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Cómo crear un holding en España

Montar una holding puede sonar a jugada de grandes corporaciones, pero cada vez más emprendedores y pymes están descubriendo que esta estructura es una forma inteligente de organizar, proteger y optimizar fiscalmente sus negocios.

En este post te voy a contar cómo crear una holding en España paso a paso, qué necesitas tener en cuenta antes de lanzarte y por qué puede ser una buena idea si manejas varias sociedades o planeas crecer con nuevos proyectos.

Qué es una sociedad holding

Una sociedad holding es una empresa que busca poseer y gestionar participaciones o acciones de otras sociedades. En otras palabras, actúa como la “empresa madre” de un grupo, controlando las decisiones estratégicas y financieras de sus “filiales”.

Su objetivo es centralizar la gestión y optimizar la estructura empresarial, tanto desde el punto de vista organizativo como fiscal. La holding puede coordinar la actividad de sus filiales, repartir beneficios, recibir dividendos o incluso encargarse de tareas comunes como la administración o la financiación del grupo.

Por así decirlo, es una herramienta estratégica cada vez más utilizada por emprendedores, pymes y grupos familiares que buscan proteger su patrimonio, planificar el crecimiento y pagar menos impuestos de forma legal.

Tipos de sociedades holding

No todas las holding son iguales. Aunque comparten el mismo objetivo, su función dentro del grupo puede variar mucho. En España, las más comunes son las siguientes:

Holding pura

Este tipo de sociedad se dedica exclusivamente a poseer participaciones o acciones de otras empresas. No interviene en su gestión ni presta servicios a las filiales: su función es puramente patrimonial y estratégica.

Un ejemplo sería una sociedad que tiene el 100% de tres filiales y se limita a recibir dividendos.

Holding mixta o de gestión

Además de ser propietaria de las participaciones, participa activamente en la gestión y coordinación de las empresas del grupo. Centraliza funciones comunes, como contabilidad, recursos humanos o marketing, y aprovecha economías de escala. Es la más habitual entre pymes y grupos familiares.

Un ejemplo de esto sería una sociedad que coordina la estrategia financiera y administrativa de todas sus filiales.

Holding financiera o patrimonial

Su objetivo principal es invertir y gestionar activos financieros o patrimoniales, no solo acciones o participaciones. Suele ser utilizada por inversores o familiares que buscan una estructura para proteger, organizar y optimizar su patrimonio.

Holding familiar

Este tipo de holding es una variante de la anterior, pero que se crea para gestionar y transmitir el patrimonio de una familia empresaria, agrupando tanto las empresas operativas como los bienes personales bajo una sola estructura.

Permite profesionalizar la gestión, facilitar el relevo generacional y aprovechar ventajas fiscales en el Impuesto sobre Sociedades y el de Sucesiones y Donaciones.

El ejemplo perfecto es el de una familia que crea una sociedad holding para concentrar las participaciones de sus distintas empresas y gestionar su patrimonio de forma conjunta y eficiente.

Ventajas y desventajas de crear una holding en España

Antes de dar el paso de crear una holding tienes que tener claro si de verdad es lo mejor para ti. Aunque este tipo de estructura ofrece beneficios muy potentes, sobre todo a nivel fiscal y organizativo, también implica cierta complejidad administrativa, costes y obligaciones adicionales.

Por eso, antes de lanzarte, te conviene saber cuáles son sus ventajas y sus desventajas:

Ventajas fiscales de una holding

Una de las principales razones por las que muchas empresas crean una sociedad holding es su eficiencia fiscal. Este tipo de estructura permite optimizar la tributación dentro del grupo y reducir la carga impositiva de forma totalmente legal.

  • Exención del Impuesto sobre Sociedades en los dividendos y plusvalías. Si la holding posee menos del 5% de las participaciones de otra empresa durante más de un año, puede beneficiarse de la exención del 95% en los dividendos que reciba y en las ganancias obtenidas por la venta de esas participaciones. En la práctica, esto supone evitar la doble imposición.
  • Optimización en la distribución de beneficios. La holding puede decidir cómo y cuándo repartir dividendos entre sus filiales o socios, lo que da un margen de maniobra importante para planificar la carga fiscal y reinvertir beneficios de forma más eficiente.
  • Transmisión más ventajosa del patrimonio. En holdings familiares, permite organizar la sucesión empresarial sin necesidad de vender activos individualmente. Se puede transferir la propiedad a los herederos mediante participaciones, evitando costes y manteniendo el control de la estructura.
  • Mayor facilidad para deducir gastos comunes. La holding puede centralizar servicios administrativos, financieros o jurídicos del grupo, lo que permite imputar gastos deducibles de forma agrupada y reducir el coste global.

Como puedes comprobar, una holding bien estructurada puede convertirse en una herramienta fiscal super potente para crecer, diversificar y proteger el patrimonio empresarial.

Desventajas del holding

Aunque las ventajas fiscales son muchas, no todo es bueno. Crear una sociedad holding implica una estructura más compleja que no siempre compensa, sobre todo si el grupo no tiene el volumen o el patrimonio necesarios.

  • Mayor complejidad administrativa y contable. Una holding no deja de ser una empresa más, por lo que tendrás que cumplir con sus obligaciones. A esto tendrás que sumarle la gestión de las filiales, lo que puede duplicar las tareas y los costes.
  • Costes iniciales y de mantenimiento. La constitución de la sociedad, las escrituras notariales, el Registro Mercantil, las certificaciones y la llevanza de contabilidades separadas generan gastos fijos que pueden resultar innecesarios para estructuras pequeñas.
  • Posible pérdida de transparencia fiscal. Hacienda analiza con lupa las holdings, sobre todo si se sospecha que se han creado únicamente con fines de elusión fiscal. Para evitar problemas, tendrás que demostrar que la sociedad desarrolla una verdadera actividad de gestión o control empresarial.
  • Limitaciones para aplicar los beneficios fiscales. La exención del 95% en dividendos o plusvalías no se aplica automáticamente, es necesario cumplir ciertos requisitos. Si no se cumplen, los beneficios tributan con normalidad.
  • Riesgos en caso de mala planificación. Una holding mal estructurada puede generar conflictos entre socios, duplicidad de impuestos o incluso perder su función principal.

Cuándo conviene crear un holding

No todas las empresas necesitan una holding. Este tipo de estructura tiene sentido cuando existe una estrategia clara de expansión, diversificación o protección patrimonial.

Crear una holding puede ser una buena idea cuando:

  • Tienes varias empresas o actividades y quieres gestionarlas desde una sola matriz que centralice las decisiones y la financiación.
  • Buscas optimizar la carga fiscal, especialmente en lo relativo a dividendos o venta de participaciones, beneficiándote del régimen de consolidación fiscal.
  • Quieres planificar una sucesión familiar y proteger el patrimonio, algo muy habitual en holdings familiares.
  • Planeas vender parte del negocio o atraer inversores sin comprometer el control total de la estructura.
  • Necesitas separar riesgos, por ejemplo, aislando activos (como inmuebles o marcas) de las operaciones más expuestas.

Una sociedad holding no es una fórmula mágica, pero bien diseñada puede marcar la diferencia en tu eficiencia.

Requisitos para crear un holding

Ahora que ya tienes más o menos claro si esta forma jurídica es lo que buscas, debes saber qué se necesita para crear un holding:

  • Tipo de sociedad. El holding debe constituirse como una SL o una SA, dependiendo de la dimensión del grupo y de la estrategia de inversión. 
  • Objeto social adecuado. Debe incluir explícitamente la tenencia y gestión de participaciones o acciones de otras sociedades, así como, si procede, la gestión de bienes o actividades patrimoniales.
  • Capital social mínimo. Aunque no hay un mínimo legal específico para un holding más allá del establecido para SL o SA, se recomienda contar con un capital suficiente para realizar las adquisiciones de participaciones de las filiales y cubrir los gastos iniciales de constitución y gestión.
  • Participaciones de las filiales. Para poder beneficiarse del régimen fiscal de exención de dividendos y plusvalías, la holding debe poseer al menos un 5% de las participaciones de cada filial durante un periodo mínimo de 12 meses.
  • Escritura pública y registro. Debe formalizarse mediante escritura pública ante notario e inscribirse en el Registro Mercantil para asegurar la legalidad.
  • Cumplimiento fiscal y contable. Debe llevar contabilidad separada y cumplir con las obligaciones fiscales, incluyendo impuestos sobre sociedades, retenciones y, en caso de holdings familiares, la correcta planificación de sucesiones y reparto de dividendos.
  • Organización interna y estatutos claros. Es fundamental establecer unos estatutos sólidos que definan los derechos y obligaciones de los socios, el funcionamiento de juntas y órganos de gobierno, y los criterios para la transmisión de participaciones dentro del grupo.

¿Cumples los requisitos y quieres saber cómo constituir el holding? Vamos 😜

Cómo crear un holding paso a paso

Crear una sociedad holding no es tan complicado como suena, pero sí requiere una buena planificación y asesoramiento desde el principio.

No basta con constituir una empresa e ir agrupando a otras. Hay que estructurarla correctamente para cumplir con los requisitos legales y, sobre todo, aprovechar sus ventajas fiscales sin riesgos ante Hacienda.

Antes de ponerte manos a la obra, conviene tener claro qué tipo de holding quieres montar (familiar, patrimonial, empresarial…), qué sociedades formarán parte del grupo y cómo se relacionarán entre sí. Una vez definido el esquema, llega el momento de dar los pasos formales para crearla.

1. Define la estructura del grupo empresarial

Lo primero es tener claro qué sociedades formarán parte del holding y cuál será su papel. La sociedad holding será la matriz, y las demás dependerán de ella.

Este paso implica analizar las participaciones, sectores y posibles sinergias entre empresas.

2. Crea o adapta la sociedad matriz

Si no tienes una sociedad principal, tendrás que constituir una nueva. En ese caso, puedes optar por una Sociedad Limitada (SL) o una Sociedad Anónima (SA). Si ya tienes una empresa operativa que quieres convertir en holding, habrá que adaptar sus estatutos y objeto social para incluir la tenencia de participaciones.

3. Aporta las participaciones al holding

La clave del proceso está en que la sociedad matriz adquiera participaciones de las demás. Esto puede hacerse mediante compra directa de participaciones o acciones, o bien a través de una aportación no dineraria, es decir, aportando las participaciones a cambio de participaciones de la nueva sociedad.

4. Formaliza todo ante notario y en el Registro Mercantil

La creación o reestructuración de una holding requiere escritura pública y su inscripción en el Registro Mercantil. En la escritura deben detallarse las participaciones, los socios y el objeto social.

5. Comunica la operación a Hacienda

Una vez inscrita, hay que dar de alta la sociedad en la Agencia Tributaria y comunicar las operaciones realizadas, especialmente si ha habido aportaciones no dinerarias o transmisión de participaciones, que pueden tener implicaciones fiscales.

6. Revisa el cumplimiento de los requisitos fiscales del régimen de exención

Si quieres beneficiarte de las ventajas fiscales del régimen de sociedades holding es fundamental comprobar que cumples los requisitos del artículo 21 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, como mantener una participación mínima del 5 % durante al menos un año.

Si ves que se te hace bola, no dudes en acudir a una asesoría que ya esté acostumbrada a crear holdings, para que te agilice el proceso, además de guiarte entre los requisitos y las diferentes leyes que hay que cumplir para que Hacienda no te ponga sanciones.

Preguntas frecuentes sobre crear un holding

Te dejo con esta tanda de preguntas frecuentes que os suelen surgir cuando hablamos de crear un holding:

¿Cuánto cuesta crear un holding en España?

El coste de crear una sociedad holding en España depende de varios factores, como el tipo de sociedad, el capital social, los honorarios de notaría y registro y el asesoramiento profesional que se contrate. A grandes rasgos, los gastos más importantes son:

  • Capital social mínimo:
    • Para una Sociedad Limitada (SL), el capital mínimo es de 1 €, aunque se recomienda aportar más para cubrir operaciones y gastos iniciales.
    • Para una Sociedad Anónima (SA), el mínimo es de 60.000 €, de los cuales al menos el 25 % debe estar desembolsado al constituirla.
  • Gastos notariales y registrales. Elevar la escritura pública de constitución a notario y registrarla en el Registro Mercantil puede suponer entre 300 € y 1.000 €, dependiendo de la complejidad de la operación y del número de filiales aportadas.
  • Honorarios de asesoría y gestoría. Es muy recomendable contar con un asesor fiscal y legal especializado en holdings, cuya tarifa puede oscilar entre 500 € y 2.500 € según el alcance del servicio (constitución, planificación fiscal, redacción de estatutos, etc.).
  • Otros costes administrativos. Incluyen apertura de cuentas bancarias, obtención de certificados, publicación en el BORME y posibles gastos asociados a aportaciones no dinerarias o adquisición de participaciones.

¿Cómo tributa un holding en España?

Una sociedad holding tributa a través del Impuesto de Sociedades, pero su régimen fiscal puede variar según la estructura del grupo y las operaciones que realice. Lo más importante es entender cómo funcionan las exenciones y deducciones que diferencian a un holding de una empresa tradicional:

  • Régimen general del Impuesto sobre Sociedades. La holding tributa sobre sus beneficios netos a un tipo general del 25%, salvo que se acoja a regímenes especiales aplicables a entidades más pequeñas. 
  • Exención por dividendos y plusvalías de filiales. La holding tiene una exención parcial del 95% sobre los dividendos y las ganancias patrimoniales obtenidas de la transmisión de participaciones en otras sociedades.
  • Tributación de operaciones externas. Si la holding realiza actividades distintas a la tenencia y gestión de participaciones, esos beneficios tributarán con normalidad al 25% del Impuesto sobre Sociedades. 
  • Consideraciones en holdings familiares. Además del Impuesto de Sociedades, hay que planificar la transmisión de participaciones a herederos y posibles implicaciones en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, aprovechando los beneficios legales y evitando costes innecesarios.

Diferencia entre holding y grupo empresarial

Es habitual que estos dos conceptos se usen como sinónimos, pero en realidad no son exactamente lo mismo.

Un holding es una sociedad matriz creada específicamente para controlar y gestionar otras sociedades mediante la tenencia de participaciones o acciones. Su actividad principal no suele ser operar directamente, sino centralizar decisiones y demás.

Mientras que, un grupo empresarial es un conjunto de empresas vinculadas, que pueden o no tener un holding como matriz. El grupo se define por la relación de control o participación entre las sociedades, independientemente de si existe una sociedad específica dedicada a la gestión.

¿Cómo gana dinero un holding?

La holding no suele generar beneficios por sí misma. Su negocio se basa en obtener la rentabilidad a través de la gestión de sus participaciones en otras empresas de esta forma:

  • Con dividendos de filiales. Cuando las empresas participadas generan beneficios y los reparten, la holding recibe dividendos proporcionales a su participación. Gracias al régimen fiscal de exención del 95%, la mayor parte de esos dividendos no tributa, convirtiéndose en una fuente de ingresos eficiente.
  • Plusvalías por venta de participaciones. Si el holding vende las acciones o participaciones de una filial, puede obtener ganancias patrimoniales. Al igual que con los dividendos, el 95% de la ganancia suele estar exento, siempre que se cumplan los requisitos legales.
  • Gestión de activos y otras inversiones. Algunos holdings también generan ingresos mediante inversiones financieras, alquiler de inmuebles o prestación de servicios filiales, aunque estos ingresos tributan de manera normal al tipo general del Impuesto sobre Sociedades.
  • Optimización de la estructura fiscal. Aunque no es un ingreso directo, un holding puede aumentar la rentabilidad del grupo mediante planificación fiscal y financiera, centralizando beneficios, reduciendo costes administrativos y aprovechando deducciones y exenciones. 

¿Cuál es la estructura de un holding en España?

La estructura de un holding en España se organiza a través del holding que hará de sociedad matriz de la que dependen las sociedades filiales o participadas. Aunque puede variar según el tamaño y el objetivo del grupo, lo habitual es encontrar los siguientes elementos:

1. Sociedad matriz (holding). Es la empresa central que posee participaciones o acciones mayoritarias en las filiales.

2. Filiales o participadas. Son las sociedades en las que el holding tiene una participación significativa, generalmente superior al 5 % para poder beneficiarse del régimen fiscal de exención. Estas filiales pueden ser:

  • Operativas: realizan la actividad comercial o industrial del grupo.
  • Patrimoniales: gestionan activos como inmuebles, marcas o inversiones financieras.

3. Órganos de gobierno. El holding debe contar con los órganos típicos de una sociedad (junta de socios, administradores, etc.), que toman decisiones estratégicas y aseguran la correcta gestión del grupo. Además, puede establecer comités internos para coordinar filiales y supervisar inversiones o riesgos.

4. Participaciones intermedias (opcional). En grupos más complejos, puede haber sociedades intermedias que actúan como “holding de holdings” para gestionar varios subgrupos, facilitando la organización y la planificación fiscal de grandes estructuras.

Crear un holding en España es una estrategia súper eficaz para centralizar la gestión de varias empresas, optimizar la fiscalidad y proteger el patrimonio. Aunque su estructura y funcionamiento pueden parecer complejos al principio, con una planificación adecuada y cumpliendo con los requisitos legales es posible montar un holding sólido y eficiente.

Si estás pensando en dar el paso, contar con asesoramiento especializado marcará la diferencia y para eso nadie mejor que los asesores expertos de Rafael Marquina & Asociados 😜

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6 Pasos para iniciar un negocio | Emprende sin tropiezos

La idea de lanzarse a emprender suele venir acompañada de un montón de preguntas y, para muchos, del temor a la complejidad de montar una sociedad; pero no siempre es necesario, hay otras opciones.

Para una gran cantidad de emprendedores y pequeños proyectos, la figura del autónomo es, de lejos, el punto de partida más inteligente.

Este post es tu guía definitiva, voy a descifrarte todas las claves y explicarte cuáles son los pasos para iniciar un negocio desde cero. 😎

1. Define la idea u oportunidad de negocio

Antes de lanzarte a por los trámites, el primer y más crucial de los pasos es definir con claridad tu idea y, sobre todo, la oportunidad de negocio que hay detrás.

Muchos se lanzan con una idea vaga o con algo que les apasiona, pero sin haber validado si existe un mercado para ello. Esto es como construir una casa sin cimientos 😥

Plantéate qué problema resuelves o qué necesidad satisfaces. No vendas un productos o servicio; vende una solución a un problema o la satisfacción de una necesidad. Ponte en los zapatos de tu cliente y piensa: ¿Qué les frustra? ¿Qué les quita el sueño? ¿Qué les gustaría que fuera más fácil, rápido o mejor?

Y claro, para ponerte en sus zapatos, tienes que identificar a tu cliente ideal, y lo harás en el siguiente paso.

2. Elabora un plan de negocio

Cuando comienzas un negocio, necesitas un mapa que te guíe, te ayude a tomar decisiones y evite que te desvíes del camino; para eso tienes el plan de negocio.

Elaborar uno, aunque sea simple, te obliga a sentarte y pensar en la viabilidad de tu idea de forma estructurada. Esto es lo esencial en lo que debes centrarte para hacerlo:

Define al cliente ideal

Un error muy común al empezar es pensar que tu producto o servicio es para todo el mundo, y no. ¡Nada más lejos de la realidad! No puedes venderles a todos, sorry 🙄

Por eso, el segundo paso crucial es definir a tu cliente ideal. Esta persona no es un perfil demográfico vago, sino una representación semificticia de tu cliente perfecto. Conocerla te permitirá enfocar tus esfuerzos de marketing y ventas de forma precisa y efectiva.

Para poder construir a ese cliente ideal tienes que responder las siguientes preguntas:

  • Información demográfica:
    • ¿Quién es? ¿Qué edad tiene?
    • ¿Dónde vive? ¿En una gran ciudad, en un pueblo, o quizás en el extranjero?
    • ¿A qué se dedica? ¿Es empleado, autónomo, estudiante? ¿Cuáles son sus ingresos aproximados?
  • Sus problemas y desafíos:
    • ¿Qué le frustra de su día a día?
    • ¿Qué problema tiene que tu producto o servicio puede resolver?
    • ¿Qué obstáculos le impiden alcanzar sus objetivos?
  • Sus objetivos y motivaciones:
    • ¿Qué quiere conseguir en su vida personal o profesional?
    • ¿Qué es importante para él? ¿Ahorrar tiempo, ganar dinero, sentirse mejor, tener más seguridad?
    • ¿Qué le impulsa a tomar una decisión de compra?
  • Sus hábitos y comportamientos:
    • ¿Cómo busca información? ¿En Google, en blogs, en redes sociales?
    • ¿Qué redes sociales utiliza más? ¿Instagram, LinkedIn, TikTok?
    • ¿Prefiere leer, ver vídeos, o escuchar podcasts?
    • ¿Qué tipo de lenguaje utiliza? ¿Es formal, informal, técnico?

Mi consejo es que te imagines a la persona. Dale un nombre, una cara, un trabajo. Al tener este perfil detallado, no solo sabrás qué ofrecerle, sino dónde encontrarla y cómo comunicarte con ella.

Investigación de mercado

Una vez que tienes una idea clara y sabes a quién te diriges, es fundamental mirar hacia los lados. No tengas miedo a la competencia; en realidad, es una señal de que hay un mercado. Tu misión no es evitarla, sino estudiarla para encontrar tu lugar.

Para hacer una investigación de mercado efectiva y sin complicarte, sigue estos pasos:

  1. Identifica a tus competidores:
    • ¿Quiénes son los jugadores principales en tu nicho de mercado?
    • Haz una lista de 3-5 competidores directos e indirectos.
    • Los directos son los que ofrecen exactamente lo mismo que tú.
    • Los indirectos son los que ofrecen una solución alternativa al mismo problema.
  2. Analiza lo que hacen:
    • Precios: ¿Cuánto cobran? ¿Ofrecen diferentes planes o productos?
    • Servicios/Productos: ¿Qué exactamente venden? ¿Cuáles son sus puntos fuertes y débiles?
    • Comunicación: ¿Cómo se anuncian? ¿Qué mensaje transmiten? ¿Qué redes sociales usan? ¿Cómo interactúan con sus clientes?
    • Opiniones de clientes: Busca reseñas online y comentarios en sus redes sociales. ¿Qué les gusta a sus clientes y de qué se quejan? Ahí puedes encontrar las brechas que tú puedes cubrir.
  3. Encuentra tu diferenciación:
    • Una vez que has analizado a la competencia, es el momento de responder a la pregunta clave: ¿Qué te hace único?
    • No intentes ser mejor en todo, céntrate en una o dos cosas que te hagan destacar. ¿Es tu precio? ¿Tu calidad excepcional? ¿Un servicio al cliente 24/7? ¿Un enfoque más personalizado? ¿Un producto más ecológico?
    • Esta diferenciación es la Propuesta de valor única que usarás para atraer a tus clientes ideales.

Una buena investigación de mercado te proporcionará la información necesaria para posicionarte de manera inteligente y evitar los errores que otros ya han cometido, dándote una ventaja competitiva desde el primer día.

Propuesta de valor única

Después de analizar el mercado y definir a tu cliente ideal, ha llega el momento de la verdad. Tu propuesta de valor es el corazón de tu negocio. Es la promesa que le haces a tu cliente, la razón principal por la que debería elegirte a ti y no a tu competencia.

En un mercado donde hay miles de opciones, ser “uno” más es el camino más rápido al fracaso. Tienes que encontrar eso que te haga destacar.

Para definir tu propuesta de valor de forma efectiva, céntrate en responder lo siguiente:

  • ¿Qué valor extra aportas?: No se trata solo de qué vendes, sino de cómo tu producto o servicio mejora la vida de tus clientes. Piensa en los beneficios reales que ofreces. Puede ser un valor añadido de precio, calidad, atención al cliente, diseño…
  • Sé conciso y persuasivo. Una buena propuesta de valor debe ser tan clara que tu cliente la entienda en menos de 5 segundos. Debe ser una frase o eslogan que resuma perfectamente qué haces, para quién y por qué eres la mejor opción.
  • Diferenciación. No se trata de reinventar la rueda, sino de encontrar una forma única de hacer las cosas.

Al finalizar este paso, deberías tener una visión clara de qué vas a ofrecer, a quién se lo vas a ofrecer y, sobre todo, por qué eres la mejor opción. Esta claridad es la base sobre la que construirás el resto de tu estrategia.

3. Realiza un plan de financiación

Tener una gran idea de negocio es solo la mitad del camino. La otra mitad, y una de las más críticas, es saber cómo lo vas a financiar. Ya sea que te hagas autónomo o que montes una sociedad, necesitas plan de financiación que te permita arrancar y mantenerte a flote durante los primeros meses, cuando los ingresos aún son inestables.

Estos son los puntos claves que deberás considerar en tu plan de financiación:

¿Cuánto dinero vas a necesitar?

Para financiar tu negocio, uno de los pasos principales es saber qué cantidad exacta de dinero necesitas. Olvídate de los cálculos aproximados, porque los imprevistos siempre aparecen. Tienes que hacer ejercicio de sinceridad y realismo con tus finanzas para evitar quedarte sin liquidez a los pocos meses.

Te dejo aquí un listado de todos los gastos, dividiéndolos en dos categorías:

1. Inversión inicial

Estos son los gastos que solo harás una vez para poner tu negocio en marcha. Son la base de tu inversión y, una vez pagados, no volverán a aparecer (al menos por un tiempo).

  • Tecnología y equipamiento: No subestimes este punto. Un buen ordenador, software de diseño, licencias de programas, una cámara o equipo de sonido si eres creador de contenido, o una impresora de calidad pueden ser inversiones necesarias.
  • Identidad y presencia online: Esto incluye el dominio de tu web, el diseño de la misma, un logotipo profesional y la creación de perfiles en redes sociales.
  • Trámites legales:
    • Autónomos: El coste de la gestoría para el alta (muchas lo hacen gratis si contratas sus servicios) y posibles licencias.
    • Sociedades: Los gastos de notaría, el Registro Mercantil y el capital social mínimo de 3.000 € para una S.L.
  • Mobiliario y herramientas: Si necesitas montar una oficina o un taller, considera el coste de mesas, sillas, estanterías, herramientas específicas, etc.
  • Marketing inicial: El coste de imprimir tarjetas de visita, folletos, o la inversión inicial en publicidad digital para darte a conocer.

2. Gastos fijos mensuales

Estos son los gastos recurrentes que tendrás que afrontar cada mes, vendas o no. Mantenerlos bajo control es vital para asegurar la supervivencia de tu negocio.

  • Gastos laborales:
    • Autónomos: Tu cuota mensual de autónomo.
    • Sociedades: Los salarios de los empleados, los seguros sociales, etc.
  • Asesoría y software de gestión: La cuota mensual de tu asesoría y las suscripciones a programas de facturación, contabilidad o gestión de proyectos.
  • Alquiler y suministros: El alquiler de tu oficina o local, la luz, el agua, el gas e internet.
  • Comunicaciones: El coste de tu línea de teléfono, el hosting y el mantenimiento de tu página web.
  • Marketing y publicidad: Si mantienes una campaña de anuncios constante, este será un gasto fijo mensual.
  • Otros gastos: Seguros, gastos bancarios, mantenimiento de equipos, etc.

Una vez que tengas este listado, suma todas las cantidades. Pero, ¡no te quedes ahí! A este total, añade un fondo de seguridad de al menos un 15-20%. Los imprevistos siempre surgen y tener este margen te dará la tranquilidad necesaria para afrontar los primeros y más inciertos meses de tu negocio.

ntidades y añade un colchón de seguridad del 15-20%. Esto es vital para cubrir imprevistos que siempre surgen al principio.

Fuentes de financiación

Sabiendo exactamente cuánto dinero necesitas para arrancar, es el momento de explorar las opciones para conseguirlo. No todas las fuentes de financiación son iguales. Cada una tiene sus ventajas y sus riesgos, y la elección dependerá del tipo de negocio que tengas y de tu situación personal.

Estas son las fuentes de financiación más comunes:

  • Autofinanciación. Es la forma más directa y sin complicaciones de financiar tu proyecto. Consiste en utilizar tus propios ahorros y los ingresos que generas desde el inicio.
  • Ayudas y subvenciones. Las instituciones públicas, tanto a nivel nacional como autonómico y local, ofrecen diversas ayudas para fomentar el emprendimiento.
  • Financiación bancaria. Su tus ahorros no son suficientes, el banco puede ser tu mejor aliado. Puedes optar por los microcréditos o los préstamos.
  • Financiación alternativa. Si tu proyecto tiene un alto potencial de crecimiento o un componente social, estas opciones pueden ser interesantes. Puedes optar por los inversores externos o plataformas de crowdfunding.

La clave para una financiación exitosa es la combinación estratégica. Empieza siempre por lo más sencillo y seguro (autofinanciación, subvenciones) y considera la financiación externa solo cuando sea estrictamente necesario y tengas un plan sólido para devolverla.

Proyección de ingresos

Este paso es fundamental para saber si el negocio es viable y en cuánto tiempo puedes empezar a ver beneficios. No vale tirar por lo alto, aquí la sinceridad es clave:

  • Estima cuántos clientes puedes tener en los primeros meses.
  • Calcula el ticket medio (cuánto gasta de media un cliente).
  • Sé conservador los primeros 6 meses, y algo más optimista a partir del séptimo.

Ejemplo para un pequeño comercio:

  • Ticket medio: 25 €
  • Objetivo mes 1: 60 ventas → 1.500 €
  • Objetivo mes 6: 200 ventas → 5.000 €

Mi consejo es que será mejor quedarte corto y tener margen de reacción que fliparte y acabar en números rojos desde el segundo mes 🙄

Plan de amortización

Si pides un préstamo, tienes que tener claro cómo lo vas a devolver. Esto se llama plan de amortización. Incluye:

  • Importe total del préstamo.
  • Tipo de interés.
  • Número de meses para devolverlo.
  • Cuota mensual.
  • Inicio del pago (¿hay carencia?).

Ejemplo:

  • 15.000 € a devolver en 3 años con un 5% de interés
  • Cuota mensual aproximada: 450 €
  • Intereses totales: ~1.200 €

No te comprometas a una cuota mensual que supere el 25-30% de tus ingresos medios. Si no, acabarás ahogado.

4. Escoge la forma jurídica

Ahora toca formalizar tu situación. El camino que elijas para empezar, como autónomo o como sociedad, tendrá implicaciones importantes en tu responsabilidad, fiscalidad y gestión.

Alta como autónomo

El alta como autónomo es la forma más rápida y económica de empezar a operar legalmente, y es ideal para proyectos que están arrancando.

Esto es lo que deberías hacer:

  • Alta en Hacienda. Este es el paso que te convierte oficialmente en un profesional por cuenta propia ante la Agencia Tributaria. Para ello, tienes que presentar el modelo 036 para declarar tus datos personales y de contacto, la fecha de inicia de tu actividad, y el epígrafe del IAE (Impuestos de Actividad Económicas) que identifica tu actividad, vital para tus obligaciones fiscales.
  • Alta en la Seguridad Social. Una vez que has dado el primer paso, tienes un plazo de 60 días para darte de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos). Este paso es fundamental para cotizar y tener derecho a prestaciones sociales.
  • Licencia de actividad. Si vas a abrir un local comercial, una tienda o una oficina con atención al público, es muy probable que necesites una licencia de actividad y apertura de tu ayuntamiento.

👀 Y ojito, porque si es la primera vez que te das de alta o si han pasado más de dos años, puedes acceder a la Tarifa Plana, una bonificación que reduce significativamente tu cuota durante los primeros meses.

Constituir una sociedad

Constituir una sociedad, como una Sociedad Limitada (S.L), es una opción un poco más costosa y con más trámites, pero que ofrece mayor separación entre tu patrimonio personal y el de la empresa.

Estos son los pasos que tienes que seguir:

  • Certificación negativa de nombre. El primer paso es solicitar al Registro Mercantil Central una certificación que garantice que el nombre que has elegido para tu empresa no está ya registrado.
  • Depósito del capital social. Para constituir una SL en España, necesitas un capital social mínimo de entre 3.000 € o 1€. Sí, sí, como lo lees, puedes constituir una empresa con un euro. Este capital debe ser depositado en una cuenta bancaria a nombre de la futura sociedad.
  • Estatutos sociales. Debes redactar los estatutos sociales, que son las normas de funcionamiento de la empresa. Aquí se definen el objeto social, el domicilio, la administración, etc.
  • Escritura pública ante notario. Con la certificación de nombre, el depósito y los estatutos listos, el siguiente paso es acudir a un notario para firmar la escritura pública de constitución de la sociedad.
  • Obtén el NIF y Alta en Hacienda. En la notaría te darán el Número de Identificación Fiscal (NIF) provisional. Luego deberás dar de alta la sociedad en Hacienda a través del modelo 036 y, una vez inscrita en el Registro Mercantil, pedir el NIF definitivo.
  • Inscripción en el Registro Mercantil. Finalmente, el último paso legal es inscribir la escritura de constitución de la sociedad en el Registro Mercantil de la provincia correspondiente. A partir de ese momento, la sociedad adquiere personalidad jurídica propia.

Sabiendo todo esto, ¿qué opción debes elegir?

Si vas a empezar solo o con un socio de confianza, con una inversión inicial limitada y sin grandes riesgos, empezar como autónomo es la mejor opción. Si prevés un alto volumen de negocio, quieres proteger tu patrimonio personal o necesitas la credibilidad de una empresa para acceder a financiación, la constitución de una sociedad puede ser la mejor decisión a medio y largo plazo.

Y si quieres quitarte de tanto papeleo y dudas, lo mejor es que acudas a una asesoría especializada como Rafael Marquina & Asociados. Sus asesores te acompañarán durante todo el proceso, ayudándote y aconsejándote para que tomes las mejores decisiones 😎

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Qué hacer cuando los socios no se llevan bien | Consejos

Cuando decides montar una empresa junto a otra persona la cosa empieza con ilusión, ideas y planes para comeros el mundo. Pero… ¡Ay! Al igual que sucede en las parejas, las relaciones entre socios no siempre son idílicas.

Con el tiempo pueden aparecer problemas y claro, si los socios no están bien… la empresa puede que no esté en su mejor momento 🤔

Saber qué hacer cuando los socios no se llevan bien te ayudará a gestionar lo mejor posible en esas situaciones, sobre todo para que el negocio no se vea afectado. Toma nota de estos consejos que son mano de santo. 

Qué hacer cuando los socios no se llevan bien

Vamos a ir despacito y con buena letra para que no se nos queda nada colgado, pero si necesitas más ayuda no dudes en que contactar con los asesores de Rafael Marquina & Asociados. Ellos seguro que pueden iluminarte si lo necesitas 🙌

Deja todo claro por escrito

Este artículo te va a sonar a matrimonio, pero es que esto es un poco así. Lo primero de todo, cuando os lancéis a formar una sociedad tenéis que pensar en el futuro y decidir qué pasará si os peleáis. 

Para eso existe un documento llamado “pacto de socios” que actúa como un acuerdo matrimonial. La cosa es no tener que usarlo, pero si algún día hace falta no está de más tenerlo hecho.

Un pacto de socios incluye puntos como:

  • Qué pasa si uno de los dos quiere dejar la empresa.
  • Cómo debéis tomar las decisiones importantes para el negocio.
  • Qué hacer si uno de los dos hace un bloqueo.

Tener estas cosas ya decididas de antemano os puede evitar muchas discusiones en el futuro, y también tener que pagar a un abogado.

Mantener la comunicación

Esto puede parecer obvio, pero es que muchas veces el verdadero problema entre socios es que no se comunican lo suficiente y esto lleva a que haya roces, conflictos y al final se os caliente la boca y acabéis fatal.

Establecer momentos para reuniros es importante para poner sobre la mesa qué os preocupa, hacia dónde queréis que vaya el negocio y tratar los temas que vayan surgiendo. 

Una conversación cara a cara es mucho mejor que un mail o un whatsapp pasivo-agresivo  con indirectas.

Si llega un punto en el que veis que la cosa no va bien, siempre podéis contar con un mediador externo como alguien de confianza o un asesor como los de Rafael Marquina & Asociados.

Cómo es una separación de socios

Cuando los socios no se llevan bien y veis que la cosa no da para más, es el momento de separarse. Aquí lo importante es hacerlo bien. Para eso:

  • Revisad lo que tenéis escrito en el pacto de socios. Y no solo revisarlo, haced caso de lo que diga para evitar que el conflicto se alargue innecesariamente.
  • Haced una valoración justa de la empresa. Para esto lo mejor es contar con un mediador para que haga una tasación de la empresa real que permita dividir las partes de forma justa.
  • Definir si se compra o se vende la participación en el negocio. Esto es una estrategia muy común. Uno de los socios compra las acciones del otro para que pueda retirarse de la sociedad. 
  • Recurrir al arbitraje o pasar a nivel judicial. Si no hay manera de que os pongáis de acuerdo de forma “amistosa”, es posible resolver el conflicto a través de un arbitraje o por la vía judicial. 

El arbitraje es más rápido que pasar por los tribunales así que os recomiendo que tratéis de contar con este sistema antes de ir a juicio.

  • Dejad todo documentado legalmente. Es importante que todas las decisiones que toméis queden bien registradas para que no vuelvan a salir conflictos en el futuro o queden cosas por resolver. 

👉 Sobre todo, cuando los socios no se llevan bien, lo más importante al final es mantener el respeto en todo momento. Es verdad que termina un proyecto conjunto pero tampoco hace falta llevarse fatal porque no se sabe cuándo la vida va a hacer que os crucéis otra vez.

Separación cuando los socios no se llevan bien

No te preocupes, aunque tener que romper una relación laboral cuando los socios no se llevan bien es un mal momento, la realidad es que ayuda a aprender. 

Así, la próxima vez que decidas comenzar un proyecto tendrás más experiencia a la hora de asociarte, o sabrás qué límites poner, y eso también es una buena enseñanza para un emprendedor.

Los socios pueden tener roces en el día a día, pero lo importante es evitar que llegue un punto en el que ir a trabajar sea como ir a la guerra. 

Mantener una buena comunicación y  tener claros los roles de cada uno puede hacer que la mayoría de los conflictos se resuelvan sin problema. 

Si de todas formas la relación no funciona, lo mejor es tener un buen pacto de socios hecho previamente o contar con la ayuda de expertos en la gestión de empresas como los de Rafael Marquina & Asociados. 

Recuerda que no tenéis por qué pasar por el proceso solos porque para eso están los asesores que os echarán una mano en todo momento para que lleguéis a un acuerdo justo para ambas partes. ¡Mucho ánimo! 😉

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10 negocios sin explotar en 2025

Seguro que habías escuchado eso de «es que ya todo está inventado». Pues no estoy de acuerdo, de hecho queda mucho por inventar todavía; y no solo eso, aunque ya estuviese todo inventado, quedan muchos negocios sin explotar con los que puedas conseguir grandes beneficios.

Te voy dar algunas ideas de empresas originales que se necesitan para la realidad actual y que no tienen tanta competencia hoy en día 😜

¿Quién sabe? Lo mismo en esta lista encuentras algo que te apasiona, te lanzas a hacerlo y te conviertes en el Amancio Ortega de ese sector. ¡Por soñar que no quede!

Negocios sin explotar en 2025

Te dejo mi top 10 de los mejores negocios sin explotar: 

1. Reparación de persianas eléctricas y puertas automáticas

Algunos de los negocios que más alta demanda tienen tanto en hogares como en oficinas o locales comerciales son aquellos dedicados a labores técnicas y de mantenimiento de los locales. 

Actualmente hay poca competencia especializada en el área de la reparación de persianas eléctricas y puertas automáticas y se trata de un sector en el que se puede obtener una buena rentabilidad, ya sea al ofrecer servicios urgentes o contratos mensuales. 

Piensa en la de edificios de obra nueva en los que todo va por domótica o automatizado, ¡ahí tienes un hueco para explotar!

2. Instalación de césped artificial

Si algo nos enseñó el tiempo encerrados en casa fueron las ganas de hacer que nuestro hogar sea lo más bonito y cómodo posible, pero no solo eso, también las empresas buscan adornar sus espacios exteriores con una solución que les ahorre agua y mantenimiento. 

Enfocar tu carrera hacia la venta e instalación del césped artificial puede ser interesante porque hay pocas instalaciones que ofrezcan soluciones personalizadas. La ganancia está en el metro cuadrado instalado así que es mejor coger grandes proyectos.

3. Mantenimiento de extractores en restaurantes

En nuestro país la ley obliga a que los establecimientos de restauración cuenten con extractores que estén limpios y en buen estado. 

Si haces una búsqueda rápida verás que hay pocos servicios especializados en este área y se trata de algo que los hosteleros deben hacer sí o sí. Un negocio perfecto para conseguir contratos fijos en el mundo de la hostelería.

4. Reparación y mantenimiento de cargadores de coche eléctrico

Si te interesa el mundo del motor sabrás que uno de los principales problemas que encuentran los conductores de coche eléctrico es los fallos en los cargadores. 

El parque de este tipo de vehículos está creciendo rápidamente y hay pocos técnicos que puedan instalar, reparar y hacer el mantenimiento de los cargadores. 

Esta situación facilita que puedas obtener un amplio margen de beneficio y que, incluso, puedas llegar a acuerdos con municipios, comunidades autónomas o empresas privadas para ser tú quien proporciona el servicio.

5. Limpieza de paneles solares

Cada vez son más los hogares y comunidades de vecinos que optan por la energía solar pero la suciedad reduce drásticamente la eficiencia de los paneles. 

Si eliges este negocio tendrás una demanda creciente y poca competencia, además, puedes combinarlo con tareas de mantenimiento eléctrico o reparación de tejados.

6. Tiendas de productos sostenibles

La conciencia medioambiental está en aumento y cada vez son más las personas que buscan consumir de una forma más responsable. 

Tiendas de segunda mano, productos a granel o de productos ecológicos pueden ser un negocio interesante para captar al público y conseguir beneficios.

7. Reparación o reacondicionamiento de electrodomésticos

Por mucho que digan, la obsolescencia programada existe y da mucha rabia tener que tirar un electrodoméstico que llevas utilizando poco tiempo. 

Pocos servicios técnicos o talleres se hacen cargo de estas tareas por lo que se trata de un negocio sin explotar que además puedes compaginar con la venta de repuestos o de electrodomésticos reacondicionados de segunda mano.

8. Reparación de elementos exteriores y mobiliario urbano

Bancos, pérgolas, toldos, vallas o parques infantiles necesitan empresas que puedan hacer el mantenimiento y reparación de los elementos que se encuentran en el exterior y apenas hay competencia. Un negocio con alta demanda tanto desde el sector público como el privado.

9. Servicios de ciberseguridad para hogares y empresas

Cada vez estamos más conectados y eso favorece el aumento de hackeos. Especialízate en la auditoría de seguridad o la configuración y mantenimiento de sistemas seguros. 

Un negocio con una alta demanda que además se percibe como importante y tiene una alta valoración, por lo que la rentabilidad puede ser muy alta.

10. Desarrollo de servicios digitales personalizados

Muchos de los servicios que antes solo se podían hacer de forma presencial están pasando a darse en el entorno online de una forma personalizada. Orienta tu carrera al desarrollo y mantenimiento de servicios de salud digital, telemedicina, ecommerce o formación online, un área de las tecnologías digitales cada vez más demandada por las empresas.

Como ves, te he hecho una lista de 10 negocios sin explotar,  pero aún quedan muchos más. 

Sal de lo común y busca un nicho en el que falten profesionales para hacer que tu negocio crezca como la espuma. Está claro que no todo está inventado y si lo está… ¡falta gente para cubrir las necesidades! 

Echa un ojo a esta lista pensando en tus capacidades y no tengas miedo a lanzarte a la piscina, claro, siempre mejor con asesores top como los de Rafael Marquina & Asociados. Ser valiente al emprender es importante, pero montar un negocio sabiendo que tiene una gran demanda y rentabilidad hace que se duerma mejor por las noches. ¡Es el momento de lanzarse a la aventura!

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¿Quién paga las deudas de una Sociedad Limitada?

Cuando crece el negocio, para muchos autónomos la mejor solución es crear una Sociedad Limitada para proteger su patrimonio, si las cosas van mal. 

La SL responde con el patrimonio de la propia sociedad, pero, y si no es suficiente… ¿quién paga las deudas?

Si estás pensando en hacerte SL, necesitas tener una respuesta para que luego no te quedes con cara de póker si, por desgracia, te toca pasar por eso 🤔

Cómo funciona la responsabilidad en una SL

Una sociedad limitada (SL) es una empresa con personalidad jurídica propia, que tiene un capital social y también sus propios bienes, derechos y obligaciones.

La SL es “alguien” distinto de ti ante clientes, bancos y Hacienda en los negocios y que sirve para:

  • Separar y proteger tu patrimonio, separando tu cuenta personal de las empresariales. Así, si el proyecto se complica, la deuda impacta primero en la empresa.
  • Operar con imagen empresarial, porque facilita contratos B2B, licitaciones y acceso a financiación, ofrece una imagen de profesionalidad y genera confianza. También da garantía de continuidad, puesto que es algo separado de ti que puede funcionar si la lidera otra persona.
  • Organizar el crecimiento, ya que admite entrada y salida de socios, abrir delegaciones, optimizar la retribución, etc.
  • Tributar de forma eficiente. Esto es porque al tributar por el impuesto sobre sociedades, el tipo impositivo es menor y se puede contar con ayudas, bonificaciones y con posibles incentivos para nuevas entidades. Así será más fácil planificar retribuciones (nómina, dividendos, alquileres) con cabeza.

¿Quién maneja los hilos de una Sociedad Limitada?

Aunque la SL es una entidad por sí misma, en realidad necesita estar vinculada a una persona física para poder existir y operar. Estas personas pueden tener la categoría de:

Socio

El socio tiene la propiedad de la sociedad, es el dueño. Sus características son:

  • Puede ser único socio o ser varios.
  • Aporta el capital social, tiene participaciones.
  • Su responsabilidad queda limitada a lo aportado, salvo avales o marrones de fraude.

Además, los socios son los que toman las decisiones en Junta (cuando son varios) como el nombramiento o cese de administrador y otros cargos, aprobación de cuentas, reparto de beneficios, etc. 

Administrador

Es quien gestiona, lleva el día a día y representa a la sociedad frente a terceros:

  • Puede haber uno solo o varios, que a su vez pueden ser solidarios o mancomunados, e incluso puede haber un consejo de administración.
  • Debe actuar con diligencia y lealtad.
  • Tiene que cumplir con Hacienda y la Seguridad Social.
  • Puede convocar juntas y debe documentar las decisiones.

¿Qué sucede cuando la Sociedad Limitada tiene deudas?

Como te he comentado antes, la Sociedad Limitada tiene su propio patrimonio, por lo que puede responder con él a las deudas en las que incurra desarrollando su actividad empresarial, dejando el tuyo a salvo.

Cuando empiezan a aparecer las deudas, cada acreedor intentará cobrarlas como pueda:

  • Los bancos aplicarán las hipotecas (si las hubiera).
  • Hacienda y la Seguridad Social embargarán las cuentas para cobrar impuestos y cotizaciones.
  • Trabajadores, proveedores, etc., cada uno irá reclamando y se irán pagando por orden de reclamación.

Pero cuando las deudas ya son tan importantes que se presentan en concurso de acreedores, entonces existe un orden de prioridad en los pagos:

  1. Los trabajadores y gastos imprescindibles.
  2. Los bancos y quienes tengan garantías reales, es decir, que el objeto de la deuda sea un bien en concreto que lo puedan vender para recuperar el dinero (maquinaria, vehículos…).
  3. La Administración (AEAT y Seguridad Social). 
  4. Los proveedores y resto de acreedores sin garantías, gastos subordinados (multas, intereses, etc.).

¿Se puede embargar a una Sociedad Limitada?

Ahora bien, imagínate que las deudas son cada vez más importantes y ya no hay capital disponible. ¿Qué se hace?

Lo siguiente es embargar:

  • Los bienes de la sociedad limitada, es decir, dinero (caja y cuentas bancarias).
  • Los derechos de cobro a corto plazo, es decir, facturas que estén a punto de vencer, efectos, valores, etc.
  • Los sueldos y pensiones paguen a sus trabajadores jubilados.
  • Inmuebles, almacenes, oficinas, etc. que sean propiedad de la sociedad.
  • Rentas o intereses que generen sus inversiones (si las ha hecho) y objetos de valor (joyas, cuadros, enseres, etc.).

¿Cuándo se reclama el pago de la deuda a los socios?

Ya te comenté que la finalidad de crear una Sociedad Limitada era proteger el patrimonio de los socios y que la sociedad responda por todo lo que debe.

🚨 Si ocurriera que ni siquiera embargando los bienes de la sociedad se llegase a poder saldar la deuda, lo siguiente es reclamar a los socios porque son sus propietarios.

Entonces, aunque según la Ley de Capital la respuesta a la deuda de los socios se limita a sus aportaciones de capital, puede suceder que les toque pagar si:

  • Tiene aportaciones de capital social pendientes, por lo que se les puede exigir la parte aún no desembolsada.
  • Hay avales o garantías personales firmadas por el socio (préstamos, alquileres, contratos…) que hiciera la empresa.
  • Existe una garantía real del socio, es decir, que el socio tiene una hipoteca o pidió un préstamo para respaldar a la empresa.
  • Se han repartido dividendos o beneficios sin tener en cuenta la mala situación de la empresa, así que se le puede pedir la devolución.
  • Cuando se liquida la empresa, el socio recibe su parte, pero no se han pagado a los acreedores, así que habrá que devolver el dinero.
  • Se utiliza la SL como pantalla para eludir pagos y responsabilidades
  • El socio actúa como administrador (pero no figura formalmente), entonces responderá como administrador

Si el socio no cumple nada de esto, entonces no tiene que pagar nada. 

Por ejemplo, una empresa con 2 socios que incurre en 40.000 € de deuda por un préstamo en el que uno de los socios firmó un aval de garantía de 30.000 €.

El banco podrá ejecutar el aval firmado, por lo el socio que firmó el aval responderá por esos 30.000 €. 

Sin embargo, al otro socio no se le podrá reclamar nada y no pagará nada.

¿Cuándo se reclama el pago de la deuda a administrador/es?

En cuanto a la otra figura de la sociedad, el administrador, en principio, no tiene que pagar por las deudas de la empresa porque es un “trabajador”, aunque sea especial.

Por lo tanto, a un administrador no se le puede reclamar ninguna deuda y responsabilidades, salvo en un par de casos:

  • Cuando incumple sus deberes legales como administrador y no ha actuado ni con diligencia ni lealtad. Esto sucede si:
  • La empresa se iba a disolver, pero no se convocó a la junta ni se pidió un concurso de acreedores.
  • Trabajó con mala praxis, es decir, a sabiendas de que no lo hizo como debería y va a tener consecuencias para la empresa.
  • Incumple repetidamente los pagos a la Administración.
  • Un juez dictamina que el concurso de acreedores de la empresa no se ha hecho.
  • Actúa como administrador, pero no figura formalmente en ninguna parte.
  • Cuando ha puesto su firma como garantía (como pasaba antes con los socios).

Para ver mejor esto, ahora imagina que la SL tiene pérdidas y el administrador no convoca una junta ni tampoco solicita concurso de acreedores y, encima, firma un leasing para la empresa de 20.000 €.

Lo que va a ocurrir es que la empresa del leasing reclame al administrador los 20.000 € porque es el que firmó como persona y no actuando en nombre de la empresa.

Además, ha hecho esto sin que se haya disuelto la empresa, por lo que se le presupone mala praxis.  

¿Cómo puedes blindarte para que no vayan a por ti siendo socio o administrador?

Si no quieres pagar el pato por las deudas de tu empresa, lo que tienes que hacer es:

  • Tener las cuentas separadas y no mezclar el patrimonio personal y empresarial.
  • Tener tu remuneración (nómina, contrato) bien documentada.
  • No mezclar gastos: los tuyos son tuyos y los de la empresa van a la sede.
  • Realiza controles periódicos del patrimonio neto, convoca juntas, etc.
  • Mantén la empresa al día en sus obligaciones fiscales y tributarias. Y, por supuesto, con Hacienda.
  • No firmes avales, garantías y demás si no es en representación de la SL.
  • Crea y conserva las actas de las juntas, no repartas dividendos si las cuentas no están saneadas.

En definitiva, si tienes una SL, tu patrimonio personal está a salvo siempre que hagas las cosas bien. 

Pero si quieres estar bien seguro, te aconsejo que consultes y te asesores con un buen profesional, como los de Rafael Marquina & Asociados, para garantizar que las cuentas están claras y tu dinero a salvo.

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VeriFactu | El nuevo sistema de facturación para autónomos

¿Un nuevo sistema de facturación? Sí, como lo lees. 

Pero antes de que empieces a pensar en qué difícil es todo y cuánta complicación supone ser autónomo, lee lo que te voy a explicar, quizás hasta te acabes enamorando del mundo Verifactu y la factura simplificada.

Qué es VeriFactu

Se trata de una de las medidas establecidas por la ley 58/2003, de 17 de diciembre para luchar contra el fraude fiscal.

VeriFactu ha surgido con la Ley Antifraude. Tiene como principal objetivo evitar o reducir las posibilidades de manipulación en las facturas emitidas. 

Se puede considerar VeriFactu a cualquier sistema de facturación electrónica que se pueda verificar a través de su envío a la Agencia Tributaria.

Los requisitos que debe cumplir este software están recogidos en el RD 1007/2023, de 5 de diciembre.

Recuerda, el cambio a este sistema podrás realizarlo en cualquier momento, pero cuando una vez lo hagas tendrás que usarlo de forma obligatoria hasta el final del año natural.

Cómo funciona VeriFactu

VeriFactu funciona a través de un software de facturación que esté certificado por la Agencia Tributaria. Con esta herramienta es posible que el emisor de la factura pueda enviarla inmediatamente y de forma segura a la Agencia Tributaria por medios telemáticos. 

Entonces, el proceso es el siguiente: 

  • La empresa o autónomo genera la factura de la venta o prestación de servicios a través del software de facturación correspondiente. 
  • El programa envía la factura junto con todos los detalles a la Agencia Tributaria. Este envío se hace en tiempo real a través de internet, en formato XML. 
  • El cliente recibe la factura, donde pone en la parte superior la palabra VeriFactu, para que el receptor sepa que el proceso se ha hecho correctamente y Hacienda tiene toda la información. 

Como ves, el funcionamiento de VeriFactu no tiene diferencia alguna en cuanto al proceso de emisión de la factura, puesto que es el programa de facturación el que se encarga del envío de la información y el emisor no tiene que hacer nada. Dejarán de ser válidas aquellas facturas emitidas en Word o Excel.

¿Qué datos envía VeriFactu a la Agencia Tributaria?

Los datos que envía el programa de facturación a Hacienda son los siguientes: 

  • Datos identificativos. Se incluyen el NIF, nombre y apellidos o razón social tanto del emisor como del destinatario, salvo que la factura sea simplificada. También consta si fue emitida por un tercero.
  • Número y serie de la factura
  • Fechas. Se debe informar de la fecha de expedición, de las operaciones y de la recepción del pago anticipado.
  • Tipo de factura. Es decir, si es completa o simplificada.
  • Factura rectificativa o sustitutiva. En ambos casos habrá que indicar las respectivas rectificaciones o sustituciones.
  • Descripción de las operaciones que han generado la factura.
  • Importe total de la factura.
  • Regímenes fiscales aplicados a las operaciones. 
  • Códigos de identificación del sistema informático y del registro del alta.
  • IVA. Si se aplica habrá que indicar el tipo, la cuota, la base imponible, tipos del recargo de equivalencia y si no habrá que especificar que está exenta. 
  • Cuándo se generó. Se indica fecha, hora, minuto y segundo en la que se creó.
  • Código QR. Y no, no necesitarás imprimir la factura.

Qué ventajas tiene VeriFactu

La empresa o autónomo que emite una factura con VeriFactu se puede beneficiar de las siguientes ventajas: 

  • Calidad en la facturación. El software VeriFactu asegura la exactitud y autenticidad de los registros de facturación. 
  • Mejora la relación con Hacienda. La automatización de la facturación conforme a este sistema hace que las relaciones con la AEAT sean más fluidas y transparentes.
  • Genera más confianza. Los clientes a los que vendes tus productos y servicios lo tendrán más fácil a la hora de verificar los datos contenidos en tus facturas.
  • Ayuda a la digitalización de tu empresa. Ahorra recursos y también mejora la productividad.
  • Simplifica la contabilidad y fiscalidad. La presentación de los modelos trimestrales y anuales será más sencilla, ya que la Agencia Tributaria ya tendrá toda la información.
  • Menos requisitos técnicos: Los sistemas VERI*FACTU son más sencillos de implementar que los no verificables.

Qué necesitas para usar VeriFactu

El RD 1007/2023 es el que establece los requisitos que debe cumplir el software que utilices para tu facturación. 

Te lo explico.

¿Qué requisitos exige VeriFactu al software de facturación?

Los requisitos exigidos para el uso de VeriFactu con el software de facturación son: 

  • Que tenga la capacidad para garantizar la conservación, integridad, accesibilidad, trazabilidad, inalterabilidad y legibilidad de los registros de facturación.
  • Poder generar de manera inmediata un registro de facturación de alta por cada factura que se emita.
  • Tiene que ser apto para remitir información de los registros de facturación generados electrónicamente a la AEAT. Dicha comunicación se hará de forma segura, correcta, automática, integra, continuada, consecutiva, fehaciente e instantánea.
  • Deberá encadenar las facturas entre sí. Con esto se consigue facilitar la verificación de que no han sido alteradas con posterioridad a su presentación.

Cuándo entra en vigor VeriFactu

El reglamento VeriFactu (RD 1007/2023) entró en vigor al día siguiente al de su publicación, que fue el 7 de diciembre de 2023. Sin embargo, como exige ciertos requisitos técnicos, se da más plazo a los obligados tributarios para que puedan adaptar su software de facturación a ellas.

Así, la fecha límite para que entre en vigor la obligatoriedad en la factura electrónica es el 1 de enero 2026 para las sociedades y el 1 de julio para los autónomos.

 Recientemente, la Agencia Tributaria confirmó que a partir de julio de 2025 todos los programas de facturación que se vendan en España deberán ofrecer la opción de activar Verifactu y enviar las facturas a Hacienda de forma automática.

Quiénes deben usar VeriFactu 

En cuanto al término territorial, deben utilizarlos todos los que no se encuentren en territorios forales, Canarias, Ceuta y Melilla

No deberán utilizarlo las empresas que estén acogidas al Suministro Inmediato de Información (SII), pues ya están informando a Hacienda de todas sus transacciones. 

Deberán acogerse a este nuevo sistema todos aquellos que usen sistemas informáticos de facturación, ya sea en una parte o en la totalidad de su actividad. 

En cuanto al tipo de contribuyente, se incluyen en el uso de VeriFactu:

  • Contribuyentes del Impuesto de Sociedades, con excepciones.
  • Contribuyentes del IRPF que lleven a cabo actividades económicas.
  • Contribuyentes del IRNR que obtengan rentas por medio del establecimiento permanente.
  • Entidades en régimen de atribución de rentas que desarrollen actividades económicas.
  • Quienes desarrollen y comercialicen el software de facturación.

¿Deben usar VeriFactu los autónomos?

Solo se excluye el cumplimiento de la norma en relación con aquellas transacciones que, con base en la normativa tributaria (especialmente en el Reglamento de obligaciones de facturación (ROF) RD 1619/2012) no deban documentarse en factura, así como aquellos otros supuestos que dispongan de autorizaciones específicas, emitidas por el Departamento de Gestión de la Agencia Estatal de Administración Tributaria para no emitir facturación.

Ahora ya conoces el nuevo sistema de facturación para autónomos. VeriFactu no tiene que ser algo negativo, al revés, puede aportar muchas cosas buenas a tu empresa. 

Desde Rafael Marquina & Asociados podemos ayudarte con la facturación y todas las gestiones de tu negocio. Un equipo especializado estará a tu servicio para todo lo que necesites.

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¿Cuáles son las sanciones de Hacienda por aplicar deducciones indebidas?

Cuando llega el momento de hacer la declaración de la renta o del IVA, es cuando te pones a buscar hasta debajo de las piedras cualquier gasto que se pueda colar para pagar menos a Hacienda 🙄

El problema es que no todo vale, hay gastos que se pueden deducir y otros que no. Si aplicas gastos de forma indebida, Hacienda te puede obligar a devolver la cantidad deducida y, además, aplicarte importantes sanciones. 

¿Qué es una “deducción indebida”?

Una deducción indebida es cuando se aplica una deducción, gasto o beneficio fiscal que no cumple los criterios establecidos por la Ley General Tributaria 58/2003 para ser considerado fiscalmente deducible.

Un gasto es deducible si:

  • Está relacionado directamente con la actividad económica.
  • Tiene documentación que justifica la deducción, como facturas, recibos o contratos
  • Cumple los requisitos específicos que hay en cada tipo de deducción, por ejemplo, su naturaleza, el momento de aplicación, etc.

¿Cuándo una deducción es indebida?

  • Cuando dejas de ingresar la deuda tributaria por aplicar mal deducciones o incluir gastos que no son fiscalmente deducibles.
  • Cuando obtienes devoluciones que no te corresponden y, por ejemplo, te devuelven demás en el IVA o en el IRPF.
  • Cuando solicitas devoluciones, beneficios o incentivos fiscales que no te corresponden.
  • Cuando incluyes gastos o deducciones en la base imponible o en la cuota que no son deducibles.
  • Cuando en una sociedad se imputan a los socios y/o partícipes deducciones, bonificaciones o pagos incorrectos.
  • Cuando se utilizan artificios legales para aparentar deducciones cuando en realidad no corresponden.

¿Cuánto puede sancionar Hacienda por deducciones indebidas?

Las sanciones por deducciones indebidas no son algo arbitrario, Hacienda no se las inventa.

La Ley General Tributaria es la ley que regula todo lo referente a la gestión, liquidación, inspección y recaudación de los tributos en España y es la que clasifica las sanciones en tres bloques por orden de gravedad y cuantía:

Infracción leve: 

  • Cuando la cantidad indebidamente deducida no supera los 3.000 € y no hay ocultación.
  • La multa es del 50 % de lo deducido demás.

Infracción grave:

  • Se produce cuando la base supera los 3.000 € o cuando existe ocultación de datos, aunque no se supera esta cifra.
  • En este caso, la multa varía entre el 50 % y el 100 % de lo deducido indebidamente.

Infracción muy grave:

  • Se reserva para los casos de fraude más evidentes, en los que se utilizan medios fraudulentos, como facturas falsas, artificios contables, etc.
  • La multa puede oscilar entre el 100 % y el 150 %.

Por otro lado, Hacienda también ha considerado que esa mala aplicación de una deducción puede haberse realizado:

  • Con intención fraudulenta, es decir, que existe una intención de defraudar a Hacienda porque conocer la ley, pero aun así la incumples:
  • Por desconocimiento, cuando no conoces bien la normativa o no tienes información actualizada y aplicas la deducción pensando que sí podías hacerlo.

Entonces, ¿Qué sucede si no ha habido mala intención? 

Una deducción indebida siempre es sancionable, ya que el desconocimiento no te exime de cumplir la ley. 

No obstante, la dureza de Hacienda en la aplicación de la sanción varía en función de si se demuestra o no la existencia de voluntad de cometer fraude. Y así se indica en los artículos 183 y 187 de la Ley General Tributaria.

Otra punto importante es que la AEAT valora positivamente la colaboración cuando hay que corregir una situación de aplicación indebida de deducciones. 

Entonces, es muy recomendable que lo hagas de manera voluntaria antes de que la Agencia te lo reclame, y arreglarlo con una declaración complementaria, con lo que podrás reducir la sanción e incluso evitarla.

Ejemplos de sanciones por deducciones indebidas

Para que puedas ver cómo se aplican las sanciones a las deducciones indebidas, te voy a mostrar un par de ejemplos prácticos.

Ejemplo 1

Un autónomo incluye la gasolina de consumo personal como gasto de su actividad.

Imagina que un diseñador gráfico trabaja desde casa y decide deducirse el consumo de la gasolina de su coche personal que asciende a 2.000€ anuales, aunque no lo usa para la actividad.

Si Hacienda revisa su declaración y considera que el gasto no es deducible, se le aplicará la sanción correspondiente a una infracción leve:

  • Se le exigirá que devuelva todo lo que se haya deducido indebidamente más intereses
  • Tendrá una multa del 50% sobre lo deducido según el art. 191 ya que no supera los 3.000 €.

Ejemplo 2

Una empresa solicita una devolución de IVA demasiado alta.

Cuando una SL presenta su modelo de IVA inflando las facturas de proveedores para que la devolución de IVA salga más alta., Hacienda lo va a detectar mediante el cruce de facturas con los proveedores, y va a comprobar que no cuadra.

Como consecuencia, se le aplicará una sanción por infracción grave y según el art.193 le corresponderá una multa del 50 % al 100 % de la devolución solicitada de más. Y por supuesto, la devolución de la cantidad devuelta más intereses.

Otras consecuencias de aplicar deducciones indebidas

Cuando te aplicas una deducción que no te corresponde, no solo vas a tener que afrontar una sanción y la devolución de la cantidad que te has deducido erróneamente. También vas a tener que lidiar con otro tipo de consecuencias:

  • Intereses de demora. Esta es la consecuencia más habitual y conocida. No es que tengas que pagar una sanción, es que además, vas a tener que devolver la cantidad que te querías ahorrar con intereses de demora. Estos se calculan desde el momento en el que se produjo la deducción hasta cuando se corrige, utilizándose el tipo de interés legal del dinero que publica el BOE cada año.
  • Pérdida de beneficios fiscales futuros. Sobre todo, si Hacienda descubre que lo has hecho intencionadamente o que eres reincidente (lo has intentado otras veces). Lo que va a ocurrir en estos casos es que va a poder retirarte los incentivos fiscales que tengas o limitarte el acceso a deducciones en los próximos ejercicios.
  • Mayor probabilidad de inspección. Cuando comentes un error puntual, Hacienda puede sancionarte e ir a más. Pero si detecta que lo has intentado hacer varias veces (aunque sea de diferentes formas), es muy probable que recibas una inspección para poder comprobarlo todo más a fondo.
  • Problemas con clientes o proveedores. Como te he comentado, una de las maneras en la que la deducción puede ser indebida es porque se vincule a facturas falsas o mal emitidas. En ese caso, Hacienda no solo te revisará a ti, sino que también puede extender la investigación a tus proveedores o clientes, generando así conflictos comerciales y pérdida de confianza.
  • Inclusión en la lista de morosos. Esto sucede en los casos graves y lo que ocurre es que, al entrar en este tipo de listas, va a ser mucho más difícil acceder a créditos y financiación. Y a la larga, también afectará negativamente a la imagen de la empresa o el autónomo y a su credibilidad.
  • Consecuencias penales. Esta última consecuencia es cuando las cosas ya son muy graves. Por ejemplo, si la cuantía defraudada supera los 120.000 € en un ejercicio, ya no se va a considerar solo una sanción administrativa. Desde ese momento se puede convertir en un delito fiscal conforme al artículo 305 del Código Penal lo que puede suponer:
    • Multas mucho más elevadas.
    • Penas de prisión de 1 a 5 años en los casos más graves.

Por todo ello, te recomiendo que no te la juegues por intentar ahorrarte algo de dinero en impuestos. Al final te puede salir mucho más caro.

¿Qué pasa si me aplico una deducción que no me corresponde?

Si te das cuenta de que te has equivocado y te has aplicado alguna deducción que no te correspondía, la propia LGT ha previsto mecanismos para que lo puedas arreglar sin ir a mayores.

Solo tendrás que hacer una declaración complementaria, tal y como te adelanté antes. Se utiliza el mismo formulario de la presentación del impuesto marcando la casilla “declaración complementaria” y corrigiendo lo que esté mal.

De esta forma regularizas tu situación, devuelves el dinero que te dedujiste mal con los intereses de demora, por supuesto, y evitas la sanción.

También, puedes presentar una autoliquidación rectificativa si se te ha olvidado deducir un gasto al que tenías derecho. En este caso, como Hacienda es la que te debe dinero a ti, puedes solicitar la devolución y, de forma implícita. 

¿Cómo detecta Hacienda una deducción indebida?

En ocasiones, tu no te das cuenta de sí has hecho algo mal en la declaración, con lo que no sabrás nada hasta que Hacienda lo detecte y te lo notifique.

Según la LGT, en general la AEAT tiene 4 años desde el momento de tu declaración para revisarla y sancionarte. 

Sin embargo, si la cantidad que se defrauda es superior a los 120.000€ en un ejercicio, el plazo se va a ampliar hasta los 5 años.

Los mecanismos que utiliza la AEAT para detectar errores son los siguientes:

  1. El cruce de datos automáticos con los de tus proveedores o clientes mediante el Sistema de Suministro Inmediato de Información del IVA (SII).
  2. Las declaraciones informativas, modelos 347 de operaciones con terceros y 349 de operaciones intracomunitarias.
  3. Las inspecciones selectivas. Son menos frecuentes, pero más implacables porque como detecten un patrón de riesgo pueden dar un paso más allá y realizar una comprobación más profunda.
  4. Por denuncias o actuaciones externas, es decir, si salen a la luz reclamaciones de clientes o proveedores. También si estás en un proceso judicial y piden revisión de todas tus facturas.

Después, los pasos que va a dar Hacienda son los siguientes:

  • Requerir más información (facturas, justificantes) para hacer una comprobación limitada y ver si la deducción procede o no.
  • Emitir una liquidación provisional que corrige tu error y te dice qué cantidad te has deducido de más, cuanto tenías que haber pagado realmente y el tipo de interés que te aplicarán por demora.
  • Proponer una sanción. Esto es cuando hay sospechas de infracción voluntaria y es cuando decidirán cuál será la sanción según su gravedad (leve, grave o muy grave).
  • Emitir un acta de conformidad o disconformidad, para aceptar la sanción o reclamarla.
  • Recurso por vía administrativa, es el siguiente paso si no estás conforme con la sanción decides recurrirla. Esto no quiere decir que te den la razón, solo que la vas a reclamar por vía judicial contencioso-administrativa.
  • Abrir un proceso penal. Pero solo cuando se convierte en un delito fiscal y pueden derivarse sanciones penales.

¿Qué puedes hacer cuando te notifican la sanción? 

En el caso de que Hacienda detecte una infracción por deducción indebida, cuando te llegue el acta de conformidad, puedes pagar la sanción antes de finalizar los plazos.

La ventaja es que así puedes reducir la cuantía:

  • Si aceptas la sanción y das tu conformidad tendrás un 30% de reducción de la sanción.
  • Si pagas la sanción dentro del período voluntario tendrás un 40% adicional de descuento.

Con lo que puedes ahorrarte más de la mitad de la sanción impuesta.

En resumen, jugar con las deducciones y aplicarlas de manera indebida nunca sale bien. Al final terminas pagando más dinero por los intereses y las sanciones, además del importe defraudado.

Por eso, si quieres estar tranquilo con tus obligaciones tributarias, confía en asesores y profesionales expertos, como los de Rafael Marquina & Asociados, para seguir haciendo lo que más te gusta: hacer crecer tu negocio.

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Asesoría o consultoría | Diferencias y qué elegir

Si ya tienes tu negocio o estás a punto de tenerlo, lo más probable es que en algún momento te hayas preguntado qué es mejor una asesoría o una consultoría empresarial.

A simple vista puede sonar igual, pero la realidad es que son diferentes; y aquí es donde entro yo para que elijas la que mejor te venga a tu emprendimiento.

Saber cuál elegir puede marcar la diferencia entre cumplir con tus obligaciones o llevar el negocio al siguiente nivel. ¡Móntate que nos vamos!

¿Qué es una consultoría?

Una consultoría es un servicio profesional enfocado en analizar, diagnosticar y proponer soluciones estratégicas para mejorar el rendimiento de una empresa.

A diferencia de la asesoría, la consultoría no se centra en la gestión diaria de trámites, sino en proyectos concretos que buscan optimizar procesos, aumentar la rentabilidad o impulsar el crecimiento del negocio.

El consultor actúa como un especialista externo que aporta una visión objetiva y conocimientos técnicos avanzados en áreas específicas.

La consultoría suele ser temporal y orientada a los resultados, es decir, se contrata para resolver un problema concreto o alcanzar un objetivo específico y una vez implementadas las recomendaciones, finaliza el servicio.

Tipos de consultoría

La consultoría no es un servicio único, sino que se adapta al área que la empresa necesita reforzar. Estos son los principales tipos que puedes encontrar:

  • Consultoría estratégica: ayuda a definir los objetivos del negocio y el camino para alcanzarlos, desde planes de expansión hasta la reestructuración de la empresa.
  • Consultoría de procesos u operativa: busca optimizar la forma de trabajar, mejorando la eficiencia y reduciendo costes en áreas como producción, logística o atención al cliente.
  • Consultoría financiera: se centra en el control económico de la empresa, evaluando inversiones, planes de ahorro o reestructuración de deudas.
  • Consultoría de recursos humanos (RRHH): aborda la selección de personal, la formación, la retención del talento y el clima laboral.
  • Consultoría tecnológica o IT: orientada a la digitalización, ciberseguridad e implantación de nuevas herramientas tecnológicas.
  • Consultoría de marketing y comunicación: busca mejorar la visibilidad y el posicionamiento de la empresa en el mercado, especialmente en entornos digitales.
  • Consultoría jurídica: ofrece asesoramiento especializado en cumplimiento normativo, fusiones, adquisiciones o conflictos legales complejos.
  • Consultoría medioambiental o de sostenibilidad: ayuda a cumplir con normativas ecológicas y a implantar políticas más sostenibles dentro de la organización.

En función de las necesidades de cada negocio, puede contratarse un tipo de consultoría específico o incluso combinar varias para abordar un proyecto integral.

¿Qué es una asesoría?

Una asesoría es el servicio profesional que se encarga de ayudar a empresas y autónomos en la gestión administrativa, fiscal, laboral, contable y legal de su negocio. Dicho de otra forma, la asesoría se ocupa de que todo esté en regla con Hacienda, la Seguridad Social y demás organismos oficiales, evitando sustos y sanciones.

El papel de la asesoría es eminentemente operativo y continuado. No se trata de un servicio puntual, sino de un acompañamiento en el día a día de la empresa.

Es como un aliado administrativo que garantiza que el negocio cumpla con todas sus obligaciones legales sin que el empresario tenga que preocuparse por cada detalle normativo.

Tipos de asesoría

Al igual que ocurre con la consultoría, la asesoría puede abarcar distintos ámbitos de gestión empresarial. Estos son los más habituales:

  • Asesoría fiscal: se encarga de que la empresa cumpla con todas sus obligaciones tributarias, desde la presentación de impuestos (IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades) hasta la planificación fiscal para reducir cargas dentro de la legalidad.
  • Asesoría contable: lleva el control de los libros contables, la elaboración de balances, cuentas anuales y el registro de facturas, asegurando que la contabilidad sea transparente y cumpla la normativa.
  • Asesoría laboral: gestiona los contratos de los trabajadores, nóminas, cotizaciones a la Seguridad Social, altas, bajas y despidos.
  • Asesoría legal o jurídica: brinda apoyo en cuestiones mercantiles, redacción de contratos y trámites relacionados con la constitución o disolución de sociedades.
  • Asesoría integral: combina varias de las anteriores en un único servicio, muy habitual en pymes y autónomos que necesitan un acompañamiento completo en la gestión de su negocio.

Diferencias entre asesoría y consultoría empresarial

Ahora que ya tienes el contexto de qué son cada una, seguro que has podido sacar por ti mismo algunas de las principales diferencias. Pero para que no se te pase ni una te he preparado este cuadro resumen con todas las diferencias que hay entre asesoría y consultoría.

CaracterísticaAsesoríaConsultoría
ObjetivoCumplimiento legal y administrativoMejora estratégica y operativa
Enfoque temporalContinuo, día a díaProyectos puntuales o por objetivos
Tipo de servicioOperativoEstratégico
Perfil profesionalGestores, contables, expertos fiscales y laboralesEspecialistas en áreas concretas
CosteGeneralmente mensual fijoPor proyecto o por horas, variable
Resultado esperadoCumplimiento normativo y gestión correctaOptimización de procesos y crecimiento

¿Qué es mejor asesoría o consultoría?

No hay una respuesta universal ante esta cuestión, porque depende de lo que necesite tu empresa en cada momento. Tienes que tomar dependiendo de tus objetivos y del estado de tu negocio.

Cuando tu prioridad es cumplir con la ley y gestionar el día a día, mi consejo es que escojas la asesoría. Es la opción más adecuada para autónomo y pymes, ya que libera de la carga administrativa y reduce riesgos legales.

En caso de que tu objetivo sea crecer, mejorar procesos o resolver problemas concretos, escoge una consultoría empresarial. A las empresas consolidadas les ayuda a optimizar la operativa, digitalizar procesos, aumentar ventas o implementar nuevas estrategias, gracias al aporte de un enfoque externo y especializado.

Si lo que necesitas es ambas cosas, no te preocupes porque ahora muchas compañías combinan lo mejor de los dos mundo y ofrecen servicios combinados que te garantizarán que todo funcione correctamente y te aporte las mejores estratégicas que te permitan crecer y competir.

A la hora de elegir entre asesoría y consultoría lo importante es identificar qué necesita tu empresa en cada momento. Para muchas empresas, la combinación de ambos servicios es la opción más efectiva.

En Rafael Marquina & Asociados acompañan a empresarios y autónomos en esta decisión, ayudando a elegir el servicio adecuado según las necesidades de cada negocio y ofreciendo soporte tanto en gestión diaria como en proyectos estratégicos para impulsar su crecimiento. No dudes en contactar con ellos si sigues teniendo dudas.

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IVA de los servicios prestados | De España al extranjero

Sí, el IVA de los servicios prestados en España a una empresa extranjera es uno de esos temas que parece hecho para volvernos locos 😥

Papeleos, excepciones, “depende de dónde esté el cliente”… Y tú lo único que quieres es trabajar, facturar y no pasarte la vida persiguiendo normativas que cambian cada dos por tres. Pues en este post te lo explico todo para que te quede más que claro, cristalino, 

¿Se aplica IVA cuando prestas servicios desde España a una empresa extranjera?

Yendo al grano, si tú, ya sea como empresa o como autónomo español, prestas un servicio a otra empresa establecida fuera de España, la regla general es no aplicar IVA en tu factura. 

¿Por qué? Porque la ley dice que en operaciones entre empresas (B2B), el IVA se devenga en el país donde está el cliente. Es decir, si tu cliente está en Alemania, Portugal o Italia, será allí donde se cargará el impuesto (inversión del sujeto pasivo). 

Entonces, tendrás que emitir la factura sin IVA y luego, anotar la norma de referencia que aplica, que es la siguiente: “Operación no sujeta a IVA según el artículo 69 de la Ley del IVA. Inversión del sujeto pasivo”.

👉 Lo malo es que, en realidad, no te libras de todo el papeleo, pues tendrás que informar de esa operación en el modelo 303 y en el modelo 349 de operaciones intracomunitarias.

¿Y si prestas servicios a un particular?

Este es uno de los puntos que más confunde a los autónomos y pymes, porque ya no hablamos de B2B (empresa a empresa), sino de B2C (empresa a consumidor final). La película, entonces, cambia bastante.

En la Unión Europea, lo normal es que tengas que aplicar el IVA español, porque la ley entiende que el servicio se presta desde España, aunque tu cliente esté en París, Berlín o Lisboa. 

Solo hay una excepción, cuando se trata de servicios digitales, pero esto te lo explicaré más adelante.

Si tu cliente está fuera de la Unión Europea, la mayoría de los servicios se consideran no sujetos a IVA en España, igual que cuando trabajas con una empresa extranjera.

Es decir, facturas sin IVA. La excepción serían algunos servicios que la Ley del IVA vincula expresamente al territorio de consumo (como los servicios relacionados con inmuebles situados fuera de la UE).

¿Qué pasa con los servicios digitales y el IVA OSS?

Como te comenté antes, vender servicios digitales (apps, cursos online, descargas) a consumidores finales en la UE sigue reglas diferentes en el cálculo del IVA de tu factura (hablamos siempre de clientes finales particulares, no otras empresas, pues en ese caso no hay IVA, como ya has visto).  

💡 En estos casos, a través del sistema OSS (One Stop Shop) tendrás que repercutir el IVA del país del cliente.

Por ejemplo, si vendes un curso online a un particular en Alemania, tendrás que repercutir el IVA alemán. La buena noticia es que puedes declararlo todo en España con el modelo OSS, sin tener que registrarte en cada país.

¿Qué pasa con el ROI?

Algo que no se te puede olvidar si quieres facturar servicios a empresas de la Unión Europea sin aplicar IVA, es darte de alta en el ROI (Registro de Operadores Intracomunitarios).

Estar en el ROI significa que tu NIF se convierte en un NIF intracomunitario y aparece en la base de datos europea VIES. Solo así tus clientes europeos podrán validar que eres un operador legítimo y que la operación está exenta de IVA en España.

Para darte de alta en el ROI tienes que presentar el modelo 036 y marcar la casilla correspondiente. Una vez lo envías, Hacienda revisa tu solicitud y decide si te la acepta o no. No suele ser inmediato, pueden tardar algunas semanas en contestar. 

¿Y si facturo a una empresa fuera de la Unión Europea? En este caso, lo bueno es que no necesitas estar dado de alta en el ROI. 

Cuando prestas un servicio desde España a una empresa establecida fuera de la UE, la norma general es que la operación tampoco está sujeta a IVA en España. Podrás emitir tu factura sin IVA, pero siempre indicando la coletilla legal que te he comentado antes.

Ejemplos de cómo aplicar el IVA en servicios prestados fuera de España

Te voy a explicar con varios ejemplos cómo indicar el IVA en servicios prestados en Portugal por parte de una empresa española.

Imagina que tienes que ofrecer un servicio de consultoría a una empresa de Lisboa. La factura va sin IVA siempre que la empresa esté registrada en el ROI y tenga un NIF intracomunitario.

Pero ¡ojo! 👀 Si tu cliente en Portugal es un particular (por ejemplo, le das clases online a alguien desde Madrid), el IVA lo pones tú. Con la excepción de algunos servicios digitales, donde la normativa del IVA OSS te obliga a repercutir el IVA del país del consumidor.

¿Todavía no lo tienes claro? Aquí te dejo más casos prácticos:

  • Caso 1. Diseñas una web para una empresa de Francia que tiene NIF intracomunitario. En este caso, como es una empresa dentro de la UE y está registrada en el ROI, tienes que emitir la factura sin IVA e informar a Hacienda a través de los modelos 303 y 349. Eso sí, no olvides incluir la nota de inversión del sujeto pasivo.
  • Caso 2. Haces una traducción para un particular en Italia. Aquí la cosa cambia porque no es una empresa, sino un consumidor final dentro de la UE. En esta situación, la ley dice que el servicio se entiende prestado en España, así que tienes que aplicar IVA español en tu factura.
  • Caso 3. Eres freelance y das una asesoría online a un cliente en México. Como el cliente está fuera de la Unión Europea, la operación no está sujeta a IVA en España y solo la declaras en tu modelo 303 trimestral.
  • Caso 4. Vendes un curso online descargable a un particular en Alemania. Como se trata de un servicio digital prestado a un consumidor final dentro de la UE, no puedes aplicar el IVA español. La norma dice que tienes que repercutir el IVA del país del cliente, en este caso el IVA alemán. Para no tener que registrarte en cada país donde vendas, lo declaras a través del sistema OSS (One Stop Shop) desde España.

En resumen:

  • Dentro de la UE: la distinción empresa vs. particular importa mucho. Con empresas, se aplica la inversión del sujeto pasivo (sin IVA, con ROI). Con particulares, se aplica el IVA español (salvo en servicios digitales en los que se usa el OSS).
  • Fuera de la UE: casi siempre es “no sujeto” (sin IVA), tanto si el cliente es empresa como particular, salvo casos concretos de servicios vinculados a bienes inmuebles u otros supuestos especiales.

Entender cómo funcionar el IVA de los servicios prestados en España a una empresa extranjera no tiene por qué ser una pesadilla si tienes claro dónde está tu cliente y si es una empresa o particular 🙌

Y no te preocupes, el papeleo se puede dominar; sigue mis consejos y verás que no es tan complicado. En cualquier caso cuenta con los profesionales de Rafael Marquina & Asociados, ellos te guiarán sin que tengas que volverte loco 😉

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Eres autónomo y trabajas estando de baja ¡Cuidado!

¿Sabes eso de que no hay persona más sana que el autónomo? Qué te voy a decir a ti… 🙄

Ser trabajador por cuenta propia y cogerse una baja es perder dinero o clientes, por mucha política de apoyo al autónomo que hagan.

Pero… ¿sabías que te pueden poner una multa por trabajar estando de baja siendo autónomo?

En este artículo te voy a contar lo que puede pasar para que tengas muy claro qué decisiones tomas en esos momentos en los que sí o sí hay que parar.

¿Qué significa para un autónomo estar de baja médica?

Nada más empezar te voy a dejar clara una cosa: no puedes seguir trabajando mientras estás de baja médica. Así de simple, porque como te pillen puedes tener graves consecuencias económicas y legales.

La baja médica, denominada Incapacidad Temporal (IT), es una prestación económica destinada a cubrir la pérdida de ingresos mientras un trabajador no puede desarrollar su actividad habitual debido a accidente o enfermedad, sea o no laboral. Cuando eres autónomo este dinero lo gestiona la Seguridad Social o una mutua colaboradora.

Todos los autónomos tienen derecho a cobrar esta prestación siempre y cuando se cumplan algunos requisitos:

  • Encontrarte dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).
  • Estar al corriente del pago de las cotizaciones a la Seguridad Social.
  • Haber cotizado al menos 180 días en los últimos 5 años (si la causa de la baja es enfermedad común).
  • Presentar el parte médico de la baja.

Si la baja es por accidente no es necesario acreditar ningún periodo de cotización anterior.

¿Qué ocurre en el caso de las bajas por nacimiento y cuidado del menor?

Si has sido padre o madre puedes acceder a la baja de paternidad y maternidad pero, como siempre, también hay requisitos. ¡Te los enumero!

  1. Si tienes menos de 21 años no se te exige un periodo mínimo de cotización.
  2. Si tienes entre 21 y 26 años debes haber cotizado un mínimo de 90 días en los 7 años anteriores, y 180 días a lo largo de toda tu vida laboral.
  3. Desde los 26 años en adelante se exige que hayas cotizado 6 meses durante los 7 años anteriores y un mínimo de 360 días a lo largo de la vida laboral.

Facilidades las justas, como puedes ver.

Pero, ¿por qué no puedes trabajar durante la baja?

Digamos que estás malo pero no lo suficiente como para ponerte a actualizar la web o llamar a proveedores, entonces, ¿por qué no hacerlo?

Pues básicamente porque la baja implica, por definición, que no estás en las condiciones físicas o mentales para desarrollar tu trabajo.

Así que, si desde la Administración te pillan trabajando, aunque solo sea un poco y desde tu casa que sepas que se considera un fraude.

La Seguridad Social, o la mutua que lleve tu baja, puede interpretar que estás fingiendo una situación de incapacidad y ponerte multa por trabajar estando de baja siendo autónomo, retirarte la prestación e, incluso, pedirte la devolución de lo que ya te había dado con recargos e intereses.

Así que ya ves… mejor estarse quieto y dedicarse a lo que hay que hacer: descansar 😥

¿Qué se considera trabajar durante la baja?

Pero algo podrás hacer, puedes pensar, y es que muchos autónomos creen que si solo hacen pequeñas cosas no les va a pasar nada. 

Ten en cuenta antes de ponerte manos a la obra que para la Seguridad Social “cualquier actividad que pueda generar ingresos o que demuestre que estás en condiciones de trabajar” puede ser considerado un motivo de incumplimiento de la baja.

Por ejemplo, cosas que no deberías hacer:

  • Atender a clientes, aunque sea solo a través de email o móvil.
  • Emitir facturas.
  • Entregar productos u ofrecer servicios.
  • Ir a reuniones, eventos o ferias de tu sector.
  • Publicar en redes sociales contenidos relacionados con tu actividad profesional.
  • Actualizar tu web profesional o modificar algo.

¿Cómo puedes solicitar la baja laboral?

Lo mejor que puedes hacer para gestionar tu baja sabiendo que las cosas están bien hechas es contar con un asesor especializado como los de Rafael Marquina & Asociados.

En el caso de que quieras hacerlo tú los pasos que debes dar son:

1º. Notificar la baja a la seguridad social. Debes indicar el estado de la actividad a raíz de la baja e indicar si alguien va a gestionar tu negocio en tu nombre durante el tiempo que tú no puedas. El plazo máximo para hacer la notificación es de 15 días.

2º. Obtener la solicitud de la baja laboral pidiendo a la Seguridad Social o a tu mutua el documento correspondiente.

3º. Firmar y presentar la solicitud junto a tu DNI, el parte de baja médica y, en algunos casos, el justificante de pago de la cuota de autónomos.

¿Qué pasa con la cuota de autónomos?

Aquí viene lo gracioso. Aunque estés de baja, hay supuestos en los que tienes que seguir pagando la cuota

En el caso de que la baja sea por Incapacidad Temporal (enfermedad o accidente), tendrás que pagar la cuota los dos primeros meses. El día 61 de la baja será la mutua la que asuma el pago del 100 % de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Para las bajas de paternidad y maternidad, la cuota está bonificada desde el primer día y al 100%. 

Otra cosa que no se te puede olvidar es que, aunque estés en casa curándote como debes, las declaraciones trimestrales de IVA, las anuales y el IRPF tienes que seguir presentándolas en fecha. ¡No vaya a ser que te dejes algo sin pagar!

Como ves, estar de baja como autónomo no es estar de vacaciones, sino un tiempo dedicado a priorizar tu salud y bienestar. 

La multa por trabajar estando de baja siendo autónomo no es cosa de broma y puede traerte muchos problemas, así que te recomiendo que no te la juegues.

Descansa como debes y deja todas las tareas fiscales, laborales y contables a Rafael Marquina & Asociados. No solo cuidan de esa parte de tu negocio, también te pueden echar una mano a la hora de tramitar tus bajas y altas. Protege tu negocio cuidándote primero a ti 🙌