incumplimiento por parte del trabajador. Básicamente, sería como despedir «sin fundamento».
  • Despido nulo. El despido es nulo si se incurre en causas de discriminación prohibidas por la Constitución o se vulneran derechos fundamentales y libertades públicas. En este caso, el trabajador debe ser readmitido en su puesto y recibir los salarios que dejó de percibir desde el momento del despido.

Diferencia entre despido objetivo y disciplinario

El despido objetivo se produce cuando la relación laboral se extingue por razones objetivas, como causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, que afectan directamente a la empresa o están relacionadas con el trabajador, pero sin que exista una conducta disciplinaria de por medio.

La principal diferencia con el despido disciplinario radica en el motivo: el despido disciplinario responde a una falta grave cometida por el trabajador y debe cumplir ciertos requisitos para ser considerado procedente.

Causas del despido disciplinario

Para determinar cuándo es posible aplicar un despido disciplinario, es fundamental conocer los motivos que lo justifican.

El artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores recoge las causas específicas para este tipo de despido, que son las siguientes:

  • Faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad.
  • Indisciplina o desobediencia reiterada.
  • Ofensas verbales o físicas en el entorno laboral.
  • Transgresión de la buena fe contractual o abuso de confianza.
  • Bajo rendimiento continuado y voluntario, ya sea normal o pactado.
  • Embriaguez habitual o toxicomanía que afecten al trabajo.
  • Acoso laboral por razones de raza, etnia, religión, convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual.

Estos motivos son la base para proceder con un despido disciplinario, aunque algunos pueden considerarse como faltas sancionables según el convenio colectivo aplicable. Además, aunque no estén mencionados explícitamente, casos como hurto en la empresa o abandono del puesto de trabajo también pueden justificarse bajo las categorías anteriores. Lo importante es poder respaldar la decisión con pruebas sólidas.

¡Mucho cuidado! Un despido disciplinario basado en acusaciones falsas puede tener serias consecuencias legales para la empresa. Por eso, antes de proceder, mi consejo es asegurarte de que todo esté bien fundamentado y cumplir con los requisitos legales. que se realice una investigación, y se ofrezca al empleado la oportunidad de defender. Aunque esto último más que ser un consejo es, tras varias sentencias, algo indispensable, pero te lo cuento más adelante.

Requisitos para un despido disciplinario

Los requisitos formales para que un despido disciplinario se considere válido son los siguientes:

  • Notificación por escrito: El despido debe ser comunicado al trabajador por escrito, explicando detalladamente los motivos que han llevado a tomar esta decisión, junto con otras exigencias que abordaré en el siguiente punto.
  • Expediente contradictorio (si aplica): Si el trabajador es representante legal de los trabajadores o delegado sindical, se deberá abrir un expediente contradictorio, tal y como establece el Estatuto de los Trabajadores.
  • Derecho de audiencia: El trabajador debe tener la oportunidad de defenderse antes de que se proceda con el despido. Aunque inicialmente solo algunos trabajadores tenían este derecho, diversas sentencias han ampliado esta obligación a todos los empleados.
  • Carta de despido firmada por el empresario: Para garantizar la autenticidad y manifestar de manera clara la voluntad del empleador, la carta de despido debe ser firmada por el empresario.

¿Cómo comunicar un despido disciplinario?

Como mencioné anteriormente, el despido disciplinario debe cumplir con una serie de requisitos formales. Lo primero es investigar a fondo los motivos que justifiquen este tipo de despido. Una vez confirmes que es procedente, deberás seguir los siguientes pasos:

Audiencia previa al despido disciplinario

Como te he mencionado varias veces (¡y es que es súper importante!), antes de la carta de despido, debes dar al trabajador la oportunidad de defenderse mediante una audiencia previa.

Fue gracias a la sentencia del Tribunal Supremo del 18 de noviembre que la audiencia previa pasó a ser obligatoria para todos los trabajadores. Si no se lleva a cabo y el trabajador lo reclama, el despido será considerado improcedente.

En resumen, un despido disciplinario sin la debida audiencia previa será calificado como improcedente. Sorry, not sorry.

Carta de despido

El siguiente paso es comunicar el despido por escrito al trabajador. En la carta de despido disciplinario debe quedar claramente detallado los hechos que motivan la decisión, de manera lo más específica posible, así como la fecha en la que el despido tendrá efectos.

Si no se cumple con este requisito, el despido podrá ser considerado improcedente, y no se podrá corregir el incumplimiento, lo que obligaría a la empresa a proceder con un nuevo despido.

Sin embargo, en algunos casos, como el resuelto por el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura en su sentencia del 27 de febrero, las comunicaciones tardías —como en el caso de llamar repetidamente al extranjero con el móvil de la empresa— no dieron lugar a un despido improcedente. La Sala consideró que el error podría corregirse, y que el despido debía tener efectos desde la fecha de su comunicación. Esta sentencia es útil si te encuentras con problemas en la notificación del despido.

Recuerda no bastará con enviar una carta notificando el despido, sino que la carta o comunicación deberá cumplir con una serie de requisitos formales para que sea considerado conforme al derecho.     

Comunicar la baja tras despido a la TGSS

El último paso es comunicar el despido del trabajador a la Tesorería General de la Seguridad Social. Para ello, se ha habilitado un procedimiento «de urgencia o de tramitación preferente», en el que el acto de la vista debe fijarse dentro de los cinco días siguientes a la admisión de la demanda, y la sentencia debe dictarse en un plazo adicional de cinco días, tal y como establece el artículo 103 de la Ley de la Jurisdicción Social.

Llegados a este punto, es normal que puedas ver este tipo de despido como un lastre más que como una ayuda, pero para eso están los asesores expertos de Rafael Marquina & Asociados. Ellos podrán ayudarte con ese trabajador que te da tantos quebraderos de cabeza y además, sin riesgo a sufrir ninguna de las consecuencias que te comento a continuación. Pide información ahora sin ningún tipo de compromiso.

Consecuencias del despido disciplinario

Para las empresas, un despido disciplinario puede implicar el riesgo de enfrentarse a una demanda si se declara improcedente. Pero no te preocupes, si sigues al pie de la letra los consejos que te he dado, es muy poco probable que eso ocurra. Si, por mala suerte, los tribunales determinan que el despido es improcedente, tendrás que elegir entre readmitir al trabajador o indemnizarlo… y la verdad, no sé cuál de las dos opciones es peor.

Por otro lado, el empresario también podría enfrentarse a una demanda por parte del trabajador solicitando la nulidad del despido por diversas causas. En este caso, las consecuencias serían readmitir al trabajador y pagarle todos los salarios que dejó de percibir, además de una indemnización por daño moral.

Aparte de las consecuencias legales, los despidos disciplinarios pueden tener efectos negativos en el ambiente laboral, generando desconfianza o miedo entre tus empleados, lo que puede afectar la moral y la productividad. Así que, antes de tomar esta decisión, ten mucho ojo y asegúrate de que todo esté bien fundamentado.

Ejemplos de despido disciplinario

Existen muchos ejemplos de despido disciplinario en cuento a sentencias se refiere, te voy a dejar algunas para que termines de entender en qué consiste este tipo de despido.

Sentencia Social 1805/2024 Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Noviembre 2024

En esta sentencia el Tribunal validó un despido disciplinario al confirmar que el trabajador cometió faltas graves. Destaca que es crucial justificar correctamente el despido, ya que si no se siguen los procedimientos legales adecuados, este podría considerarse improcedente. La sentencia subraya la importancia de cumplir con los requisitos legales al aplicar un despido disciplinario para evitar problemas.

Sentencia Social 634/2024 Tribunal Superior de Justicia de Canarias, Julio 2024

En este caso, la empresa despidió al trabajador por incumplir cláusulas del contrato sobre movilidad laboral. La corte analiza la antedatación de la carta de despido y los efectos de no cumplir con los requisitos formales en un despido. Además, subraya que si no se siguen los procedimientos adecuados, el despido puede considerarse improcedente, como ya te avisé antes hay que tener muchísimo cuidado.

Sentencia Social 776/2024 Tribunal Supremo, Mayo 2024

La Sentencia Social 776/2024 del Tribunal Supremo analiza un caso de despido disciplinario durante un proceso de incapacidad permanente. El tribunal desestima la demanda de revisión, considerando que la ocultación de la incapacidad no constituye fraude procesal. Además, se señala que la demanda fue presentada de forma extemporánea y sin haber agotado los recursos disponibles. Esta sentencia refuerza la importancia de cumplir con los plazos y procedimientos adecuados al impugnar un despido.

Te recuerdo que para que no te veas en problemas, lo mejor es que te asesoren profesionales como los de Rafael Marquina & Asociados. Tienes todo el derecho del mundo a utilizar el despido disciplinario, pero cúbrete la espalda para no verte delante de un juez.

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¿Puedes crear una SL sin trabajadores?

¡Ay, la vida del autónomo! Cuando montas una empresa y casi sin saber cómo, te acabas dando de bruces con temas legales y administrativos que nunca pensaste que tendrías que resolver.

Una de las dudas más frecuentes entre los emprendedores es: ¿puedo montar una Sociedad Limitada sin trabajadores? 🤔

Estas en el artículo correcto, porque te voy a disipar esa duda en un pispas. ¡Sigue leyendo! 

¿Es posible crear una Sociedad Limitada sin trabajadores?

Te doy la respuesta rápida: sí, puedes constituir una Sociedad Limitada (SL) sin trabajadores, peeerooo, y aquí es donde tienes que prestar especial atención, no puedes mantenerla de forma indefinida si nadie está dado de alta como autónomo o trabajador.

Dar de alta una SL en España es fácil y flexible, lo que la convierte en un tipo de empresa muy interesante para emprender un negocio. 

La ley permite que la Sociedad Limitada esté constituida por una sola persona, el socio, y no exige que haya trabajadores dados de alta desde el primer minuto de tu empresa (aquí entra en juego la Sociedad Limitada Unipersonal, pero eso te lo cuento más adelante).

Así, puedes darte de alta como administrador, reflejarlo en los estatutos, hacer la escritura pública en notaría, inscribir tu Sociedad en el Registro Mercantil y conseguir el NIF de la empresa. Todo eso sin haber contratado a nadie.

Ahora vamos a ver dónde se complican un poco las cosas.

¿Qué pasa después de constituir una Sociedad Limitada sin trabajadores?

Como te he adelantado al principio del artículo, una Sociedad Limitada no puede mantenerse en el tiempo sin nadie trabajando en ella. 

Si hay actividad de venta, servicios o facturación alguien debe estar haciéndola, ¿no te parece? Pues según la Administración, esa persona debe estar dada de alta en la Seguridad Social como trabajador de la empresa.

Por lo general, en los primeros tiempos de un negocio los que suelen hacer esas tareas son los socios. Ya conoces la situación: montas una Sociedad Limitada y eres a la vez el socio y el administrador

En este caso, tienes que darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) porque, aunque trabajes para tu propia empresa, esta actividad la haces de forma habitual, personal y con el fin de obtener beneficios.

Entonces, ¿tienes que pagar autónomos si creas una Sociedad Limitada?

Aquí es donde vienen habitualmente las dudas. Hay personas que creen erróneamente que al crear una Sociedad Limitada sin trabajadores no tienen por qué pagar la cuota de autónomos. 

Pero ya sabes que en este país no nos libramos de abrir la cartera a la hora de emprender. Según la ley, si estás trabajando en tu empresa debes cotizar como autónomo.

Hay excepciones por las que puedes evitar pagar autónomos desde el primer momento:

  • Si tu Sociedad aún no tiene actividad.
  • Si simplemente eres socio capitalista y no trabajas de forma habitual en la empresa.
  • Si eres administrador, pero no cuentas con más del 25 % del capital social, es decir, no tienes el control efectivo del negocio.

¿Qué es más interesante una Sociedad Limitada sin trabajadores o ser autónomo?

Viendo que tienes que pagar la cuota igualmente, es fácil pensar que tal vez lo mejor sea dejarse de líos y hacerse autónomo directamente. A la hora de escoger debes tener en cuenta varios factores:

  • Los ingresos que planeas tener. Si crees que no vas a facturar mucho, puedes quedarte siendo autónomo, pero si prevés que vas a llegar a los 40.000-50.000 € anuales, te compensa a nivel fiscal crear una SL.
  • La responsabilidad que quieras adquirir. Ante problemas que puedan surgir, el autónomo responde con su patrimonio personal, mientras que en la SL la responsabilidad se limita al capital social de la empresa.
  • Si cuentas con socios. Si en el proyecto estáis varias personas, con una SL tienes una estructura más clara a la hora de repartir funciones y beneficios que si sois varios trabajadores individuales.
  • Transmitir mayor confianza o profesionalidad. Una SL es una empresa conocida y consolidada lo que puede ser beneficioso a la hora de relacionarse con otras empresas y crecer.

¿Qué es una Sociedad Limitada Unipersonal?

Una Sociedad Limitada Unipersonal (SLU) es un tipo de Sociedad Limitada en la que solo hay un socio.

Este tipo de empresa puede crearse desde el primer momento como unipersonal o la puedes transformar más adelante si en algún punto de la vida de la empresa solo queda un socio.

La Sociedad Limitada Unipersonal comparte las mismas características que la Sociedad Limitada. Es decir:

  • La responsabilidad es limitada.
  • El capital social mínimo es de 3000 €.
  • A nivel contable debe llevar los libros de: inventarios, cuentas anuales, registro nivel de operaciones y registro de contratos.
  • El socio de la empresa es el que preside la junta general y debe firmar el acta en el que se reflejan las decisiones tomadas.
  • La actividad tributa bajo el impuesto de sociedades.
  • En toda su documentación debe figurar su denominación social.

Como diferencia, la Sociedad Limitada Unipersonal solo tiene un socio y su denominación social tiene que ser la de SLU o SRLU. (Sociedad de Responsabilidad Limitada Unipersonal).

La gran ventaja de la Sociedad Limitada Unipersonal es que te ofrece una forma jurídica adecuada a tu situación de crear una empresa para ti solo con ventajas fiscales que, además, te ayuda a proteger tu patrimonio.

Como ves, sí que puedes constituir una Sociedad Limitada sin trabajadores, pero alguien tiene que estar dado de alta y asumir las funciones de gestión y administración de la empresa. 

Si decides ser tú, puedes elegir el modelo de Sociedad Limitada Unipersonal. Lo más importante a la hora de seleccionar tu forma jurídica es valorar los pros y los contras de cada una de ellas y tener en cuenta las características propias de tu negocio. 

Si ves que todo esto es muy lioso, déjate de quebraderos de cabeza y confía todos estos procesos a Rafael Marquina & Asociados. Conociendo bien tu empresa, buscaremos la mejor forma jurídica para ti y te ayudarán a optimizar la gestión de tu negocio desde el principio.

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¿Qué es y cuánto dura el periodo de prueba de un contrato?

Tu negocio sube como la espuma y te ves en la necesidad de contratar empleados, ¡Enhorabuena!

Ahora toca encontrar al empleado ideal para dejar en sus manos tu preciado negocio, y aquí es donde entra en juego el periodo de prueba de un contrato.

¿No sabes lo qué es? Coge papel y boli porque te lo voy a explicar todo lo que necesitas saber 😎

¿Qué es el periodo de prueba?

Es un periodo que el empleador y el trabajador acuerdan de manera voluntaria. Durante este, el trabajador estará desempeñando las funciones por las que se le ha contratado, pero aún no es seguro al 100% que continúe trabajando en la empresa llegue el momento acordado.

Este período está regulado legalmente en el artículo 14 del Estatuto de los Trabajadores

Y ¿qué quiere decir que es un pacto voluntario?

Pues que para que se lleve a cabo tienen que estar de acuerdo las dos partes, el trabajador y el empleador. Pero, también implica que:

  • Durante el tiempo de prueba cualquiera puede dar por finalizado la prueba y el contrato.
  • Si se termina la prueba, para que el contrato se consolide, también tienen que estar de acuerdo ambas partes

¿Para qué sirve el periodo de prueba?

En este caso, el período de prueba te puede resultar muy útil, puesto que te permite:

  • Evaluar si el trabajador es idóneo antes de confirmar definitivamente el contrato.
  • Verificar si el trabajador tiene todas las habilidades y conocimientos que dijo durante el proceso de selección.
  • Reducir el riesgo de equivocarte, porque asegurarte de que ese trabajador es justo lo que necesitas para tu negocio puede ahorrarte problemas y costes por indemnización si más adelante tienes que prescindir de él.
  • Hacer la contratación más flexible, ya que durante ese tiempo el trabajador puede adaptarse mejor al puesto que si se incorpora directamente.

¿Cómo se regula y en qué tipos de contrato se puede incluir?

Al decir que el pacto del periodo de prueba es voluntario, estamos señalando que este puede existir o no.

En el caso de que finalmente sí se lleve a cabo, se tiene que cumplir lo siguiente:

  • Que figure de manera expresa en el contrato, nada de dar por hecho aunque sea de manera verbal.
  • Que se acoja a los términos señalados en el Estatuto de los Trabajadores y/o el convenio colectivo que se aplica.
  • Que ambas partes respeten los términos acordados, sin trampas ni abusos.

Y la siguiente cuestión es: ¿en qué contratos se puede incluir?

El período de prueba se puede incluir dentro de los siguientes contratos:

  • El contrato indefinido:  cuando en el contrato no existe una fecha de finalización del mismo y el trabajador realizará sus funciones de manera continua a lo largo del tiempo.
  • El contrato temporal: cuando el contrato tiene una duración determinada, por ejemplo, en el caso de una sustitución o cuando se necesita un refuerzo puntual.
  • El contrato de formación o prácticas: para los estudiantes o recién titulados dentro de una empresa relacionada con sus estudios, como parte de ellos o para tener un primer contacto con el mundo laboral.

Sea cual sea el caso, si estás en alguna de estas situaciones, asegúrate de que el período de prueba de tu contrato es legal revisando tanto el estatuto de los trabajadores como tu convenio.

Pero, ¿Cuál es el periodo de prueba en un contrato indefinido? ¿Y en uno temporal? Vamos a ello.

¿Cuánto dura el período de prueba de un trabajo?

El tiempo que dure el periodo de prueba no es igual para todos. Va a depender del tipo de contrato, del puesto de trabajo y de lo que diga el convenio colectivo.

Además, no olvides que existen límites máximos legales. Es decir, no podrás sobrepasar ni prorrogar el periodo de prueba. Su duración, según el tipo de contrato, es:

  • 6 meses → Para técnicos titulados en contratos indefinidos.
  • 2 meses → Para el resto de trabajadores con contrato indefinido.
  • 1 mes → Para contratos temporales de menos de 6 meses (salvo que el convenio diga otra cosa).
  • Prácticas y formación →  Se puede establecer un periodo de prueba algo más corto que en el resto de contratos. Suele durar entre 1 y 2 meses.

¿El periodo de prueba se paga?

Sí, se paga. Al estar realizando funciones de las que te beneficies, debe de ser pagado.

Además, tendrá los mismos derechos que cualquier otro de tus trabajadores:

  • Mismo salario por las mismas funciones.
  • Cotización a la Seguridad Social.
  • Vacaciones en el periodo de prueba: el trabajador podrá disfrutarlas si continúa trabajando o cobrarlas en caso de no hacerlo.
  • Se generan pagas extra y antigüedad.
  • Derecho al finiquito con los mismos conceptos, aunque no a tener una indemnización.

¿El periodo de prueba es obligatorio?

No, el periodo de prueba no es obligatorio. Ten en cuenta que es un pacto voluntario, por lo que no existe legislación que obligue a introducir este periodo en los contratos que hagas 🙌

¿Qué ocurre cuando se termina el período de prueba?

Cuando se termina el período de prueba pueden suceder 2 cosas:

  • Que el trabajador continúe porque os habéis adaptado y estáis contentos el uno con el otro.
  • Que alguno de los dos decida no continuar con la relación laboral.

En el caso de no continuar en la empresa, precisamente por el propio espíritu del acuerdo del período de prueba:

  • No hace falta justificar el despido por parte del empleador, aunque sí emitir una carta de no superar el periodo de prueba.
  • No hay indemnización porque se ha realizado de manera voluntaria, ambos sabían a lo que se exponían.
  • Sí que tienen que liquidarse las cantidades generadas con el finiquito: días trabajados, pagas extras, vacaciones…
  • Genera derecho al paro, porque este tiempo se suma a todo lo trabajado anteriormente siempre que el trabajador:
    • Haya trabajado como mínimo 360 días durante los 6 años anteriores.
    • No haya cobrado la prestación antes.
    • ¡Ojo! Si se va él, no computa para paro.

Motivos de no superar el periodo de prueba

Hay muchas razones por las que no se pueda superar un periodo de prueba, no tiene por qué significar que el empleado no lo haya hecho. También influyen otros elementos como:

  • Bajo rendimiento: su trabajo es bueno, pero no tiene el rendimiento que necesitas.
  • Falta de adaptación al puesto: sobre el papel tiene todos los requisitos, pero en la práctica le falta adquirir algunas capacidades.
  • Incumplimiento de horarios: si llega tarde siempre o casi siempre o sale antes de finalizar tu jornada.
  • No termina de encajar bien con el resto del equipo: por lo que la marcha en general se resiente.
  • Es poco colaborador o le falta actitud: a veces una buena predisposición ayuda a integrarte mejor en el trabajo y aprender más rápidamente lo que necesitas.

Esto también puede suceder al revés, es decir, que el trabajo no era lo que el candidato esperaba y que no le compense continuar en tu empresa.

De todas formas, legalmente no es necesario que expliques el porqué, pero es algo que siempre se agradece.

Utilizar el período de prueba como parte del proceso de selección de tus empleados puede ser algo muy ventajoso, pero tampoco abuses de esto contratando trabajadores sin ton sin son y dando el “no supera” antes de formalizar el contrato de verdad 😜

Si tienes cualquier duda sobre lo que supone el período de prueba dentro de un contrato, no dudes en ponerte en contacto con una asesoría experta. En Rafael Marquina & Asociados te lo explican todo bien clarito y sin letra pequeña.

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¿Cómo registrar un nombre comercial? | Paso a paso

Cuando decides emprender, uno de los pasos más emocionantes es darle nombre a tu negocio.

No es una tarea sencilla, tienes que encontrar el nombre perfecto y además, poder utilizarlo legalmente.

Encima, el proceso del registro del nombre comercial puede ser un poco lioso. Pero no te preocupes, en este post te voy a explicar todo lo que necesitas saber para que no tengas ninguna duda. ¡Anota lo más importante!

¿Qué es el nombre comercial de una empresa?

El nombre comercial de una empresa es la denominación que se utiliza para identificarla en el mercado y diferenciarla de otras del mismo o de distinto sector.

Cuando elijas el nombre comercial de tu empresa debes pensar que tiene que transmitir la esencia y los valores de tu negocio.

Además, es parte de la estrategia de marketing, por lo que debe de ser coherente, reconocible y tener la capacidad de atraer al público.

Cuando hayas encontrado el nombre perfecto para tu negocio, debes registrarlo para contar con protección legal, evitando confusiones e impidiendo a otros utilizarlo sin permiso.

Pero, ¿cómo puedes registrar un nombre comercial?

En España es un proceso bastante sencillo. Eso sí, asegúrate de hacerlo bien porque contar con tu nombre comercial registrado hará que tu negocio esté más seguro y se encuentre bien posicionado para crecer y destacar entre tu competencia.

Diferencia entre marca y nombre comercial

Uno de los errores más comunes que se suele cometer es confundir los términos de “marca” y “nombre comercial”, aunque se refieren a conceptos distintos.

La marca es un signo distintivo que identifica los productos o servicios que ofrece una empresa en el mercado. Puede estar formada por logotipos, palabras, símbolos o combinaciones entre ellos. El objetivo de la marca es hacer que se distingan los productos o servicios de un negocio frente a los de la competencia.

Por otro lado, un nombre comercial, según el Ministerio de Trabajo, sirve para “identificar las actividades que desarrolla una empresa en el tráfico mercantil y diferenciarla del resto de empresas del mismo o diferente sector”.

Para que lo tengas más claro: el nombre comercial es lo que identifica a la empresa, y la marca es lo que identifica al producto o servicio que ofrece.

Por ejemplo: Inditex S.A. es el nombre comercial de la empresa, pero Zara es una de sus marcas más reconocidas de moda.

Puedes registrar una marca a nivel nacional, comunitario dentro de la Unión Europea o internacional.

En el caso del nombre comercial, solo puedes registrar el nombre de la empresa país por país y siguiendo las normas establecidas por cada Estado.

¿Qué hay que hacer antes de registrar un nombre de empresa?

Antes de explicarte cómo registrar tu nombre comercial, tenemos que ver algunos pasos previos que tienes que dar para asegurarte de que haces bien las cosas.

  1. Piensa un buen nombre para tu empresa. Haz que sea original, que te guste y te represente.
  2. Investiga si el nombre comercial está ya registrado. Para ello puedes acceder a la base de datos de la
  3. Comprueba si el dominio online que quieres utilizar está disponible. En el caso de querer contar con presencia online, tienes que verificar que esa dirección web no está ya en uso. Así podrás mantener la coherencia en el nombre entre tu empresa física y online.
  4. Asegúrate de que el nombre sea el adecuado. Es decir, que no tenga connotaciones negativas, que no sea demasiado genérico, que no dé pie a error o, en el caso de que creas que puedes llegar a operar internacionalmente, que no sea problemático en otros idiomas.

Una vez dados estos pasos es el momento de ver cómo registrar un nombre comercial en España.

¿Cómo registrar un nombre comercial en España?

Puedes acudir presencialmente a la oficina de la OEPM en Madrid, o en algunos registros oficiales autonómicos; o elegir la vía online.

En este punto te dejo el paso a paso de cómo registrar el nombre comercial de tu empresa a través de internet:

1º Entra a la web de la OEPM para hacer el registro de marcas y patentes. Accede al apartado de “Sede Electrónica” y despliega las pestañas hasta llegar a la de “Solicitud de marca o nombre comercial”.

2º Introduce los datos de identificación y contacto de la persona que lo solicita (tú o un representante, como puedes ser Rafael Marquina & Asociados).

3º Señala la información del signo distintivo que quieres registrar. Puedes seleccionar diferentes opciones como si tu nombre comercial incluye elementos gráficos o sonoros.

4º Haz un listado de los productos o servicios para los que quieres que se registre tu nombre comercial. Ojo, porque según la selección que hagas estarás más o menos protegido. Para indicar el uso que vayas a darle a tu nombre se utiliza la Clasificación Internacional de Niza. 

5º Adjunta la documentación necesaria. Si necesitas aportar alguna información, como la autorización en el caso de que sea un representante el que esté haciendo el trámite por ti, puedes añadirla en formato pdf en este punto.

6º Revisa bien el borrador de la solicitud. Comprueba que no hay ningún error a la hora de escribir tu nombre comercial o con los elementos que lo componen.

7º Haz el pago de la tasa correspondiente. El registro de nombre comercial tiene una tasa asociada. Te contamos cuánto cuesta registrar una marca o un nombre comercial en el siguiente punto de este artículo.

8º Descarga el justificante de la solicitud. En él aparece un número de identificación, la fecha y hora de la presentación.

Después de estos pasos ya solo te queda esperar a que la OEPM procese tu petición.

Los plazos pueden llegar a tardar varios meses, pero, una vez aprobado, tu nombre comercial estará oficialmente registrado. Así, tendrás el derecho exclusivo de uso en todo nuestro país durante 10 años, renovable cada 10 años.

¿Cuánto cuesta registrar una marca o un nombre comercial?

Vamos a ponernos serios porque toca hablar de dinero. Los precios publicados por la Oficina Española de Patentes y Marcas para la solicitud de marca o nombre comercial desde el 1 de enero de 2025 son:

En el caso de acudir presencialmente a la oficina:

  • Primera clase de actividades: 150,45 €.
  • Segunda clase y cada sucesiva: 97,48 €.

Si prefieres realizar la solicitud vía web

  • Primera clase de actividades: 127,88 €
  • Segunda clase y cada sucesiva: 82,84 €.

Consulta las diferentes tarifas en esta publicación de la OEPM.

Recuerda que con este pago tienes cubierto el derecho de uso durante 10 años tras los cuales podrás renovar por otros 10 años más pagando la correspondiente tasa.

Ya ves que el proceso de cómo registrar un nombre comercial en España no tiene mucha complicación, pero sí que requiere que tengas las cosas muy claras y que prestes atención en cada punto.

Si quieres asegurarte de que las cosas están bien hechas, cuenta con la ayuda experta de Rafael Marquina & Asociados para que hagan todo por ti. Ahorra tiempo, dinero y posibles quebraderos de cabeza sabiendo que los papeleos de tu empresa están en buenas manos. Y ahora que ya tienes nombre de empresa… ¡Empieza la aventura de emprender!

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Autónomo desplazado | Requisitos y obligaciones

Sea por el motivo que sea, el que más y el que menos se ha planteado irse a vivir a otro país. Y aquí viene la buena noticia: Si eres autónomo, ¡es posible!

Con la figura del autónomo desplazado podrás irte a cualquier país de la UE, de forma temporal, y seguir ganando dinero con tu trabajo. Pero, todo tiene su miga…

¿Qué es un autónomo desplazado?

Un autónomo desplazado es aquel trabajador por cuenta propia que, estando dado de alta en el RETA, desarrolla su actividad de forma temporal en el espacio económico de otro país de la UE o en Suiza.

Las razones pueden ser muchas, pero los requisitos y obligaciones que debe de cumplir el autónomo desplazado extranjero son las mismas.

Requisitos para ser autónomo desplazado

El requisito principal y más importante es a la vez el más lógico. Para ser un autónomo desplazado es imprescindible estar dado de alta en el RETA.

El resto de requisitos puede variar según el país de destino, por eso te animo a comprobarlo por ti mismo en las respectivas páginas gubernamentales de cada país, aunque existen una serie de requisitos comunes que pueden servirte como guía básica:

  • Verificar si necesitas un visado y/o permisos de trabajo, ya que en algunos países es esencial para trabajar en ellos siendo extranjero.
  • Registrarte como autónomo en el país de destino, a parte de ser un requisito esencial, también es un paso del proceso.
  • Cumplir todas las obligaciones fiscales y laborales. Aunque los autónomos desplazados conserven la algunos aspectos de las obligaciones fiscales y laborales de España, es muy importante estar informado de cuáles son las obligaciones en estos ámbitos del país de destino para no meter la pata.
  • Contar con un seguro de responsabilidad civil y médico, porque no se sabe qué puede pasar estando en el extranjero, y así estarás más tranqui.
  • Llevar contigo toda la documentación necesaria, copias del contrato de trabajo, del alta en el RETA, diplomas, certificados y todo aquello que puedan solicitarte.

Cuánto tiempo puede estar un autónomo desplazado

Por supuesto que no puedes pasarte toda la vida viviendo en Alemania y tener las ventajas del autónomo desplazado extranjero. Todo tiene un límite y en este caso es de 12 meses, aunque podrás solicitar una prórroga de otros 12 meses.

Para solicitar esta prórroga tendrás que solicitarlo a través del formulario A1 «Prórroga de desplazamiento o de actividad no asalariada» a la Subdirección General de Afiliación, Cotización y Gestión del Sistema RED de la Tesorería General de la Seguridad Social o a la institución pertinente del país de destino.

Y eso no es todo, además puedes hacer una segunda solicitud de la prórroga si necesitas más tiempo de otros 12 meses. Para ello, deberás presentar el modelo TA.300 «Solicitud de información sobre la legislación de Seguridad Social aplicable» en la Tesorería General de la Seguridad Social. No te olvides del nombre de este modelo, porque más adelante hablaremos de él y verás que es muy importante.

Esta regla se da cuando hablamos de un país de la UE o de Suiza, pero qué pasa con otros países. Pues resulta que cada uno tiene una normativa específica, por ejemplo en Australia podrás estar hasta 5 años mientras que en Paraguay el límite es de 2 años. Si necesitas más información sobre esto, puedes consultarlo en el modelo TA. 300.

Obligaciones fiscales y laborales del autónomo desplazado

Aunque pueda sonar muy bien eso de vivir fuera de España siendo autónomo, antes de tomar una decisión debes saber bien cuáles son tus obligaciones para poder tomar una decisión informada, porque después vienen los arrepentimientos y estando lejos puede hacerse todo un poco cuesta arriba.

Seguridad Social para autónomos desplazados

Como ya te he comentado, el requisito principal para ser un autónomo desplazado es estar dado de alta en el RETA, por lo que si has decidido irte a vivir al país de tus sueños deberás, sí o sí, notificarlo a la Seguridad Social.

Para ello, se utiliza el modelo TA. 300 que te mencioné antes. Además, la Seguridad Social te solicitará tener el vigor la tarjeta sanitaria europea, por lo que pueda pasar.

Cotización del autónomo desplazado

Todos sabemos que la Agencia Tributaria no se anda con chiquitas y menos cuando hablamos de fraude, por eso tu cotización como autónomo desplazado estará limitada a un año.

Para resolverlo tienes dos opciones, o cotizar en el país de destino y darte de alta como autónomo allí lo que es sinónimo de papeleo; o solicitar la prórroga de la que te hablé antes, más papeleo.

Con la Agencia Tributaria todo va a ser papeleo, por eso lo mejor es que cuentes con profesionales que puedan ayudarte como los asesores de Rafael Marquina & Asociados, que tienen una basta experiencia en estos temas. Gracias a ellos podrás olvidarte de tanto trámite y centrarte en lo importante: tu negocio 

Recuerda que, aunque residas fuera de España, tu domicilio fiscal deberá seguir estando en territorio español para seguir tributando aquí.

Para conservar tu domicilio fiscal deberás de cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener el núcleo o base de actividad en España.
  • Estar más de 183 días en el país.
  • Estar casado y que esa persona viva en España.
  • Tener hijos y que residan en el territorio nacional.

Si no cumples ninguno de estos requisitos se considerará que vives en el país al que hayas decidido desplazarte, y por lo tanto deberás tributar allí, así que OJITO.

El IVA para un autónomo desplazado

En el caso de que tengas el domicilio fiscal en España los gastos con IVA extranjero se contabilizan como gastos por el todo, y debes incluirlos en tu Declaración de la Renta.

Si por el contrario, has dejado de tributar en España porque no cumples con los requisitos anteriores, deberás consultar la legislación del país de destino. Además, deberás de estar dado de alta en el ROI, pudiendo disfrutar de la exención del IVA en tus operaciones con negocios de la UE.

Cómo solicitar ser autónomo desplazado

Una vez sabiendo tus obligaciones y con el país de destino más que decidido, el siguiente paso es solicitar la situación de autónomo desplazado a la Seguridad Social. Los pasos a seguir serán los siguientes:

  • Cumplimentar y entregar el formulario TA. 300. Como ya te comenté antes, este formulario será esencial para poder realizar tu actividad como autónomo desplazado extranjero. En él te pedirán tus datos, el tipo de actividad que llevas a cabo, datos del desplazamiento y el domicilio al que mandar las notificaciones.
  • Cumplimentar y entregar el formulario A1 para autónomos desplazados. Una vez que te aprueben el TA. 300, te proporcionarán este nuevo formulario para justificar que cotizas en España mientras estás en otro país.

¡Ser autónomo desplazado es así de sencillo! 

Con algo de organización y paciencia, podrás cambiar el clásico “¿Dónde trabajas?” por un “¿Desde qué país lo haces?”. Simplifica los trámites, deja atrás el estrés y prepárate para disfrutar de esta nueva experiencia. 

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¿Dejar morir una sociedad limitada o liquidarla?

Hay veces que, por desgracia, el negocio no da para más y te das cuenta de que mantener las puertas abiertas ya no tiene sentido.


En ese momento tienes que plantearte la pregunta: ¿es mejor dejar morir una sociedad limitada o liquidarla?

En este post te vamos a hablar con claridad de las implicaciones legales y económicas que tiene cada una de estas opciones para que elijas el camino correcto 😥

¿Qué implica dejar morir una sociedad limitada?

Cuando hablamos de “dejar morir una sociedad limitada”, nos referimos a que su labor se paraliza.

La sociedad se abandona sin actividad, se suspende todo tipo de ingresos y se dejan de presentar las cuentas anuales. Pero, sin liquidarla ante notario y cerrarla formalmente en el Registro Mercantil. 

Por así decirlo, dejas la sociedad en una especie de limbo legal y administrativo en el que no se ha disuelto, pero tampoco se le presta mucha atención. 

Y, ¿por qué se hace esta práctica? 🤔

En muchas ocasiones, ninguno de los socios quiere encargarse de cerrarla o hacer frente a los trámite y gastos que conlleva una disolución. En otras, puede deberse a que, aunque en ese momento la empresa no sea rentable, sí que pueda reactivarse en el futuro y se pueda ahorrar los trámites de apertura.

Aunque a primera vista dejar morir una sociedad limitada pueda parecer sencillo, lo cierto es que para llevarlo a cabo deberás hacer varios trámites para evitar multas o te cierren la empresa.

¿Qué es la liquidación de una sociedad?

Liquidar una sociedad significa su cierre definitivo y de forma legal. El proceso conlleva varios pasos y trámites:

  1. Es necesario celebrar una junta general de socios en la que se acuerde la disolución.
  2. Se debe nombrar un liquidador o liquidadores, que suplanta a los administradores, notarios y abogados y se encarga de las gestiones.
  3. Hay que pagar las deudas pendientes y repartir el patrimonio entre los socios, si es que lo hay.
  4. Acudir al Registro Mercantil para darla completamente de baja.

La liquidación de una sociedad requiere más trabajo y costes asociados, como de notaría o gestoría, pero es la forma legal y más segura de poner fin a una sociedad evitando problemas futuros.

¿Cuánto puede estar una sociedad limitada sin actividad?

En el caso de que decidas ahorrarte los trámites, el plazo máximo para dejar tu sociedad limitada sin actividad es de un año.

Durante este tiempo, los administradores pasan a convertirse en los responsables totales de los movimiento realizados por la empresa.

Aunque, hay una forma de sortear ese plazo de un año para dejar inactiva la sociedad limitada: cumplir con algunas obligaciones (te lo cuento en el siguiente apartado 😉).

👉 Ten en cuenta esto: Estando la sociedad limitada sin actividad puedes acumular deudas con la Seguridad Social o Hacienda, por no estar presentando impuestos, aunque estén a cero.

Y no solo eso, podrás acumular recargos, intereses u órdenes de embargo que pueden llegar hasta los socios administradores si la Agencia Tributaria considera que hay negligencia o mala fe con vuestras acciones.

También es posible que se impongan bloqueos en el registro o que Hacienda te cierre el negocio definitivamente, algo que haría muy difícil volver a reactivar la empresa.

Entonces, ¿Cuáles son las obligaciones para cerrar una SL sin deudas?

Como te comentaba antes, tendrás que cumplir con algunas obligaciones jurídicas y mercantiles para proceder a la liquidación o para dejar morir una sociedad limitada.

Si decides dejar morir tu sociedad son:

  • Comunicar a la Agencia Tributaria que la sociedad está inactiva. Tendrás que completar el modelo 036 y marcar la casilla 140 «Dejar de ejercer todas las actividades empresariales y/o profesionales (personas jurídicas y entidades, sin disolución. Entidades inactivas» y 141 «Fecha efectiva del cese”.

El administrador contará con un lapso de 30 días desde el cese definitivo de la actividad para presentar esta actualización de los datos ante Hacienda.

  • Declarar el impuesto de sociedades. Una empresa inactiva no tiene que presentar las declaraciones mensuales, trimestrales y anuales de IVA, pero sí la declaración por el impuesto de sociedades. Así, cada año, la persona jurídica encargada deberá presentar el modelo 200 y marcar la casilla 026 “Entidad Inactiva”.

🔴 Atención: si marcas la inactividad de tu sociedad después del 1 de enero, no deberás marcar la casilla 026 porque parte del ejercicio sí que ha estado activa.

En ese caso tendrás que esperar al próximo ejercicio en el que la sociedad limitada estará obligada a realizar pagos a cuenta a pesar de su inactividad.

Hay excepciones, pero te recomiendo contar con ayuda de asesores y gestores expertos para no caer en errores a la hora de hacer los trámites 😎

 

  • Dar de baja a los administradores. Esto es dar de baja en la Seguridad Social en el régimen RETA si no realizan otra actividad. Debes tener en cuenta que si la sociedad limitada tiene deudas con la Seguridad Social o con terceros la responsabilidad de su pago pasa a los administradores.
  • Seguir llevando las cuentas anuales y la administración. Si no está liquidada, una sociedad inactiva está obligada a seguir realizando todos los trámites y exigencias como si estuviera en marcha. Para ello tendrás que tener una contabilidad activa, aunque no haya movimientos; legalizar los libros, formular las cuentas anuales y que la junta general las apruebe. Además, y muy importante, las cuentas anuales deben depositarse en el Registro Mercantil.

Liquida tu sociedad sin quebraderos de cabeza

Si no quieres seguir operando con tu empresa pero ninguno de los socios quiere encargarse de liquidarla, antes que dejar morir una sociedad limitada lo que puedes hacer es dejar todos los trámites en manos de Rafael Marquina & Asociados.

Su equipo de asesores especializados en cierres se encargará de hacer el proceso de manera correcta para evitar futuros problemas. ¡Hacer las cosas bien no tiene por qué ser costoso si cuentas con el apoyo adecuado!

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Guía del Plan General Contable para Pymes | PGC

La contabilidad empresarial puede parecer un desafío lleno de detalles y variables. Sin embargo, es crucial llevarla de forma correcta para garantizar el buen funcionamiento del negocio.

El PGC Pymes, aunque pueda sonar como un término super técnico, es esencial para gestionar adecuadamente la contabilidad de pequeñas y medianas empresas. Estas siglas hacen referencia al Plan General de Contabilidad adaptado a este tipo de negocios, que organiza las cuentas necesarias para registrar sus transacciones.

Te lo explico todo a continuación. 

Qué se considera Pyme

Vamos a empezar por lo básico, entender qué es una pyme.

Una Pequeña y Mediana Empresa (Pyme) es aquella que, al cierre del ejercicio, cumple al menos dos de estos criterios:

  • Su activo total no supera los 4.000.000 de euros.
  • Su cifra de negocios anual no supera los 8.000.000 de euros.
  • Su plantilla media durante el ejercicio no supera los 50 empleados.

Es importante destacar que cualquier empresa que cumpla estas condiciones, ya sea una persona física o jurídica, se considera una Pyme. Sin embargo, en la práctica, solemos asociar el término «Pyme» con las sociedades mercantiles, mientras que el término «autónomo» se utiliza para referirse a empresarios individuales.

¿Qué es la contabilidad aplicada para pymes? 

La contabilidad aplicada a las pymes se refiere a la establecida en el Código de Comercio, no a un simple registro de ingresos y gastos. Es obligatoria para sociedades, otras entidades jurídicas y personas físicas acogidas al régimen de estimación directa no simplificada, e implica la gestión de una serie de libros contables específicos.

La contabilidad aplicada para pymes es la metodología que utilizan las pequeñas y medianas empresas para gestionar de forma eficiente sus finanzas y asuntos fiscales.

Mediante el proceso de contabilidad se procede a registrar, ordenar y agrupar de una manera determinada todas las operaciones económicas que la persona o entidad de que se trate ha realizado en un período de tiempo concreto. 

Pero, para que se denomine contabilidad, hay que seguir unas pautas e informes determinados. Es decir, no siempre que se deja constancia de movimientos económicos se está realizando una contabilidad. 

Por ese motivo, en el ámbito empresarial y donde se realizan actividades económicas es cuando se lleva a cabo una contabilidad propiamente dicha, porque estas organizaciones llevan su contabilidad de acuerdo a lo establecido en la normativa vigente. 

¿Qué es el Plan General de Contabilidad para pymes?

El Plan General de Contabilidad para Pymes (PGC-PYMES) es un marco legal que las empresas deben cumplir en España. 

Existen dos normativas diferentes, el PGC y el específico de pequeñas y medianas empresas. Dependiendo del tipo de entidad que seas, deberás cumplir con uno o con otro. 

El PGC-PYMES es más simple y flexible que el PGC, y requiere de menos recursos para su elaboración. Ya te chivateo que si se utilizas un software adecuado, podrás hacerlo de forma sencilla. 

La normativa relacionada con el PGC para Pymes es el Real Decreto 1515/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas.

Estructura del plan general contable 

El Plan General Contable se estructura de la siguiente forma: 

  • Primera parte, Marco conceptual de la contabilidad. Se especifican los principios contables, los criterios que hay que seguir a la hora de registrar las partidas y los distintos elementos que forman las cuentas anuales. 
  • Segunda parte, Normas de registro y valoración para pequeñas y medianas empresas. En esta segunda parte se detallan los principios y otras disposiciones contenidas en la primera parte. También incluye criterios y reglas que se aplican a los distintos hechos económicos y diversos elementos patrimoniales.
  • Tercera parte, Cuentas anuales. Contiene, además de las normas a seguir para su elaboración, los modelos normalizados a emplear por las pequeñas y medianas empresas.
  • Cuarta parte, Cuadro de cuentas. Contiene la lista completa de las cuentas contables a utilizar.
  • Quinta parte, Definiciones y relaciones contables. En esta última parte se explica el funcionamiento de cada una de las cuentas, para qué se utilizan y dónde se encuentran dentro del balance. 

Aplicación del Plan General Contable en una pyme paso a paso

Para implementar el Plan General Contable en una Pyme, lo mejor es seguir los siguientes pasos. 

Entender el PGC-pymes

Primero, conocer la legislación vigente que hará que haya que elaborar de una forma u otra el Plan General Contable de la Pyme. 

Cuando conozcas la Ley, lo mejor es adaptar el PGC a la empresa y las particularidades que ésta tenga. Debes estar seguro de que cuentas con todos los documentos y cumples con los requisitos establecidos en el Marco Conceptual del PGC.

Implementa un software contable

Tener un programa de contabilidad puede ser una gran diferencia para tu empresa. 

Elige el que mejor se adapte a las necesidades de tu negocio y asegúrate de que el software sea intuitivo y que pueda integrarse con otras herramientas con las que ya cuentes. 

Además, en el caso del que estamos hablando, es fundamental que el programa pueda adaptarse al PGC-PYMES y que lo puedas personalizar.

Si no tienes ni la menor idea de software no pasa nada, porque para eso están los asesores de Rafael Marquina & Asociados que te ayudarán a elegir el que mejor se adapte a tu negocio. Además, te resolverán todas las dudas que tengas sobre el Plan General Contable. No dudes en contactar con ellos 

Registra las operaciones

Una vez que ya tienes instalado el programa de contabilidad, comienza a registrar todas las transacciones, facturas y recibos de manera detallada y precisa. 

No olvides asignar cada operación a su cuenta contable correspondiente.

Conciliación bancaria

Tendrás que comparar de forma regular los movimientos que tienes en los bancos con los registros contables que tienes en tu programa.

De esta forma podrás detectar cualquier diferencia y descuadre y mantener tu contabilidad correcta y al día. 

Análisis de datos

Para tomar decisiones informadas y mejorar tu negocio día a día lo mejor es apoyarse en informes. 

La contabilidad analítica, llevada cumpliendo con la normativa y con un programa adecuado para tu empresa, te ayudará a tener una visión general de todo el funcionamiento para así poder cambiar y mejorar lo que sea necesario. 

Qué es el cuadro de cuentas en el PGC Pymes

El cuadro de cuentas contiene los grupos, subgrupos y cuentas necesarios con su codificación en forma decimal y con un título expresivo de su contenido, intentando dar cabida a todas las situaciones que pueden darse en el mundo empresarial. 

Para tratar de garantizar cierta flexibilidad en la contabilidad española, no es obligatoria la numeración de las cuentas y la denominación de las mismas. Pero, eso sí, este cuadro de cuentas es una guía o referente obligado en relación con las partidas de las cuentas anuales. 

El Plan General Contable se puede descargar para poder consultar todo lo relativo a las cuentas y que te sirva de guía. 

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Todos los gastos deducibles en la Declaración de la Renta

Eres autónomo, llega el momento de hacer la declaración de la renta y te da escalofríos.

Para pasar este trámite sin morir en el intento tendrás que tener en cuenta los gastos deducibles, sí, eso que devuelve Hacienda.

Ponte cómodo que te lo voy a explicar todo paso a paso para que la declaración de la renta no se te haga cuesta arriba, anda 😜

¿Qué son los gastos deducibles?

Los gastos deducibles se pueden definir como aquellos gastos que pueden restarse de los ingresos brutos para calcular el beneficio real que ha tenido una actividad económica en el momento de pagar impuestos.

Estos gastos deducibles tienen que estar directamente relacionados con la actividad económica o profesional y reducen la base imponible, disminuyendo la carga fiscal.

Los gastos deducibles es lo que devuelve hacienda, lo que permite dejar de pagar y ahorrar.

Estos gastos pueden considerarse deducibles siempre y cuando estén vinculados a la actividad realizada, se contabilicen adecuadamente y cuenten con una justificación correcta.

¿Cuáles son los gastos deducibles?

Aunque hay gastos deducibles que son comunes para todos, en este caso es importante distinguir entre empresas y autónomos.

En el caso de las empresas, la variedad de gastos deducibles es amplia y está sujeta a diversas variables. 

En el caso de los profesionales autónomos hay que tener en cuenta los criterios básicos de necesidad, causalidad y justificación suficiente, existe una amplia variedad de gastos deducibles.

Gastos deducibles para empresas

Como ya hemos mencionado anteriormente, existen diversos gastos deducibles pero, vamos a destacar los más comunes:

  • Los consumos de explotación. En este apartado se incluye la compra de mercaderías, materias primas, envases y material de oficina, ya que estos gastos contribuyen a la obtención de ingresos.
  • Los sueldos y salarios. Engloban las retribuciones mensuales, pagas extras, dietas y gastos de viaje, así como la retribución en especie.
  • Seguridad Social. Es lo que se paga en concepto de las cotizaciones en nómina de los trabajadores.
  • Otros gastos de personal. Se incluyen los costes de formación, aportaciones a planes de pensiones, indemnizaciones y seguros de accidente.
  • Los arrendamientos y cánones. Lo más habitual son los gastos de alquiler, uso de patentes y marcas.
  • Las reparaciones y conservación. Son los costes que se destinan a cubrir los gastos de mantenimiento y reparaciones de bienes muebles e inmuebles.
  • Los servicios de profesionales independientes. Incluyen los honorarios de abogados, notarios, traductores y comisiones de agentes comerciales.
  • Otros servicios exteriores. Aquí se puede incluir una gran variedad, como el transporte, telefonía, primas de seguro, servicios bancarios, publicidad y relaciones públicas.
  • Otros gastos deducibles. Son el resto de gastos no incluidos en los apartados anteriores, como los gastos financieros, tributos fiscalmente deducibles, amortizaciones de inmovilizado material, recargos por aplazamiento de deudas, compra de libros o suscripción a revistas profesionales, cuotas de colegios profesionales, asistencia a cursos o conferencias, y primas de seguro de enfermedad.

Gastos deducibles de autónomos

Aunque pueden variar, al igual que en el caso anterior, los gastos deducibles más habituales en autónomos son:

  • Gastos de alquiler. Se incluyen los de la oficina, local o almacén.
  • Suministros. Se refiere a la luz y el agua.
  • IBI y comunidad.
  • Teléfono e internet.
  • Consumos de explotación. Tienen esta consideración todas las mercaderías, materias primas y demás bienes y productos que son necesarios para poder trabajar. Esto incluye material de oficina, compra de stock, herramientas, programas informáticos, etc.
  • Adquisición y reparación de bienes de inversión.
  • Amortizaciones. Las más habituales son las de maquinaria y ordenadores.
  • Marketing y publicidad. Tanto online como offline, incluyendo redes sociales, Google o folletos.
  • Página web. La creación, el diseño y el mantenimiento.
  • Asesoría o gestoría.
  • Servicios de otros profesionales. Abogados y notarios son los más habituales, aunque también se incluyen aquí especialistas en distintos campos. 
  • Gastos financieros. Intereses y comisiones, además del coste del datáfono, por ejemplo.
  • Cuota de autónomos.
  • Gastos de los trabajadores. Se incluyen aquí los salarios y también los gastos de la Seguridad Social.
  • Dietas. Las más habituales son en hoteles y restaurantes.
  • Viajes y desplazamientos. Trenes y aviones, por ejemplo.
  • Vehículos. Reparaciones, parkings y combustible.
  • Software.
  • Seguros.

¿Cómo se contabilizan los gastos deducibles?

Los autónomos, aunque de forma algo distinta a las empresas, tienen que llevar una contabilidad tanto de los ingresos como los gastos de la actividad.

En cuanto a los gastos, hay que registrarlos en los correspondientes libros de facturas recibidas, de registro de bienes de inversión y en el libro de registro y de compras y gastos, según corresponda.

Hay que dejar constancia de:

  • Fecha de la factura o fecha en que se produce el gasto, en caso de que no haya factura.
  • Número de factura o de recibo.
  • Identidad del proveedor. Incluyendo nombre y apellidos, razón o denominación social, NIF y domicilio fiscal.
  • Identidad del destinatario del bien o el servicio, es decir, el autónomo.
  • Concepto. Descripción del bien comprado o el servicio contratado.
  • Base imponible. Es el importe antes de impuestos.
  • Tipo de gravamen. En caso de que este gasto lleve IVA.
  • Cuota de IVA soportada. Solo si es un gasto que lleve IVA.

Ya hemos visto que los gastos deducibles es lo que devuelve hacienda, o más bien lo que deja descontar de los ingresos que ha generado una actividad cuando llegue el momento de calcular los impuestos que hay que pagar.

Al ser algo complicado y que influye en tu bolsillo directamente, te aconsejo que acudas a asesores expertos como los de Rafael Marquina & Asociados. Ellos mejor que nadie podrán manejar tu contabilidad y fiscalidad para que no pagues de más 🙌

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Permisos retribuidos | Qué son y qué tipos hay

Si eres empleador, es posible que en algún momento te preguntes si puedes obligar a un trabajador a coger un permiso retribuido.

Para aclararlo, lo mejor es entender bien qué son estos permisos, cómo funcionan y qué tipos existen. Prepárate que te lo cuento todo 😊

¿Qué son los permisos retribuidos?

Los permisos retribuidos son los días en que un empleado tiene derecho a ausentarse de su puesto de trabajo por motivos personales o familiares y recibe su salario habitual.

El Estatuto de los Trabajadores regula los derechos que tienen los empleados en relación a estos permisos e indica los tipos que existen.

Sin embargo, son los convenios colectivos los que regulan este tipo de permisos, pudiendo ampliar el número de días a los que tiene derecho un trabajador, las causas por las que se puede solicitar y las circunstancias en las que debe concederse un permiso retribuido a un trabajador.

Todos los empleados de una empresa, independientemente de su tipo de contrato y de si trabajan a jornada completa o a tiempo parcial, tienen derecho a los permisos retribuidos.

¿Cómo funcionan los permisos retribuidos?

Tus empleados obtienen como beneficio de los permisos retribuidos la posibilidad de ausentarse del trabajo y seguir cobrando la nómina como si no lo hicieran.

Pero para las empresas también tienen beneficios los permisos retribuidos y no hay que pasarlos por alto.

Tener una buena política de permisos retribuidos hace que los trabajadores estén satisfechos y motivados, ya que sienten que se entienden sus necesidades y que la empresa se preocupa por su bienestar. Esto suele significar un aumento de la productividad.

Además, garantizando los derechos fundamentales de los trabajadores se contribuye de forma importante a mejorar la imagen que tienen de la empresa. Si ven que los permisos retribuidos se gestionan de forma adecuada, dando importancia a su bienestar y valorando el tiempo y esfuerzo que emplean en su puesto de trabajo, el denominado como employer branding mejorará.

Esto no sólo sirve para retener el talento dentro de la compañía si no que atraerá a los mejores candidatos a la hora de cubrir las vacantes dentro de la empresa, ya que sentirán que es una buena oportunidad dentro de una empresa que los valorará.

Tipos de permisos retribuidos

Los diferentes permisos retribuidos que las empresas deben conceder a sus trabajadores están recogidos en el Estatuto de los Trabajadores.

Además, en algunos convenios mejoran esos permisos, ampliando las condiciones y los plazos.

Vamos a ver los diferentes permisos retribuidos.

Permiso retribuido obligado por la empresa

Aunque los permisos retribuidos son un derecho del trabajador en determinados supuestos, hay ocasiones en las que es la empresa quien impone la ausencia con derecho a salario.

Esto suele ocurrir en situaciones excepcionales como cierres temporales, emergencias sanitarias o causas económicas que impiden el desarrollo normal de la actividad.

La legalidad de este tipo de permiso suele generar dudas, pero la respuesta es sí, es legal… siempre que haya razones de peso. Un permiso retribuido obligatorio será legal siempre que esté justificado, no altere las condiciones del contrato y respete la negociación colectiva.

Permiso retribuido por matrimonio

Este permiso lo pueden solicitar todos los trabajadores que se casen, previa solicitud de un documento que acredite que han contraído matrimonio.

En algunos convenios también se permite solicitarlo a los trabajadores que formalicen una unión en pareja de hecho.

La duración del permiso por matrimonio es de 15 días naturales.

Permiso por enfermedad, accidente o fallecimiento de un familiar

La empresa concederá este permiso retribuido a los trabajadores en caso de enfermedad, accidente, hospitalización o fallecimiento de un familiar de hasta segundo grado.

El empleado podrá solicitar un permiso retribuido de 2 días, ampliable a 4 días en caso de que se requiera un desplazamiento.

Algunos convenios establecen periodos de tiempo más largos.

Permiso retribuido por traslado de domicilio habitual

Para las mudanzas se suele conceder un permiso retribuido de 1 día, aunque los convenios pueden ampliar su duración según la distancia a la cual el empleado se traslada.

Las empresas podrían solicitar un documento que justifique el cambio de domicilio.

Permiso por deberes de carácter público

El caso más conocido en el que se concede este tipo de permiso es cuando los trabajadores tienen que ir a votar o forman parte de la mesa electoral.

El tiempo del permiso dependerá de varios factores, como el tipo de deber público que el empleado deba realizar.

Permiso para realizar funciones sindicales

Este permiso tiene que ver con la necesidad de hacer funciones sindicales o relacionadas con la representación de los trabajadores.

La duración dependerá de la función que haya que desarrollar y de lo que el convenio colectivo correspondiente establezca.

Permiso para la preparación del parto, exámenes prenatales o adopción

A las trabajadoras embarazadas que tengan que realizar técnicas de preparación del parto o exámenes prenatales que coincidan con su jornada laboral, habrá que concederles un permiso retribuido.

La empresa podrá solicitar un documento justificativo.

La duración de este permiso dependerá del tiempo necesario para realizar estas técnicas o exámenes.

Además, también es posible para los trabajadores solicitar un permiso retribuido en caso de tener que acudir a sesiones informativas o de preparación relacionadas con el proceso de adopción.

Permiso retribuido por lactancia

Para los trabajadores con hijos menores de 9 meses, existe el derecho a un permiso retribuido por lactancia.

Consiste en el derecho a ausentarse del trabajo durante una hora o dos periodos de 30 minutos para alimentar al bebé.

Otra opción para este permiso es reducir la jornada laboral media hora a la entrada o a la salida.

La duración de este permiso aumenta proporcionalmente en caso de parto o de adopción múltiple.

Algunos convenios y empresas también contemplan la posibilidad de acumular la duración total en horas del permiso en jornadas completas.

Permiso por motivos académicos

Para los trabajadores que están cursando estudios, existe este permiso que permite ausentarse del trabajo para la realización de exámenes o similares.

Ya sabes que es posible dar a los trabajadores un permiso retribuido obligado por la empresa, de un modo similar al que ocurre con el resto de permisos retribuidos.

Permiso por fuerza mayor familiar

En el caso de que hayas tenido una urgencia o un suceso inesperado en el ámbito familiar, el trabajador podrá ausentarse de su puesto y que esas horas les sean retribuidas. Además, se le otorgan 4 días que podrá disfrutar de forma continua o no. Este es uno de los último permisos aprobados. 

Permiso por disfrute de permiso parental

El segundo permiso retribuido aprobado recientemente concede al trabajador un permiso de 8 semanas para el cuidado de hijos menores de 8 años.

Estos dos últimos permisos están recogidos en Real Decreto-ley 5/2023, conocida como la Ley de Familias.

Si sigues teniendo dudas sobre los permisos retribuidos o cualquier otra cuestión, lo mejor es contar con una asesoría como la de Rafael Marquina & Asociados. De esta forma, tendrás todo más claro y también te asegurarás de hacer las cosas correctamente.

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Modelo TA.0521 de la TGSS | Alta, baja y variación de datos de los autónomos

El modelo TA.0521 es un documento que deben presentar los autónomos en su relación con la Seguridad Social en determinadas situaciones. 

¿Quieres saber cuáles son esas situaciones? Te lo cuento.

¿Qué es el modelo TA.0521?

El modelo TA.0521 es el documento obligatorio con el que tendrás que hacer tus trámites en la Seguridad Social si quieres darte de alta o de baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) o si tienes que cambiar algún dato en relación a otro modelo presentado anteriormente. 

Una vez que lo hayas cumplimentado se presenta en la Tesorería General de la Seguridad Social o telemáticamente. 

Tipos de TA.0521

Existen diferentes tipos del modelo TA.0521, en función del trabajador autónomo del que se trate. 

Son los siguientes: 

  • TA.0521-1. Este documento es la solicitud simplificada, la que deben rellenar los trabajadores del RETA
  • TA.0521-2. Lo utilizan los trabajadores colaboradores, es decir, los familiares del autónomo titular. 
  • TA.0521-3. Este tipo es exclusivamente para que la rellenen los religiosos de la Iglesia católica. 
  • TA.0521-4. Esta variación la utilizan los socios de cooperativas de trabajo asociado.
  • TA.0521-5. Se cumplimentará este modelo por los socios, familiares de socios o miembros de órganos de administración de sociedades mercantiles capitalistas
  • TA.0521-6. Utilizan este modelo los socios de comunidades de bienes y sociedades civiles o colectivas comanditarias.
  • TA.0521-7. Es el modelo que deben usar los trabajadores por cuenta propia agrarios.
  • TA.0521-8. Esta variación del modelo es para los Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes (TRADE).

Según el tipo de trabajador por cuenta propia que seas, deberás escoger el modelo TA.0521 con el que harás los trámites con la Seguridad Social. 

Para qué sirve el modelo TA.0521

Como has podido ver en los apartados anteriores, los autónomos tendrán que usar este modelo cuando quieran darse de alta, de baja o hacer modificaciones en sus datos en la Seguridad Social. 

Alta en la Seguridad Social

El alta en la Seguridad Social es un acto administrativo por el que se constituye una relación jurídica con la Seguridad Social. 

En la solicitud de alta se deben incluir los datos relacionados con el ejercicio de la actividad, para que la Tesorería General de la Seguridad Social tenga toda la información completa. Concretamente, los datos a incluir son:

  • Nombre o razón social del empresario que promueve el alta.
  • Código de Cuenta de Cotización del empresario.
  • Régimen de Seguridad Social.
  • Apellidos y nombre del trabajador.
  • Número de Seguridad Social del trabajador.
  • DNI.
  • Domicilio del trabajador.
  • Fecha de inicio de la actividad.
  • Grupo de cotización
  • Tipo de contrato y coeficiente de jornada en su caso.
  • Ocupación. Sólo será obligatorio en los supuestos indicados en la Disposición adicional cuarta de la ley 42/2006 de 28 de diciembre de 2006.
  • Convenio Colectivo aplicable.

Baja en la Seguridad Social

La baja en la Seguridad Social es un acto administrativo por el que finaliza la relación jurídica con la Seguridad Social. 

En la solicitud de baja, habrá que incluir los siguientes datos:

  • Nombre o razón social del empresario que solicita la baja.
  • Código de Cuenta de Cotización del empresario.
  • Régimen de Seguridad Social. 
  • Apellidos y nombre del trabajador
  • Número de Seguridad Social del trabajador. 
  • DNI
  • Domicilio del trabajador. 
  • Fecha de cese de la actividad 
  • Causa de la baja.

Variaciones de datos en la Seguridad Social

Las variaciones de datos también son actos administrativos. Con ellos se comunican modificaciones de los datos que figuran en la Seguridad Social, como datos identificativos, domiciliarios o laborales. 

La solicitud de variación de datos debe incluir los datos identificativos de trabajador y empresario y los datos que se quieren modificar, especialmente las que afectan a las condiciones laborales: 

  • Tipo de contrato y coeficiente de jornada laboral.
  • Variación de grupo de cotización.
  • Fecha de variación.
  • Ocupación.

Si se trata de un trabajador por cuenta propia, además de los datos indicados anteriormente, tendrá que incluir los siguientes:

  • Actividad profesional.
  • Sede de la misma.
  • Régimen de Seguridad Social.
  • Peculiaridades en materia de cotización y acción protectora.

Algunos ejemplos de situaciones en las que suelen hacerse las variaciones de datos son: 

  • Cambios en el domicilio fiscal de la empresa. 
  • Ampliación o reducción de la jornada laboral del trabajador. 
  • Modificación del grupo de cotización
  • Cambio en la ocupación del trabajador. 

Cómo rellenar el modelo TA.0521

Cuando tengas claros todos los datos que necesitas, hay que empezar a rellenar el TA.0521 de forma online o de manera presencial. Para ello, hay que seguir estos pasos:

  • Entrar en la página de la Seguridad Social e iniciar sesión identificándote con tu Cl@ve PIN o certificado digital, o imprimir y rellenar el modelo en mayúsculas para hacerlo de forma presencial. 
  • Datos del solicitante. Hay que identificar a la persona que presenta el modelo, identificándote con el DNI, tu número de la Seguridad Social, tu nombre y apellidos y tu dirección. 
  • Motivo de la presentación. Deberás indicar si presentas el TA.0251 por el alta en autónomos, la baja o la modificación de datos. En este último caso, también hay que especificar qué datos quieres cambiar. 
  • Actividad. Tendrás que indicar el trabajo que vas a desarrollar y el epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas que le corresponde, el nombre y domicilio fiscal de tu empresa. 
  • Datos de contacto. Para terminar con la solicitud, tendrás que incluir el email y el teléfono, así como los datos de contribución, cuenta bancaria, base de cotización y si estás en situación de pluriactividad. 

Es muy importante tener en cuenta que no hay que rellenar los cuadros grises oscuros, porque de ellos se encarga la Administración.  

Cómo hay que presentar el modelo TA.0521

Para presentar el modelo TA.0521 puedes hacerlo de forma presencial en una oficina de la Seguridad Social o de forma telemática llevando a cabo los siguientes pasos

  • El DNI o pasaporte para identificarte y una Cl@ve PIN o un certificado digital para iniciar sesión en la web de la Seguridad Social.
  • El permiso de trabajo en España, si eres extranjero.
  • El certificado de que has rellenado el modelo 036 o el modelo 037 de la Agencia Tributaria.
  • Una copia de la certificación de tu sociedad, si eres un autónomo societario.

Este modelo es super importante a la hora de relacionarte con la Administración, aunque es de conocimiento general que el papeleo es un rollo. Por eso, no te hagas líos innecesarios y deja que unos asesores profesionales como los de Rafael Marquina & Asociados te ayuden con este modelo y con el resto de gestiones de tu negocio.

Saber qué es el modelo TA.0521 está genial, pero mejor está no tener que preocuparte por nada.